martes, 3 de diciembre de 2013

Mi último nuevo teléfono

Disclaimer: Esto no es una reseña de un teléfono. De hecho solo nombro una vez el teléfono del que hablo. Ni si quiera he subido una foto. Si alguien quiere datos de desempeño o características que busque en otro sitio, esto no es más que una serie de desvaríos de una mente enferma. Tampoco he cobrado nada de SonyTM. Ahora, ME IRÍA BIEN UNA FUNDITA, O SEA QUE TODO ES HABLARLO ¿EH SONYTM? QUE A MI NO ME CUESTA NADA SUBIR UNAS FOTITOS Y DEJAR ESTO NIQUELAO. Si añades un objetivo hasta te pongo una nota de 10/10 si hace falta. Fin del disclaimer.


Me he comprado un teléfono. Ante todo me gustaría aclarar que soy contradictorio, indeciso y profundamente incoherente. Esto hace que la toma de decisiones para hacerme con este tipo de cacharros sea especialmente compleja. Valga este post para ayudar a todos aquellos que se encuentren en una situación como la mía.

En primer lugar, unos antecedentes históricos. Hace poco más de un año, un tipo vagamente parecido a mí al que denominaremos 'mi yo del pasado', decidió que el tema de los móviles se estaba saliendo un poco de madre y era hora de dejar de gastar cantidades absurdas por un dispositivo que básicamente servía para llamar por teléfono (¡y eso yo, que para lo que menos utilizo el teléfono es para hablar!). Haciendo gala de un pragmatismo sorprendente ese yo del pasado decidió hacerse con un terminal de gama media de origen chino con el peregrino argumento de que 'probablemente había salido de la misma cadena de montaje que cualquiera de sus carísimos primos'. Bien, ese argumento podría ser tomado medianamente en serio si no proviniera de un tipo que antes de eso se había empeñado en hacerse con una Blackberry apoyado en que la idea de que 'el teclado completo es lo mejor' (una Blackbery sin plan de datos, ojo con eso; solo usada como agenda. Ains...). Y eso justo después de haber tenido un Nokia con pantalla táctil porque 'a fin de cuentas las pantallas táctiles son el futuro' (y que tengo que reconocer que no me fue mal hasta que empezó a estar obsoleto, excepto poruque era Simbian). Bien, no voy a insistir en la falta del criterio de ese tipo porque algo de simpatía me merece, pero es a todas luces un idiota*.

En cualquier caso, lo que si que es cierto es que un año apenas de adquirir el Huawey Ascent G300 daba serias muestras de fatiga. El sistema operativo que nunca fue muy eficaz se estaba convirtiendo en algo lento hasta la irritación hasta el punto de que me estaba planteando una reinstalación total del mismo (que estaba posponiendo por la pereza que me daba salvar los datos y reinstalar posteriormente de nuevo todos los programas) cuando me sorprendió un fallo catastrófico de la pantalla que hizo necesario llevar el terminal al servicio técnico (bueno, estaba siendo un fallo paulatino hasta que una caída lo convirtió en catastrófico, tengo que reconocer). La buena noticia fue que me evité la reinstalación del sistema operativo. La mala fue que los datos dentro del teléfono se perdieron totalmente (salvo las fotos, gracias a mi Dropbox, eso sí). Bueno, al menos la reparación fue gratis por estar todavía en garantía.

Justo durante la época que el móvil se estaba convirtiendo en algo irritantemente lento (aunque no sé si por el propio sistema operativo, porque la pantalla estaba empezando a fallar o por ambas) me llamaron de mi operadora (a la que llamaremos con un nombre ficticio; digamos... Bodafón) para comentarme que a pesar de que estaba todavía a medio camino de mi permanencia (y dos años de permanencia es mucho cuando lo que te has comprado es un móvil de gama baja) tenia la opción de adquirir uno de su catálogo de ofertas. Por un momento pensé 'bueno, si pillas uno gratis ahora te ahorras la reinstalación y peor que esta mierda no será. Debo admitir que esto quizás fue influído porque mientras mi terminal chino estaba en reparación me vi obligado a downgradear a mi Blackberry y comparado con eso una Olivetti Lettera 98 parecía una buena idea. Después de eso (he dicho ya que soy incoherente) pensé 'o quizás esta vez debería no caer en el error de comprar una mierda de la que me arrepienta desde el minuto uno'.

