lunes, 27 de septiembre de 2010

Grandes inventos de la humanidad: el metro

Hoy me gustaría hablar de un invento que a pesar de estar en la vida cotidiana de un montón de gente, vive en la más absoluta de las ignominias: el metro.

Pero el metro subterráneo, que también hay un metro de superficie que es el que habita en las estanterías de los centros comerciales y los cinturones de los escayolistas (y según me explicaron de pequeñito los curas en nosequé barra de platino iridiado que había en París, pero que eso tenía que ser mentira, porque no se ha vuelto a oir).

No, yo hablo del metro que está bajo tierra. Que mucha gente no lo sabe, pero el metro ha existido siempre. Lo que pasa es que como iba por el subsuelo, no lo habían visto. Que vosotros diréis ¿y cómo se le ocurrió a alguien hacer un agujero en el suelo para descubrir el metro? Y yo digo: pues eso es muy fácil. Mucho más difícil es cómo a alguien se le ocurrió coger algo que le salía por el culo a un pollo, mezclarlo con una cosa llena de tierra que había en el suelo e inventar la tortilla de patatas, y también pasó (que si alguien lo quiere saber, la respuesta es que fue por una apuesta; concretamente porque la perdió; pero eso ya lo contaré otro día). 

Antiguamente, hace mucho tiempo, pero mucho mucho, cuando los dinosaurios se morían, la gente los enterraba. Que por eso ha costado tanto encontrarlos, claro. Porque si se hubieran muerto ahí tirados, los hubiéramos visto en seguida, que un diplodocus muerto abulta un montón. Lo que pasa es que claro, en tiempos de los dinosaurios la gente no sabía escribir, y al no poner lápidas, luego no se acordaban de donde los enterraban y se fueron olvidando. Pero bueno, que me estoy dispersando. El caso es que un día, haciendo un agujero para enterrar un pteranodón (que era como un pollo pero a lo bestia), se encontraron el metro. Y los hombres antiguos –a los que llamaré cromañones porque me parece un nombre gracioso- se preguntaron ‘¿y esto para que servirá? Y el cromañón más tonto de entonces dijo ‘joder, pues para ir al trabajo’. Que los demás se rieron de él, claro. ‘¿Pero tú eres tonto? Si nosotros trabajamos cazando dinosaurios, que están todos encima de la tierra; y además por todas partes, que no hay que ir lejos para buscarlos ni nada’. El caso es que el cromañón tonto, que además de tonto era cabezón, se puso a inventar las oficinas y las ciudades para poder aprovechar el metro. Y ya de paso inventó los embotellamientos y el estrés, que un día tengo que hablar de todas las desventajas de salir de las cavernas, pero ya más adelante.

El caso es que tardó un montón, claro. Y menos mal, porque los primeros metros eran de vapor, que era un coñazo. Porque los túneles estaban llenos de humo y no se veía los carteles de las estaciones y la gente se perdía todo el rato. Es que claro, los electrones se inventaron mucho tiempo después, y hasta que no se inventaron no se les pudo exprimir la electricidad. Porque sabréis que la electricidad se saca exprimiendo electrones ¿no? Es que si lo tengo que explicar todo, no vamos a acabar nunca. Pues bueno, la cosa es que se inventó el metro, y se empezaron a exprimir electrones, y ahora la gente ya puede ir a trabajar a sus oficinas y andar con estres todo el día. Y por eso, si un día veis el fantasma de un dinosaurio en un andén, le tenéis que dar las gracias porque es por ellos que podemos ir al trabajo cada día.


Otro día si queréis cuento como se les ocurrió a los primeros hombres ordeñar a las vacas, que es una historia muy divertida (aunque un poco cochina, la verdad).

13 comentarios:

Susana dijo...

Aquí una lectora poco comentarista y de mente simplona. Estar dentro de tu cabeza debe ser agotador. Fin.

Doctora Anchoa dijo...

¡Muy divertido! Ahora, al cromañón tonto tendrían que haberlo matado, por lo menos antes de que inventase las oficinas. ¡Yo quiero volver a mi cueva!

Sr. Cuervo dijo...

Ahora sé por qué nadie sabe el nombre del descubridor del metro... Normal, si se puso a inventar oficinas y atascos... Lo más seguro es que lo desterrasen, o que sirviera de relleno para el diplodocus de navidad. Aunque no tengo claro si la navidad se había descubierto por aquél entonces...

molinos dijo...

