martes, 16 de junio de 2015

Sobre la extrema delgadez o las nuevas formas de hacernos sentir mal

La verdad es que hoy pensaba hablar de los límites del humor a raíz de la dimisión de Zapata, pero Darío Adanti lo ha hecho tan bien, que no lo veo ya necesario. Solo me gustaría añadir a raíz de esto que cuando lo de "Charlie Hebdo" yo no me puse el hashtag "Je suis Charlie". Y no porque justificara el crimen que se cometió (algo que me parece indignante a un nivel que no sería capaz de explicar) sino porque por lo poco que me pude informar, yo no comulgaba con el tipo de humor que hacía la revista. A pesar de que me gusta el humor trasgresor y soy ateo, hay ciertas cosas que me parece que ofenden demasiado a los demás. Puedo tratar de razonar con los creyentes sobre por qué soy ateo, pero usar imágenes que les ofendan en algo tan íntimo, me parece innecesario. Nunca me ha gustado ese humor de brocha gorda que había visto ya en revistas como el Papus (que por cierto también sufrió un atentado por parte de un grupo terrorista del que ni habréis oído hablar) o la primera época de El Jueves. Tan sólo decir que el chiste de Zapata me parecía poco afortunado, pero (tal y como tan estupendamente explica Darío en el artículo del que hablaba más arriba) está justificado por el contexto de apoyar a Nacho Vigalondo en el asunto del Holocausto. Y este tema que me indigna muchísimo, porque yo estuve allí y me jodió un montón que nadie fuera capaz de entender la broma Y no sólo eso, El País le canceló un proyecto publicitario por culpa de todo ese asunto y hace poco me enteré que hasta se llegó a plantear dejar el país (este país, quiero decir, no el periódico) por las repercusiones de todo el tema. Lo comento sólo para explicar que defenderé la libertad de expresión siempre y especialmente el derecho de hacer bromas sobre cualquier cosa (aunque a mí no me gusten) y como nunca dijo Churchill, "No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo" (por cierto, tampoco lo dijo Voltaire).


Y con esto termino mi párrafo introductorio, que como apunte me está quedando un poco largo. Dicho todo esto, procedo a cagarme en la libertad de expresión (y si mi crimen es ser incongruente, detenedme).


La última tontería de internet es hacerse fotos tocándose el ombligo. Esto, que si España fuera realmente un país de emprendedores podría haber patentado un Español y forrarse (no en vano somos, si no los inventores, los mayores productores de ninis) no es tan inocente como parece. 


Cual Cristóbal Colón enloquecido (si es que el propio Cristóbal no estaba bastante enloquecido por tratar de llegar a la India por el otro lado, cuando desde tiempos de los griegos se sabía no sólo que la tierra era redonda sino su tamaño, por lo cual aquella aventura era a todas luces descabellada1) el anónimo autor de esta solemne tontería decidió que era una buena idea tratar de alcanzar su propio ombligo por el otro lado. Es decir, por detrás (y chicas, sabed que si alguna vez vuestro novio comenta algo del "otro lado" lo que quiere decir es esto3).


1Se puede decir que aquella fue la primera vez de una larga serie (bien, quizás no tan larga en realidad) de casos en los que los americanos le salvaron el culo a los europeos. Si bien en este caso fueron los primitivos americanos, en la actualidad casi extintos como agradecimiento. Como dijo aquél2 "ninguna buena acción queda sin castigo".

2Yo hubiera jurado que fue Oscar Wilde, pero internet dice que fue Billy Wilder, así que no me la voy a jugar y voy a asegurar diciendo que fue Churchill. Cuando no sabes de quién es una cita, lo mejor es atribuírsela a Churchill (esto lo he aprendido de internet).

3Quiero pedir disculpas por poner tantas notas al pie en este párrafo que probablemente hayan hecho que tengáis que volver a leer la frase para entender lo que decía. Agradeced al menos a Elsa de Cea (que por cierto, también tiene un blog) que me diera la idea de ponerlas al final de cada párrafo en lugar de al final del post como hacía antes, para facilitar un poco su lectura.


En primer lugar me gustaría comentar que en principio no tengo nada en contra de la gente que hace tonterías. Es decir, me molesta como homo sapiens ver a la obra cumbre de la evolución (y no, no son los gatos -aunque a menudo lo parece) haciéndose fotos dejando claro que el 90% de nosotros somos manifiéstamente imbéciles, pero bueno, es inevitable que en los medios siempre tengan más repercusión los que hacen tonterías muy gordas mientras que los que realmente hacemos cosas geniales pasemos más desapercibidos y se nos descubra mucho tiempo después (EJEM. tengo que decir que he escrito este párrafo pensando en Van Gogh. Desconozco por qué me ha salido escrito en primera persona, pero ahora ya me da pereza corregirlo. Mis disculpas).