Bien. Aquí viene una fase que os voy a ahorrar por poco interesante de investigación de las ofertas de mi operadora (a la que recordemos que me unía una permanencia que me impedía escapar) y de la oferta del mercado a través de las reseñas de los blogs de tecnología. Solo voy a hacer un comentario sobre estos blogs de tecnología: sois la mierda.

Por algún extraño motivo, cada vez que en un blog de gadgets analizan un terminal de gama baja lo hacen con una especie de tono condescendiente en plan 'pues no está nada mal para ser barato' (no hay más que ver las reseñas que se hacían de mi viejo G300), sin embargo cuando analizan los de gama alta nada parece estar a la altura (es algo así como cuando en Top Gear le ponen pegas a un Lamborghini pero luego dicen que el Hyundai Coupe resulta bastante bien para lo que cuesta). Después de dos semanas de estudio llegué a la conclusión de que todos los móviles de gama alta apestaban (excepto al parecer Su Majestad el iPhone).

Por suerte, yo tenía muy claro lo que quería. Quería un teléfono con una cámara lo bastante solvente como para ser usado como cámara compacta (y no como cámara de móvil) obviamente con botón directo para hacer fotos (no hay nada más odioso que estar delante de una chica que se agacha revelando que no lleva sujetador... quiero decir, tener a un grupo de quince personas esperando con sonrisa congelada mientras te pones a navegar por menús para encontrar la cámara), quería que fuera Android (esto fue lo único que me gustó de mi Huawei; además de que 1) lo siento por Nokia pero el windows 8 me ha hecho odiar esas pantallas del Windows Phone y 2) no me veo mentalmente preparado para entrar en la secta Apple) y que corriera bien las aplicaciones (es decir, con una buena capacidad de proceso. algo que eché mucho de menos en mi móvil chino).

Antes de darme cuenta estaba decido que solo podía ser el Sony Xperia Z1. No voy a entrar a detallar como descarté uno por uno el resto de terminales de la competencia, pero pronto resultó obvio que era mi única opción viable. Mis últimos fracasos me habían convencido de olvidarme del mercado chino (hay un montón de cosas de nombres impronunciables que se pueden comprar por internet muy bien de precio) Blackberry (que a pesar de lo que pueda parecer no se ha hundido definitivamente... le faltan diez minutos) Nokia (Windows Phone... en serio ¿después de Symbian no pudisteis pensar en nada peor?) ni Apple (y aquí tengo que admitir que esto es por pura cabezonería; tengo el convencimiento de que son los que fabrican cosas mejor pensadas, si bien es cierto que a un precio un pelín alto).

En las reseñas pude ver que la pantalla de Sony era buena (aunque no fantástica) la cámara era solvente (aunque no la mejor) y el uso de batería era digno. En serio, habría que matar a esos que hacen críticas en internet (de verdad chicos ¿nada os entusiasma?). Al menos tenía un aspecto realmente bonito (y me vais a perdonar, pero encuentro los Samsung y los Nexus realmente feos) se decía que era muy resistente y tenía la curiosa característica de ser surmergible.

Dejad que me detenga en este punto un segundo. Todos habéis visto la publicidad ¿verdad? Sony anuncia a bombo y platillo que puede hacer fotos bajo el agua. Bien, no es que sea algo que hubiera deseado hacer toda mi vida, pero reconozco que pensé que no estaría mal por si se me cae alguna del bolsillo mientras limpio la piscina, por ejemplo (vale, quería mencionar que tengo piscina; hace mucho que no lo hago ¿de acuerdo?). Sin embargo, atención a esto porque te garantizan que puede soportar media hora de inmersión a menos de metro y medio de profundidad. Es decir, que si se cae a tu piscina más te vale que sea poco profunda o te tires rápidamente detrás de él (¿o quizás es que flota? Eso no se me ha ocurrido mirarlo, la verdad). Bien, pues no solo eso. Si te lees detenidamente el manual (cosa que reconozcámoslo, no hace ya nadie en nuestros días) garantizan realmente la resistencia del terminal salvo en agua salada (lo que descarta el mar) agua con productos químicos (lo que quizás descarte las piscinas y la mayoría de agua potable salvo quizás la mineral) y en general cualquier cosa que pueda dañar un teléfono. Creo que es sumergible en el rocío de los cerezos en flor del sur del monte Fuji en primavera, pero tampoco estoy muy seguro de ello. En fin.

