lunes, 18 de octubre de 2010

El ordenador del hijo de mi madre.

Si bien hay gente que piensa que Dios es mujer, yo no estoy puedo estar de acuerdo en eso. Y si alguien lo dice es porque no ha visto a una mujer disfrutando de un dolor de tripa menstrual del olor de las nubes o del milagro de la maternidad sin epidural. No obstante, es innegable que tiene preferencia por ellas (y cualquiera que haya estado con una mujer multiorgásmica sabe de lo que hablo) o en su defecto tiene madre (la tan nombrada 'lamadredediós', especialmente mencionada en ciertas circunstancias de las que no voy a hablar). Con esta introducción a donde quiero ir a parar es que al parecer El Altísimo se ha debido mosquear por la anterior entrada sobre mi madre y ha pensado "ahora sí que te vas a cagar". Cualquiera que haya leído el antiguo testamento (o al menos visto alguna peli sobre el tema) sabrá que si hay una cosa que tiene Dios, es un gran sentido del humor. Eso sí, uno más bien cabrón.

(Sigue entrada sobre informática larga y con un montón de siglas; si alguno se pierde, es normal; es que si no me desahogo, reviento)

Todo empieza cuando me acerco a una tienda de ordenadores próxima a mi base secreta (una tan parecida al Compra Más (Buy More) de Chuck que me paso todo el rato mirando alrededor por si sale Yvonne, que yo soy poco de rubias, pero últimamente me estoy aficionando; ah, y no es el yonosoytonto, que me da mucha rabia el slogan). Explico que estoy interesado en comprar un ordenador y que lo que más me interesa es que tenga mucha RAM y posibilidad de conectar dos monitores porque siempre he querido ver dos pelis porno a la vez lo voy a utilizar para diseño gráfico y además tengo un monitor todavía en buen uso. El primer vendedor (algo parecido a Chuck, ahora que lo pienso) me indica un modelo adecuado para mis necesidades, tras comprobar que en la parte trasera dispone de dos conexiones, lo que obviamente permitiría conectar dos monitores.

Más adelante, me persono nuevamente en la tienda, en este caso acompañado de mi señora madre para efectuar la compra. Me atiende un nuevo vendedor (que no se parece nada a Chuck; eso sí, me recuerda un poco a un ex-compañero de instituto, pero como no creo que lo conozcáis no os voy a decir cuál) al que vuelvo a transmitir mis necesidades sólo por tener una segunda opinión y me recomienda el mismo equipo. Que sí, que se pueden conectar dos monitores, pesao. Pues vale.

(Ahora viene una elipsis, en la que suceden los hilarantes eventos ya contados en una entrada anterior. Seguramente no va a ser la única, que yo soy mucho de hacerme elipsis, que me han dicho que es mentira que te quedes ciego).

Llego a casa y empiezo a desembalar cosas. Con mucho cuidado, claro, porque en la tienda te avisan de que puedes devolver cualquier cosa en quince días siempre que no rompas la caja. Esto lo hacen porque ya saben que los niños que las embalan en Tailandia tienen los dedos pequeños y es imposible volver a meter todo eso dentro de la caja tal y como venía. Pero bueno, a mí a cabezón no me gana nadie. Consigo sacarlo todo sin romper nada.

Me llama la atención que el monitor viene con dos cables y un adaptador. "Mira que apañaos" me digo "no le falta de nada". Me equivocaba enormemente, como se demostrará. Para los que entiendan de siglas diré que el monitor venía con un cable DVI y otro VGA. El adaptador era para convertir el VGA en DVI. No había HDMI, porque ni al fabricante ni a mi nos pareció necesario. En aquel momento. Primer error.

Cuando desembalo el PC advierto por primera vez que carece de toma VGA, que se ve que se les cayó en la tienda o algo. Solo tiene HDMI y DVI. Por supuesto mi monitor antiguo solo tiene una conexión VGA. "No pasa nada, total voy a la tienda y que me den un adaptador HDMI para el cable DVI y en el monitor viejo pongo el adaptador de DVI para el VGA. Todo claro hasta aquí ¿no? (si alguien se ha perdido ya, le recomiendo que vaya al baño a echarse agua fría en la nuca porque luego mejora).