Lo que pasa es que a menudo, detrás de estas modas absurdas hay una sutil manera de hacer sentir mal a los demás. Y esto me indigna muy seriamente. Es decir ¿en serio necesitamos a un montón de tuiteros anónimos haciéndolo? ¿No tenemos ya a la publicidad para esto?


Desde tiempos inmemoriales (es decir, desde los años 20 o así, yo más memoria no tengo4) la publicidad se ha dedicado a hacernos sentir inseguros con nosotros mismos. No olemos bastante bien, no tenemos buen aspecto, nuestra ropa no está lo bastante limpia. Nuestro coche no nos hace parecer unos fuckers. Ni si quiera vamos suficiente al baño. Somos unos lúsers y lo saben.

4Sí, soy más mayor de lo que parezco. Efectivamente me conservo genial. No, no pienso confesar mi secreto.

Y yo digo BASTA. De acuerdo que ellos tienen que hacernos sentir así porque viven de vendernos cosas que no necesitamos y se han dado cuenta de que esa es la única manera. Pero ¿vosotros también, hijos míos5? En serio, no necesito a un montón de gilipollas en internet haciéndome sentir inseguro. Ya me tengo a mí para eso, gracias.

5Aquí no estoy presumiendo de mayor, estoy citando el Julio César de Shakespeare para hacerme el inteligente. Lo que pasa es que lo estoy citando mal, porque si no, no sería yo mismo. En compensación os pongo el link al tu quoque, variante de la falacia ad hominem que me he encontrado de casualidad y que veo necesaria porque en este post trato de batir el récord de links absurdos, al parecer.

Fotos de pies en playas, fotos de platos estupendos, fotos de chicas cuyos muslos no se juntan, fotos del hueco de la cadera, fotos de gente pasándolo superbien en sitios superchulos. BASTA. IDOS UN POQUITO A LA MIERDA. DEJADNOS VIVIR A LOS DEMÁS CON NUESTRAS VIDAS ABURRIDAS Y NUESTROS CUERPOS FOFOS. NO OS NECESITAMOS A VOSOTROS PARA SENTIROS INFELICES.

De todos modos quiero acabar este post con una nota positiva. Dice la cultura popular (y conste que no hay nadie menos amigo que yo de la cultura popular, pero aquí me interesa6 y la voy a usar) "dime de lo que presumes y te diré de lo que careces". Hace tiempo que no veo nada más patético que gente comiendo sola, haciendo fotos de su comida antes de comerla. Gente viendo conciertos a través de la pantallas de sus móviles porque los están grabando en lugar de disfrutarlos. Gente viviendo vidas detrás de sus pantallas de táctiles. Tengo una noticia para vosotros: no os estáis divirtiendo. Hacéis como que os divertís. Cuando la gente se divierte realmente, sólo se divierte.

6Sí, otra nota. Y sí, yo también me empiezo a cansar, espero que no queden muchas. En mi opinión, el término "cultura popular" es un oxímoron (también espero que no queden muchos links, la verdad), la verdadera cultura se consigue subiéndose a hombros de gigantes7, no recitando refranes.

7La cita es de Newton. El por qué lo indico en una nota en lugar de poner el link a la wikipedia es un misterio para mí. Este post ha dejado de tener sentido hace rato ¿estaré tomando mi medicación en el orden correcto? Yo diría que no.

Y toda esa gente que se hace fotos en las que sale estupenda, ya sea de su cara, de su culo, de sus muslos o de sí mismos haciéndo la última tontería, no está tan segura de si misma. Probablemente sí de su físico (aunque es posible que ni siquiera de eso, habría que ver cuántas fotos ha descartado o cómo las ha retocado) pero no de todo lo demás. Seguramente sea gente de esa a la que es fácil acorralar en una discusión política y que se bate rápidamente en retirada con el argumento de "es que a mí la política no me interesa". O que manifiestan sin rubor su ignorancia sobre cualquier tema con el argumento "es que eso no me interesa". Genial. Pero tus abdominales sí. Ajá. Pues que sepas que no es gracias a gente como vosotros que somos la cumbre de la evolución. Es más, os parecéis mucho más a los homo neanderthalensis que al homo sapiens. Y ¿sabéis qué hicimos con los neandertales

Pensad en ello.




"Qué puta pasada hacerse una foto".
Dice el mono de la documentación que ha visto a chimpancés flipar muchísimo menos la primera vez que ven un espejo y que qué me hace pensar que somos la cumbre de la evolución. No he sabido qué contestar, la verdad.

lunes, 8 de junio de 2015

Filosofía para dummies.