Yo quiero que cuentes como a los cromañones se les ocurrió subir pilastras de 30 metros de altura a los picos de las montañas, colgarse de los cables y una vez arriba deslizarse con unas tablas de madera....

por pedir que no quede...

ah..y la linea 6 de metro tiene mucho más misterio que el que has contado...es tan profunda que tocas el nucleo del planeta....

ciall dijo...

La verdad es que es más raro idear la tortilla de patatas que encontrarse el metro al cavar para enterrar un dinosaurio, que várgame, peazo sepulturas se tenían que currar, eso tenía que dar más trabajo que matarlos, yo de ser cromagnon, me habría hecho vegetariano.

P.D. Lo de vivir en la ingominia te ha quedao como muy culto, impactante y contundente, pero me chirrió dentro de esa frase, busqué en el RAE y sigo sin verlo ... por lo demás, BUENÍSIMO oyes.

papacangrejo dijo...

En mi ciudad no hay metro, o almenos todavía no lo han descubierto. Menos mal que he leido esto, porque creía que a los electrones los descubrieron, pero resulta que los inventaron. ¿Y yo para que fui a la escuela?

Dina dijo...

Desde el día que te descubrí me enganchaste... con lo del cromañon tonto he caido rendida a tus pies.

ender dijo...

Dina, yo no le diría esas cosas a BH en público. He oído que Barbi muerde si le tiras los trastos.

BH, cada día me asombras más, ya te dije una vez que tenías que escribir un libro. ¿El manual del fallero, no?

Ya sabes, hay que ponerse al tema.

P.D. Pregunta impertinente, ¿tu que harías con un brazo robot? xD

Jezabel dijo...

Eres el futuro de los libros de historia.

Jezabel dijo...

Seguimiento

Blanco Humano dijo...

Susana: pues no te voy a negar que tiene sus días, si. Si tú supieras que originalmente esto era una entrada sobre el día mundial sin coches...

Doctora Anchoa: si es que lo de las oficinas es un invento que se nota que está hecho a mala leche. Y efectivamente, se vengaron (ver respuesta siguiente)

Sr. Cuervo: más bien creo que lo rellenaron a él con uno de sus inventos. Una muerte dolorosa...

molinos: no suena como una idea de cromañones. Los neardentales, quizás, lo investigaré para otro post.

Y aquí en la antártida solo hay una línea de metro. Total, solo se puede ir al norte...

ciall: no, no se los mataban, solo los enterraban cuando se morían. Luego ellos comían pizzas congeladas, como todo el mundo.

PD: vivir en la ignominia es caer en la deshonra a causa de una acción indigna o vergonzosa. Aunque yo solo lo pongo porque me gusta como suena y porque Faemino y Cansado lo usaban como gag recurrente en un sketch

papacangrejo: eso es que a nadie se le ha ocurrido cavar encima de una línea...

Y tú no sé, yo iba por conocer chicas. Lo que pasa es que no me hacían caso y tuve que aprender. A cambio ahora se un montón de cosas que puedo contar aquí.

Dina: entonces ya sé que decirte si un día te conozco y quiero seducirte... eres rara ¿sabes?

Ender: bah, no seas exagerado, si hace tiempo que no mata a ninguna lectora. Ahora las hace desaparecer, que es mucho más limpio. Si yo tuviera que hacer eso con cada admirador que tiene ella en su blog...

Y si, lo del libro lo tengo en mente. Lo que pasa es que el tema fallero me seduce poco, habrá que pensar en otra cosa.

PD: me has dejado totalmente loco con la pregunta. No sé ¿pajas robot? Si estás pensando en un regalo para mi cumpleaños me hace mucha más ilusión una playstation, te aviso...

Jezabel: algún día, cuando haya una guerra nuclear y vengan alienigenas a nuestro planeta para aprender nuestra cultura, podrán reconstruir toda la historia de la civilización solo con mi blog.

Van a flipar.

ciall dijo...

No es por tocarte las fosas nasales, pero sigo sin verlo .... sobre todo cuando a continuación pones dos puntos: y el metro (me sonaba a que querías decir que la gente vive en la ignorancia pero a lo bestia)

Y el palabro también me recuerda a Luis Piedrahita

Pero no importa, el post mola igual.

Salut

Barbijaputa dijo...

Este último comentario no lo he entendido muy bien...

Muy bueno el post, pequeño.

Ñam, ñam!