Entre unas cosas y otras he ido ya como cuatro veces en menos de una semana a la tienda, así que los empleados ya empiezan a saludarme por mi nombre cuando llego. Me dirijo a uno en concreto de la sección de ordenadores (que no recuerda nada a Chuck más que nada porque es una chica) y le pido lo que necesito. Dice que seguramente tengan pero que le va a preguntar a un técnico. Segundo error.

Cuando vuelve la chica me dice compungida que le ha dicho el técnico que no se puede, que las dos entradas son excluyentes y que se puede usar una u otra, pero no las dos. No me cago en todo lo que se menea porque la chica no tiene culpa de nada. En lugar de eso le pido amablemente que me indique donde está el técnico para partirle la boca pacíficamente, y si eso que me vaya llamando a los dos vendedores que me atendieron antes, que ellos van luego. Afortunadamente la sangre no llega al rio porque el técnico cuando me ve llegar con los dientes apretados y los ojos inyectados en sangre me explica que sí que se puede, lo que pasa es que hace falta un cable especial para eso, que ellos no tienen pero que me dice en que tienda lo puedo encontrar. Me voy como Terminator diciendo 'volveré'.

(Nueva elipsis mientras voy a trabajar cagándome en todo porque ya no me da tiempo a conseguir el cable. A estas alturas ya me estoy arrepintiendo de no haber sustituido mi viejo ordenador por una Xbox que están dando bastante buen resultado y son mucho más divertidas. En el trabajo aprovecho para hablar con el técnico de equipos y me confirma que las salidas HDMI y DVI son excluyentes. Me recomienda que les lleve el ordenador a la tienda y pida que me pongan una tarjeta gráfica que soporte dos monitores. Fantaseo con la idea de hacerlo con un bidón grande de gasolina y un soplete).

Al día siguiente llamo a la tienda que me indican. A todo esto, cada vez que hablo con alguien le tengo que contar toda la historia de lo que me pasa. La he contado tantas veces que parece que recito un trabalenguas. Me preocupa un poco que se me vaya la cabeza y termine diciendo que quiero conectar un THX por R2D2. El caso es que al final, el dependiente, a pesar de que parece entender más de cables que de ordenadores, me dice que tiene un cable que se bifurca que puede valer. Antes de ir a por él, decido llamar al técnico de mi curro solo para asegurarme. Le pregunto si con un cable bífido se puede hacer eso y me responde tranquilamente "hombre claro. Si quieres ver lo mismo en los dos monitores, si". Me vuelvo a cagar en todo y llamo de nuevo a la tienda. El dependiente me confirma tranquilamente que sí, que él pensaba que eso era lo que yo quería. Me pregunto para qué cojones voy a querer ver lo mismo en dos monitores. Le explico lo que quiero hacer y me dice que él no cree que se puedan enchufar dos monitores al mismo ordenador para ver cosas distintas. En ese momento doy gracias al cielo de que haya varios ordenadores de mi curro que estén configurados de ese modo, porque me parece que estoy a punto de perder el sentido de la realidad. Ese día vuelvo a ir al curro de un humor de perros y con ganas de hacerme ermitaño e irme a vivir a una cueva sin internet.

A la salida del trabajo vuelvo a la tienda (que por suerte cierra tardísimo) a contarle mis penas a otro dependiente que tampoco se parece a Chuck. Aunque este en concreto se parece a Jack Black, lo que hace que instantáneamente confíe en él  (si no puedes confiar en un friki como Jack Black ¿en quién vas a confiar?). Me confiesa que no había oído nunca que las conexiones HDMI y DVI fueran excluyentes y que vuelva con el ordenador para que me lo prueben. Si no consigue que se vean dos monitores (con imágenes distintas especifico yo; escritorio expandido, me corrige él) puedo elegir a la dependienta que más me guste y zumbármela en la trastienda cambiar el ordenador por otro que pueda hacer eso, que seguramente tengan (trato de no pensar en ese seguramente). Me parece justo, aunque me voy a casa llorando al pensar en los tres días que llevo instalándole a éste programas y actualizaciones (con un módem de 56, que manda cojones).