Recientemente he estado leyendo un libro de filosofía (la Historia de la filosofía occidental de Bertrand Russell, por si a alguien le interesa;es que me había leído todas las etiquetas de champú y con algo me tenía que entretener mientras estaba en el baño) y me parece que la filosofía en general está bien, pero como disciplina está un poco incompleta. Es decir, le echas un vistazo a los grandes pensadores de la filosofía occidental, y desde los presocráticos a Schopenhauer1 no parece que la filosofía haya avanzado mucho. Sinceramente creo que puedo hacer mi aportación en ese campo. Y lo voy a hacer, porque tengo tiempo para ello2.

1La verdad es que no recuerdo qué decía exactamente Schopenhauer, pero me gusta mencionarlo porque tiene un nombre chulo. Suena como a tío que sabe realmente de lo que habla. En mi opinión hay un montón de filósofos que no han elegido bien sus nombres. Gente como como Dewey, que suena a marca de tractores, o Moro que parece un mote de macarra de instituto. O Francis Bacon. En serio tío ¿de verdad esperabas que alguien te tome en serio con un nombre así? En mi opinión solo deberían ser filósofos la gente con nombres chulos, como Spinoza o Leibniz. O Nietzsche. Cuanto más difícil de escribir, mejor. Si no tienes que mirar el nombre de un filósofo en la wikipedia para ver cómo se escribe, es que estás siendo demasiado accesible.

2Eso sí, no será muy larga porque tengo hora para la peluquería y no me gustaría que mi obra filosófica afectara al cuidado de mi imagen (cosa que a menudo sí pasa con otros filósofos, a juzgar por las imágenes que he visto por ahí).


En primer lugar me gustaría aclarar que mi filosofía no tiene un cuerpo cohesionado, simplemente voy a ir anotando aquí las cosas a medida que se me ocurran. Pues así y todo, veréis como será más comprensible que lo que hacen la mayoría de filósofos. Madremía, que mal se explica esa gente.


DIOS

Un tema que a menudo ha ocupado a los filósofos es el de Dios. Si queréis saber mi opinión, Dios no estaría mal si no fuera por la religión. En cualquier caso, si a Él no le molesta mi existencia, a mí tampoco me importa demasiado la Suya. Es decir, que me voy a preocupar lo mismo por Él, que Él por mí (y si alguno de vosotros cree realmente que Dios existe y pasa mucho tiempo pensando en él, es que es muy inocente).

En cualquier caso, a efectos prácticos una filosofía que se quiera tomar en serio a sí misma, debe soslayar la existencia de divinidades de cualquier tipo. Es que es como ponerlo muy fácil ¿no? Te inventas a Dios y ya puedes justificar cualquier cosa "porque Dios lo quiere así". No hombre no, cúrratelo un poco, haz un sistema moral y justifícalo. No sé, algo así. Pero no vale ir en plan "las cosas son como son porque Dios lo quiere y si nosotros no lo entendemos es porque no somos Dios" (y sí Spinoza, te estoy mirando a ti).

Los escolásticos decían "Dios es un ser perfecto, y una de las cualidades de la perfección es la existencia, por lo que tiene que existir". Bien, tengo que decir en defensa de este argumento, que los filósofos no son gente que vaya mucho a la playa, si no sabrían que es más fácil ver ejemplos de imperfección que de perfección en el mundo real. En cualquier caso he decidido proponer mi propia prueba de la existencia de Dios, que en mi opinión es irrefutable, así que ya podéis ir preparando mi Nobel. Es como sigue:


Dios es un ser perfecto y desea el bien de la humanidad. Yo también deseo el bien de la humanidad, como demuestra el hecho de que me entretenga en escribir este tratado  para la posteridad. Por tanto Dios, en su infinita bondad, querrá que yo sea feliz, para realizar mi labor, para lo cual hará que aparezca Cristina Pedroche vestida de asistenta francesa en mi casa para ayudarme en cualquier cosa que yo pueda necesitar. Mmm... incluso es posible que, si quiere demostrar bien-bien su existencia, pero a tope de bien, la haga aparecer acompañada de un par de amigas (Pilar Rubio y Elsa Pataky podrían valer, por ejemplo) para asegurarse mejor de ayudarme en mi tarea de ayudar a la humanidad. Si eso no sucede, podremos deducir fácilmente que o bien Dios no es todopoderoso, o bien no tiene una bondad infinita, o bien no se preocupa tanto de la humanidad como la gente tiende a pensar. Por lo cual a efectos prácticos podríamos concluir su no existencia, tal y como lo imaginamos (ASÍ QUE TÚ VERÁS, MAJO. MIRA QUE TE JUEGAS QUE SE TE ACABE EL CHOLLO ¿EH?).

Bien, a lo mejor os parece que este argumento en contra de la existencia de dios (en minúsculas en lo sucesivo, al menos hasta que aparezca aquí la Pedroche para demostrar su divinidad) es absurdo, pero tendríais que ver el tipo de cosas que he tenido que leer de otros filósofos como argumentación a favor de su existencia. Yo al menos he tenido la decencia de hacer un diseño experimental (¿me estás escuchando, Descartes?). Así que venga, ya podemos desmontar el catolicismo, el judaísmo y todas las demás y dedicar todo el dinero que se gastan en otras cosas (aquí me gustaría apuntar que como el mérito es mío, estaría bien dedicarlo en cosas para mí. Y que me gustan las motos. Mucho).


UNIVERSO

Muchos de los filósofos ocupan gran parte de su tiempo a hablar de la constitución del mundo físico. En mi opinión esto estaba bien hasta la aparición de la física, después de eso me parece un tanto absurdo. Es decir, yo puedo venir y decir como Empédocles que todo en el mundo está formado por cuatro elementos y sus respectivas mezclas (fuego, tierra, agua y Loctite, me parece) pero las carcajadas de la Facultad de Ciencias Físicas se podrían escuchar desde aquí, así que creo que lo vamos a dejar (y eso por no mencionar las mónadas de Leibniz; en serio ¿alguien entiende eso?) Me limitaré a decir, que creo que el universo existe, y que está formado de cosas. Y que en mi opinión es demasiado grande, pero tampoco me voy a meter mucho en eso (y si alguien le parece que es decir muy poco sobre el universo, que se mire en la wikipedia el solipsismo, y verá como hay filósofos que todavía dicen menos)


ÉTICA

En este punto, me parece que el imperativo categórico de Kant vale como punto de partida, si bien es manifiestamente mejorable, así que vamos a trabajar a partir de ahí. Para aquellos de mis lectores que no estén familiarizados con la filosofía de Kant, ahí está la puerta estoy dispuesto a explicarlo brevemente. Vendría decir más o menos así: "trata a los demás como te gustaría que te trataran". Este razonamiento manifiesta en mi opinión una enorme estrechez de miras por parte de Kant (probablemente el filósofo más sobrevalorado de la historia). Es decir: si a mí me gustan las anchoas, ¿debo dar de comer anchoas a todos los que vengan a mi casa, aunque a ellos no les gusten? Esto es totalmente absurdo. Es decir, a mí a lo mejor me gustaría tener relaciones sexuales con Cristina Pedroche (creo que se deducía de mi argumento sobre la existencia de dios, si bien en ese apartado no me ha parecido adecuado ser demasiado explícito en ese punto) ahora bien, si ella decidiera que lo mejor que me podía hacerme a mí es lo que a ella le gustaría que le hicieran, lo mismo teníamos un problema. Anatómico, además. Y creo que voy a dejar este punto porque me vienen a la cabeza imágenes de cocineros haciéndome cosas que no son de comer y me está entrando mal cuerpo.

Digamos que, para evitar malos entendidos, el imperativo categórico debe quedar formulado de este modo: "Tratad a todo el mundo como le gustaría que le trataran a él. O al menos tratadme a mí, como me gustaría que me trataran a mí. En caso de duda, preguntad. Eso siempre aclara las cosas un montón".

Bien, no era tan difícil ¿verdad? Pues os sorprendería lo que ha tardado la filosofía en llegar a este punto. Vamos, hasta que me he puesto yo. Si es que ya lo decían en La sirenita, si quieres que algo se haga bien, lo tienes que hacer tú mismo (desconozco en qué parte de la película se decía esto, yo soy más de pelis de tiros; el dato lo he encontrado en internet3).

3En realidad estaba buscando una peli de tiros en la que el malo dice esa misma frase, pero no he encontrado en cuál. Seguramente fuera mala4

4Vale, creo que era en El Quinto Elemento. Pero en Dark Knight el Joker dice algo parecido.



POLÍTICA

En mi opinión, la forma política preferible es la tiranía, siempre que mande yo. Ahora, si va a mandar otro ya no. Ahí prefiero la democracia. A ser posible, una democracia justa, donde el gobierno trabaje para el bien del pueblo y sin ejercer abusos de ningún tipo. Pero vamos, que sigo prefiriendo la primera ¿eh? De lejos, además.


EL SENTIDO DE LA VIDA

No me gustaría terminar mi filosofía sin dedicar un apartado a solucionar uno de los problemas que más ha preocupado a los filósofos de la historia. El sentido de la vida es hacia allí. De nada.


¿ES EL HOMBRE MALO POR NATURALEZA?

Sí. O si no, de qué iba a hacer falta la policía. El problema es que la policía también son hombres, igual había que pensar una solución para eso. Robots gigantes exterminadores para controlar a los hombres. Quizás se revelarían y nos exterminarían, pero tenéis que reconocer que sería un final chulo para la humanidad. Aunque reconozco que seguramente yo sea el primer filósofo en buscar que la humanidad vaya en esa dirección. Claro que los anteriores no habían visto Terminator.