El día siguiente fue el viernes. Se acerca el final de la historia. Ja. Mis cojones. En la tienda conectan el ordenador a dos monitores y funciona. El técnico que no se parece a Chuck, el que me dijo que no se podía, reconoce que no tenía ni idea de que se pudiera. Anoto mentalmente volver cuando yo no sea sospechoso y romperle todos los huesos del cuerpo para que aprenda la lección. Durante un rato estudiamos, una vez sabemos que se puede hacer, cómo hacerlo. Al final la solución razonable parece que conecte mi monitor viejo con un adaptador de VGA a la salida DVI y el nuevo con un adaptador DVI a la salida HDMI. Que es JUSTO LO QUE YO QUERÍA HACER. En fin. Me dicen que coja los adaptadores correspondientes. Cojo el DVI-HDMI (con cuidado de que sea hembra-macho, porque como sabe cualquiera que haya estado en una orgía, cualquier error en ese punto puede ser desastrosa) y paso de la otra porque recuerdo que venía en la caja del monitor. Es más, recuerdo haberla visto la misma mañana mientras embalaba el PC para llevarlo a la tienda. Por cierto, si a alguien le parece una solución complicada y no lo entiende... paso de explicarlo, que es muy largo. Si a alguien le parece que hay una solución mucho más simple, que espere al final del post (ya queda poco).

Aprovecho que es pronto y en lugar de ir al trabajo vuelvo a casa como si me hubiera dejado el gas abierto para ver si me da tiempo a una de dos cosas a) ver que todo funciona y presentarme en el trabajo feliz y contento o b) ver que no funciona nada, quemar la tienda y huir a las montañas.

Como no he almorzado me está entrando hambre, así que decido hacerme un café con leche para matar la gusa mientras pruebo cosas. Con las prisas tiro el bote de Nescafé al suelo. Medito sobre la posibilidad de tirar también la leche y el azúcar y tomármelo directamente del suelo, pero la descarto porque no se me ocurre como removerlo (y con la fregona me parece feo). Ahí debí darme cuenta de que la fortuna quizás no estaba del todo de mi parte.

Busco la conexión VGA-DVI, pero no aparece por ninguna parte. Sospecho que se la ha comido mi gato solo por putearme. Coloco la otra de todos modos, aunque ya veo que no voy a poder probar los dos monitores a la vez. Con todo, me sirve para comprobar que una conexión HDMI que mide un centímetro aproximadamente ocupa un espacio enorme cuando se pone mediante un adaptador DVI-HDVI que es gordo de cojones. Resulta obvio incluso sin medirlo que al lado no va a caber el otro adaptador. Me pregunto como lo han hecho en la tienda (seguramente usando magia) y pienso en llamarles, pero recuerdo que tienen un número 902 de atención al cliente para toda España que no te da el de la tienda en concreto así les mates. Maldigo mi suerte una vez más y vuelvo a ir al curro con ganas de matar algo, a ser posible un montador de equipos informáticos.

Afortunadamente en mi curro hay más técnicos que personas. Durante la tarde comento mi historia absurda a varios de ellos que me dan varias ideas interesantes (lo bueno de los técnicos es que este tipo de historias absurdas parecen interesante, al contrario de mis lectores que seguramente se han ahorcado todos con sus cables DVI). Curiosamente, a ninguno de ellos se le ocurrió preguntarme: "oye, tú monitor nuevo no tendrá salida HDMI, ¿verdad? Porque entonces con comprar un cable HDMI, todo arreglado". Que por cierto es lo que finalmente he hecho. Se me ocurrió en el coche de camino a casa. El otro monitor lo solucioné con un cable VGA-DVI que me evita la pérdida de señal de un adaptador (el cable cuesta más o menos lo mismo que el adaptador). Desde el principio me pareció muy poco elegante conectar los dos monitores mediante adaptadores, pero no se me ocurrió que la solución fuera tan sencilla. Bueno, eso y que un par de técnicos me dijo que no se podía.