SI UN ÁRBOL CAE EN MEDIO DEL BOSQUE Y NO HAY NADIE ALLÍ PARA VERLO NI OÍRLO ¿HACE RUIDO?

Pues claro ¿estamos tontos?


¿QUÉ FUE ANTES, EL HUEVO O LA GALLINA?

El huevo. Siguiente pregunta.


¿QUÉ PASA DESPUÉS DE LA MUERTE?

Pues que estás muerto. No sé por qué es tan difícil entender esto ¿Habéis visto a mucha gente volver de la muerte? Aparte de en películas quiero decir. Ah, claro, lo del túnel y eso. Tenéis pinta de ser de esos que no se creen que hayamos ido a la luna. Vale, después de la muerte vamos a otro mundo convertidos en frutas del Candy Crush ¿Por qué no? Os veo dispuestos a creer cualquier cosa...


¿CÓMO DEBEMOS AGRADECERTE QUE HAYAS SOLUCIONADO LOS GRANDES PROBLEMAS DE LA FILOSOFÍA?

Oh, los filósofos somos gente frugal por naturaleza, y nos preocupamos poco por las cosas materiales o el favor del público. Cualquier cosa estará bien. Riquezas por ejemplo. Muchas. Y mujeres también. Mujeres muy guapas. Yo creo que eso estaría me valdría. Ah, y poder aparcar donde quiera. Es que se está poniendo fatal lo del aparcamiento. Alguien debería hacer algo sobre eso. Los filósofos, seguramente, ya que les he dejado sin nada que hacer. O mejor no, que hasta ahora no han valido de mucho. Mejor los de Apple, que esos sí que son buenos inventando cosas.

Nota: me gustaría pedir disculpas a todos los que han estudiado Filosofía por esta entrada. Diré en mi defensa que opino que una gente que se ha tirado años estudiando a un montón de filósofos aburridísimos esperando tener trabajo gracias a eso, tiene que tener un gran sentido del humor. O algo.

lunes, 25 de mayo de 2015

¿Y ahora, qué?

En primer lugar, quiero aclarar que yo fui uno de los ilusionados por el 15M. Y me enfrenté con mucha incomprensión de mi entorno por ello. Eran esos que decían "si quieren algo, que se presenten a las elecciones".

Yo siempre mantuve que el 15M (los también llamados "antisistema", como si el derecho manifestarse en contra de algo no fuera tan antiguo como la propia democracia, o incluso anterior) no eran -ni debían ser- un partido político. Eran una fuerza que aglutinaba el descontento de un montón de gente, de todos los colores y sabores distintos, y que su papel empezaba y terminaba en manifestar su descontento. Que era el obligación de otros (los políticos) decidir si recogían o no ese descontento popular o -como me temía que sucedería- aparecían nuevas formaciones oportunistas dispuestas a adueñarse de él.

Desde el primer momento miré a Podemos con suspicacia. Temía que fueran un grupo de aprovechados que habían decidido sacar ventaja del descontento popular. Y sin embargo, ahí radicaba su gran virtud. Es decir, por su propio origen, tenían que ser más limpios que el resto, precisamente para justificar su diferencia.

En seguida resultó obvio que los medios generalistas y los partidos tradicionales les iban a combatir con toda su artillería, y eso me hizo respetarlos aún más. Alguien a quien se ataca tanto, y con tanta intensidad, tiene que ser peligroso para el establishment, pensaba. Cada vez que al hablar de Podemos alguien sacaba a colación Venezuela, me reafirmaba más en mi apoyo. Quiero decir, yo no sé si esta gente son o no la solución de nada, pero sé positivamente que los partidos mayoritarios no lo son ¿Por qué no probar otra cosa?

Ha habido cosas durante la campaña que me han molestado en Podemos y que seguramente yo hubiera hecho de otro modo, pero resulta que el resto de partidos me molestan mucho más. Esa continua insistencia del PP de "cuidado a quién votáis porque vuestro voto puede acabar en el PSOE" me ha resultado odiosa ¿No ha pactado el PP con quién ha querido cuando lo ha necesitado? Es más ¿No esperaba el PP poder apoyarse en Ciudadanos para compensar su propio declive?

He llegado a discutir por facebook con gente que apenas conozco (amigos de amigos) porque decían que si ganaba Podemos España se convertiría en Venezuela. En serio, me parece alucinante que un montón de gente siga votando al PP porque prefieren que les manejen unos mangantes antes que dejar que el gobierno cambie de manos. ¿En serio alguien piensa que la intención de Podemos es convertir España en una república bananera? Es más ¿No es eso lo que ha estado haciendo el PP?

El reciente aniversario del 15M reflexioné sobre lo que había logrado el movimiento. Había logrado que el PP nos pusiera una mordaza en la boca, que no nos dejaran manifestarnos, ni protestar, ni grabar imágenes de policías (no sea que les pillemos haciendo bien su trabajo). No solo eso, sino que a la estela de Podemos había aumentado en intención de voto un nuevo partido, Ciudadanos. Uno de esos partidos que parecen jugar a marear a la gente para que no sepan a lo que votan, pero que poco a poco fue apareciendo como una marca blanca del PP, más que otra cosa. Y vale, se puede acusar a Podemos de no decir claramente que es izquierda (yo estuve en el 15M y no creo que a ese movimiento se le pudiera llamar de izquierdas; lo que sí que era es popular) pero todo el mundo sabe que muchas de las cosas que defiende son tradicionales de la izquierda. Es cierto que Ciudadanos hace lo mismo en cierto modo, defender muchas cosas que tradicionalmente son de derechas. Quizás la culpa sea del votante medio por no informarse mejor de lo que vota.

En este estado de cosas, debo decir que no era muy optimista de cara a las elecciones. La intención de voto parecía seguir favoreciendo al PP. La subida de Ciudadanos era meteórica y parecía claro que iban a ser la ayuda del partido del gobierno en el caso de que no les llegaran los votos. Incluso la crispación de la campaña hizo que Pablo Iglesias abandonara el tono sereno y dialogante que me había gustado tanto (alguien capaz de ganar cualquier debate con argumentos en lugar de no dejando hablar) en favor de uno más populista, más propio de los mítines (es cierto que quizás quedarse sin Monedero, su mano derecha, le había obligado a realizar él mismo el papel de poli malo).

Al final de la campaña mi opinión era que al final, Ciudadanos era el nuevo PP y Podemos el nuevo PSOE. Y esto no dejaba de ser el mismo perro con un nuevo collar. Es cierto que las dos nuevas formaciones no deberían pactar con las anteriores si, como dicen, su intención es cambiar las cosas y acabar con el bipartidismo. Está todavía por ver lo que pase.

Es cierto que los resultados electorales me parecen esperanzadores. El PP ha perdido una cantidad inmensa de votos. Todavía les quedan, obviamente, pero la sangría ha sido espectacular. En un escenario anterior a la entrada de nuevos partidos, el país entero hubiera cambiado de color completamente. Pero esto es todavía mejor, porque ahora mismo, no es posible decir quién va a gobernar en ningún sitio. Y eso me parece muy hermoso.

Y mi pregunta ¿Y ahora, qué?

Sí, porque ya hemos visto en Andalucía que todas las formaciones huían de pactar con el PSOE como de la peste por no verse perjudicadas por ello. Izquierda Unida pactó con el PP en Extremadura (he estado a punto de escribir "contra el PSOE", lo que quizás es mucho más preciso) y esto le ha pasado factura. ¿Qué podemos esperar ahora de las nuevas formaciones?

A mí francamente me gustaría que ni Ciudadanos ni Podemos pactaran. Está claro que entre ellos no hay pacto posible (no pueden estar más lejos ideológicamente) pero a ambos les une en teoría un deseo de cambio y unas aspiraciones que acaban en la Moncloa ¿Para qué voy a votar a Podemos si, -como decía el PP- mi voto va a permitir que gobierne el PSOE? Del mismo modo, alguien que vote a Ciudadanos no debería alegrarse de ver que su voto sirve para perpetuar el nefasto gobierno del PP.

Francamente, me importa un comino quitar ahora mismo al PP de la alcaldía de Madrid, Barcelona o Valencia en base a pactos de gobierno. Otra cosa distinta sería legislaturas en las que haya que debatir. Porque hemos perdido eso, y si hay algo que debería ser la política, es debatir, negociar, llegar a puntos de acuerdo. Y que no sean simplemente "si tu partido me apoya, te doy una cartera ministerial". Debería ser más bien "voto esta ley si eliminas este artículo o lo redactas de esta forma para que sea más del gusto de mi electorado".

Una de las cosas más vergonzosas que ha visto este país en tiempo es que el PP no cumpliera ni uno de los puntos en los que basaba su programa (y mira que era difícil encontrar estos puntos, porque Rajoy basó su campaña en decir todo el tiempo "haremos lo que haya que hacer" o "no es mi intención hacer esto" cuando se le preguntaba). Especialmente sangrante el fiasco la reforma de la ley de aborto. Algo que realmente tenían en su programa (es cierto que en la calle no se entendía una vuelta atrás de tal calado en los derechos de la mujer, que sólo podía contentar a un electorado más a la derecha del PP que realmente no podía dejar de votarle por miedo a perder el voto útil -no hay una alternativa de voto más a la derecha con posibilidad real de alcanzar el gobierno) fue hecho de una manera desastrosa hasta tal punto que acabó (quien sabe si para siempre) con la carrera política de Gallardón.