Así que finalmente, tengo un equipo con dos monitores y un escritorio enorme. Seguramente solo lo utilice para ver Futurama mientras escribo posts -como estoy haciendo ahora-, pero ha sido divertido. Si alguien ha llegado hasta aquí, que me perdone la brasa, pero es que necesitaba soltarlo. Que conste que me la he guardado hasta hoy para leerla en frío y asegurarme de que no era infumable. Lo era, pero os vais a tener que aguantar, con todo esto no me ha dado tiempo a escribir otra cosa...

9 comentarios:

Dina dijo...

Por si te interesa, me he perdido entre todas esas siglas (que pami todas sirven pa lo mismo) pero me he reiiiiiiiiiiiiiido, como hacía días, muchas gracias por compartir tu experiencia (si alguna vez me pasa algo similar echare mano de tu post).

~√V''^√~√V^√V'^~---Neurótika---~√V''^√~√V^√V'^~ dijo...

XDD Me ha encantado el post, qué quieres que te diga... A lo mejor es porque soy un poco friki y me encantan estas cosas de ordenadores... Yo habría llorado, seguro jajaajaj, pero tal y como lo cuentas es un gustazo leerlo, que un lunes por la mañana sienta muy bien la risa ;)

papacangrejo dijo...

Yo me he leido los 4 primeros párrafos y el último, al menos lo has conseguido. El otro día comiendo con mis suegros me acordé e ti cuando mi suegra dijo :Pues yo quiero interné para ver los anuncios y lo que ofrecen. Me meaba de la risa, claro ellos no sabían porque, bueno mi mujer si que también te lee.
suerte
PD. Me voy a ver otro episodio de Chuck que hayer me quedé a mitad

Islander ! dijo...

No me entero una mierda de cables, pero no importa, creo que si escribieras sobre lo más aburrido del mundo lo leería igual, que contigo me parto.

Sr. Cuervo dijo...

A la segunda visita a la tienda habría quemado el local a lo gonzo. A la tercera hubiera buscado al dueño de la empresa y lo hubiera tirado al mar con el ordenador colgado del cuello.

Puede parecer un poco salvaje, pero tengo la tienda de informática más cercana a 40 kms. así que... a que ahora no parece tan malo?

B.B. dijo...

No he entiendido nada, pero me he reido un monton. Creo que te pedire ayuda proximante. ¿sabes tambien de cables de TDT?

ender dijo...

BH, me has llegado al alma, como informático, te entiendo, como seguidor de Chuck, creeme, te entiendo.

¡Viva Sarah Walker y la madre que la parió!

Anabel dijo...

Perdona que me ría, pero jajaja, la verdad es que no estoy segura de haber entendido de la misa la mitad, pero he sido capaz de llegar hasta el final, así que por falta de voluntad no ha sido.

Por cierto, no he escrito nunca porque me da mucha vergüenza, pero siempre me alegras del día. Qué pelota, ¿eh? :-P

Blanco Humano dijo...

Dina: bueno, entonces ha valido la pena. La verdad es que no estaba seguro de que fuera legible...

~√V"... no. ~√V''^v... tampoco. mmm... querida Neurótika: me alegro. Yo me tiré unos días de un humor bueno con el temita, pero luego escribiéndolo me rei un montón.

Una preguntita ¿cuanto te cuesta escribir tu nick? Bueno, al menos no te hace falta contraseña...

Islander!: jajajaja... mira, reconozco que cuando he leido este comentario he pensado 'lo he logrado, soy el puto amo'. No es cierto, pero me gusta que me lo digas...

Sr. Cuervo: Alguien que vive más lejos de la civilicación que yo ¿será posible? Mi tienda me pilla lejos, pero como está de camino al trabajo no es tanta molestia...

B.B.: entonces ha estado bien. Y sobre el TDT solo tengo un consejo: ¡huye! ¡corre por tú vida! Nada más. Bueno, una vez hice una entrada sobre el tema, pero no creo que te ayude nada:

http://noticiasdesdelaantartida.blogspot.com/2008/05/el-tdt-de-los-cjns.html

ender: sabía que te gustaría, pensé en ti cuando mencioné a la chica. De hecho me aficioné por tu culpa, perro...

Anabel: Mira, esto es como el sexo, si has llegado al final me doy por satisfecho. Y pelotéame mujer,que me gusta. A pesar de mi talento, tengo un ego frágil que necesita adoración permanente...