Es decir, tenemos un partido en el gobierno que no ha hecho nada de lo que decía que iba a hacer (no subir los impuestos, crear empleo, sacarnos de la crisis, no bajar las pensiones...) ha evidenciado que la corrupción llega a límites insospechados, y cuando tiene que tomar una medida que se supone que está en su programa, se termina echando atrás (otra de las medidas que se dijo que el PP tomaría fue quitar el matrimonio gay, aparentemente tampoco a esto se han atrevido).

Lo que sí que ha hecho el PP es recortar libertades, y mucho. Se ha llegado a detener a gente por opiniones vertidas en twitter (lo que es ridículo al extremo, no sólo porque twitter no deja de ser un entretenimiento, sino porque gente que realmente está vulnerando la ley con amenazas de muerte a otros tuiteros o prácticas pedófilas, disfruta de impunidad), por escraches, por manifestaciones. Es decir, no sólo han hecho lo que han querido, sino que nos han privado de la capacidad de rebelarnos en contra cuando no nos ha gustado. BRAVO.

El resultado de estas elecciones manifiesta el descontento de la población ante la soberbia demostrada por el partido del gobierno. Ver cómo Esperanza Aguirre (la Margaret Tatcher española) no es capaz de alcanzar la mayoría suficiente o Cifuentes (la que mandaba las porras contra el 15M) se queda muy cerca de no lograr el triunfo en una comunidad tradicionalmente pepera, ha resultado realmente satisfactorio.

¿Y ahora, qué?

Ahora, seguir insistiendo en que se puede. En restaurar la democracia que han tratado de arrebatarnos. Y sobretodo en NO PACTAR con los partidos tradicionales, que llevan desde el inicio de la democracia hundiendo el país (y lamento que colateralmente Izquierda Unida se haya visto salpicada por el derrumbe del modelo tradicional, pero es que no han sabido aprovechar un descontento general que por programa les resultaba tan cercano). Sé que no es realista esperar esto, pero es lo que a mí me gustaría.

Personalmente, opino que Ciudadanos son lobos con piel de corderos, y que terminarán defendiendo valores que me repugnan. Sin embargo, entiendo que hay gente que opina que esa es la forma de gobernar un país, y tiene derecho a verse representados. Me conformaré con que se vean obligados a gestionar (en su caso) con transparencia y limpieza. Del mismo modo, me da miedo que las intenciones de Podemos no sean tan distintas de los partidos tradicionales (es decir, enriquecerse a costa del contribuyente, no hemos visto otra cosa a ningún político hasta ahora) pero el hecho de que sean capaces de aunar descontento suficiente para lograr capacidad de representación a pesar de la campaña mediática en contra que han recibido, me dan confianza en que el descontento de la gente es mayor que el miedo. Quizás deberíamos darles una oportunidad para ver qué son capaces de hacer (y sinceramente, no creo que nadie, sea capaz de hundir más un país de lo que han hecho los sucesivos ineptos de PP y PSOE).

Con todo, yo no soy experto en nada, y mucho menos en política. Me limito a transmitir mi opinión.

Y mi opinión es que hay espacio para la esperanza.

martes, 21 de abril de 2015

En el ambulatorio

Cada vez que estoy en el ambulatorio me acuerdo del experimento de la jaula de monos.

La cosa va más o menos así (y me vais a perdonar que hable de memoria). Se mete a un montón de monos en una jaula. Se coloca un plátano arriba, pero de tal forma que encaramándose a algo, un mono pueda llegar. Luego se electrifica el suelo, para que cuando uno lo intente, todos sufran una descarga eléctrica (me gusta pensar que este tipo de estudios los hacen científicos que trabajan para los malos de Bond en sus ratos libres). Los monos lo intentan varias veces hasta que aprenden que tratar de coger el plátano es una mala idea. De vez en cuando se saca a un mono y se mete a otro nuevo que, como no sabe, nada trata de alcanzar el plátano; pero lo único que consigue es que le den una paliza el resto para evitar la descarga. El juego sigue así hasta que llega un momento que todos los monos son nuevos, porque han terminado sacando a los originales, pero la costumbre sigue aunque ninguno sepa ya el motivo. Cada nuevo mono que trata de tocar el plátano recibe una paliza, a pesar de que ya nadie sabe por qué. Es el "esto siempre se ha hecho así" de los monos (este experimento se puede aplicar a muchas tradiciones humanas y al funcionamiento de algunas empresas, por cierto).

Ir al ambulatorio es un poco así. Es un universo extraño, con sus propias reglas, y cada uno que llega se plantea un montón de dudas. Hay gente que no, que va todas las semanas y se entera de cada norma en el momento que la cambian. Pero la gente normal (moderadamente joven, moderadamente sana, moderadamente ocupada como para perder la mañana en el ambulatorio) no va más que de uvas a peras, por lo que nunca sabe como funciona todo).

Hay dudas que son previas. En plan: ¿Tengo que pedir hora por teléfono? ¿Puedo pedir hora por internet? Si estoy malo y no puedo ir a trabajar ¿puedo ir ahora mismo a por un justificante, o me vale si llamo para pedir hora y me dan cita para dentro de mes y medio? Cosas así. Pero luego hay otras ya de cuando llegas allí. En plan ¿me presento en administración para decir que estoy aquí, o simplemente me planto en la puerta de la consulta? ¿Me llamarán cuando toque mi hora o tengo que pedir turno? ¿Habrá salido una enfermera para ordenar la cola como en el sketch de Martes y Trece y yo me lo he perdido por no llegar en ese momento? Si llego tarde ¿puedo entrar el siguiente o pierdo ya mi turno y me castigan a entrar al final? Ese tipo de cosas.

Y esto nos pasa a casi todos, o sea que allí el que lleva más tiempo es el amo. A mí a veces me gusta ir sin cita, sólo por sembrar el caos. Cuando llevo un rato allí, todos asumen que sé más que el resto, por lo que puedo desinformar a placer. "-¿La doctora Matilde está? -No, pero la está sustituyendo un bedel. Creo que sabe bastante porque estuvo liado con una enfermera". "-¿Por qué hora van? -No sé, pero yo tenía hora para las ocho y media y todavía no me han llamado, o sea que llevan un retraso gordo. Si lleva prisa yo volvería otro día". "Soy María Benítez ¿me han llamado ya? -Tres veces. La doctora ha dicho que si venía le dijéramos que volviera mañana a las ocho. Con un justificante de su médico". Y así. Ha habido casos en los que he conseguido montar peleas entre viejos, que son muy divertidas "No oiga, a usted no le toca, que han llamado a este señor antes, yo lo he oído".

Cuando pasa la hora del almuerzo y vuelven la doctoras, cierro el periódico y me voy dejando la consulta sumida en un caos. "-Oiga, ¿usted no tenía cita? -No, yo es que vengo aquí a leer porque hay muy buena luz. Si algún día no me ven venir al médico es que estoy malo ¿saben?".

Si es que no falla, justo cuando creo que voy a adivinar lo que pone el mono de la documentación, va y me sorprende. Porque mira que he nombrado monos y me veía venir un grupo de chimpancés. Pues nada, el plátano de Warhol. Ojo, que no me parece mal. Yo hubiera preferido unas enfermeras sepsis, pero en fin...


Banca solidaria

El otro día estaba viendo esta conferencia que me dio bastante que pensar. Os pongo el vídeo por si la queréis disfrutar (no es imprescindible)


Resumiendo un poco, Simon Sinek nos habla de la importancia para tener éxito en los negocios de conocer el "por qué" de tu empresa. Y especifica que no es hacer dinero, hacer dinero es la consecuencia. La mayoría saben el "qué" (lo que hacen), saben el "cómo" (el modo de hacerlo), pero no saben el "por qué" (la idea que hay detrás de la empresa). Obviamente si el por qué es simplemente ganar dinero, estas perdido. Así al menos es como me gusta pensar a mí. Creo sinceramente que las empresas que se distinguen del resto lo hacen en que tienen un plan en la cabeza, una idea. Normalmente esto pasa cuando hay una gran mente detrás que es capaz de transmitir esa visión. Pasa en pocas ocasiones, pero cuando eso pasa, la gente se mantiene fiel a una marca porque confía en ellos.

En la época actual, y debido en gran medida a la crisis, no sólo los políticos, sino también la banca parecen haber perdido totalmente la confianza de la gente. Escándalos como los enormes agujeros de las cajas de ahorros o la venta de preferentes sin la debida información han socavado la confianza del usuario de banca. El mensaje que se transmitía era que el "por qué" era "ganar dinero" y el "cómo", "a toda costa". En este estado de cosas da igual cual sea tu "qué" porque la gente ya has perdido la confianza de tus clientes.

Y esto es así, siempre. El usuario debe querer comprar tu producto por tu "por qué", ya que seguramente haya un montón de "qués" iguales al tuyo. Si eres capaz de vender tu idea, serás capaz de vender tu producto.

Una muestra de esto puede ser Banco Mediolanum, un ejemplo del nuevo tipo de banca por internet que parece estar comiéndole a la banca tradicional, pero en este caso con un marcado tono solidario que apuesta fuerte por el apoyo a las ONGs, haciendo de nexo de unión entre sus clientes y los proyectos solidarios locales, que de este modo adquieren una mayor visibilidad. Quizás este sea el modo en el que deba trabajar la banca para volver a ganarse la confianza de los usuarios, realizando acciones que hagan creer a los usuarios en ellos, trabajando de un modo ético y creyendo en esto plenamente (no realizando acciones puramente cosméticas).