Otro inconveniente que parece tener este teléfono es que es totalmente de cristal (negro, eso sí; no esperéis nada transparente salido de Star Trek). Esto que le da un aspecto impresionante dentro de una vitrina, tiene un inconveniente en el uso diario. Yo, al parecer por un problema genético familiar, tengo las manos llenas de dedos. Y al final de estos dedos hay unas huellas dactilares (y he intentado quitármelas para facilitar mis actividades delicti... digo profesionales, pero es que las puñeteras vuelven a salir) que insisten en dejar huellas por todo el teléfono apenas lo tocas (yo casi diría que antes de que lo toques). De hecho el último momento que ves el móvil libre de huellas es cuando está en la vitrina justo antes de que te lo entreguen. Supongo que tendremos que vivir con esto hasta que inventen o bien los dedos sin huellas o bien los móviles que no se manchen. En cualquier caso estoy pensando comprarle una funda (lo que sospecho que arruinará totalmente el efecto estético) porque por muy resistente que digan que es en todas las reseñas no quiero morir de un infarto si se me cae de las manos. Con esto de paso al menos solucionaré el tema de las huellas en la parte trasera.


En la imagen uno de los mejores móviles jamás construidos, el Nokia 5110. No solo hacía llamadas y mandaba mensajes, la batería duraba una semana y podía ser utilizado como arma personal. Solo había que tener cuidado que no se cayera al suelo más que nada por si lo rompía (el suelo, digo). Por desgracia no me he podido compar este porque si lo ven niños actuales se pueden traumatizar al ver teclas.

No diré yo que todo tiempo pasado sea mejor (especialmente en tecnología) pero tenéis que reconocer que hubo una época en la que comprar un móvil era tan sencillo como ver para qué Nokia te llegaba la pasta. Pero esos tiempos pasaron amigos. Yo llevo dos semanas de estudio intenso para terminar comprándome un teléfono que cuesta una pasta (aunque ahí tengo que reconocer que al menos mi operadora -digamos Bodafon- está haciendo buenas ofertas), que es decididamente demasiado grande para ser manejable (aunque claro, ahora mismo todos lo son menos el iPhone) y no sé si realmente colmará mis expectativas.

En fin, qué puedo decir.

Sign'o the times.




PD: Me temo que no puedo dar una opinión todavía sobre el teléfono en cuestión porque está haciendo su primera carga. Todo lo que puedo decir es que parece el monolito de 2001. Espero no empezar a pelearme con palos con otros monos en cuanto lo encienda...

*Lo único que diré en mi defensa es que en realidad sí que prefiero los teclados físicos sobre los virtuales. Lo que pasa es que el uso actual de los teléfonos centrado en internet y multimedia necesita una pantalla grande más que un teclado. En el momento en que compré la Blackberry ni si quiera me preocupaba no tener datos en el móvil (ya tengo internet en casa y en el trabajo, no necesito también tener en el coche, solía decir) Lo que sucede es que el SO de Blackberry es un dolor en el culo y probablemente la causa de que se haya hundido. Algo parecido sucedió con Nokia con Simbian, Android y Apple se ha comido todo lo demás porque realmente funcionan mejor.

8 comentarios:

Abisal dijo...

Odio a Nokia. Mi padre tiene un Nokia Lumia y cada vez que me pide que le mire esto o le haga esto otro me pongo de los nervios. Tiene una interfaz fea de cojones y encima es un caos.

Y nada, sólo quería decirlo. Qué gusto, oye.

Vanessa Gutiérrez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Vanessa Gutiérrez dijo...

A mí me dan igual todos los móviles. Sólo estoy pensando que no sé cómo puedo resistirme a tener twitter cuando eso puede significar,fácilmente,otros dos meses sin leerte :-(

@to_wave dijo...

Acabo de entrar en la web oficial del móvil y diré dos cosas:

1.- Estoy llorando del dolor de ver lo que vale.

2.- Hola millonetis, ¿estás soltero?

Fiftin dijo...

Tenías que volver a mencionar la piscina, eh?? Además con móvil nuevo!!! no se puede ser más inrresistible.
Si también sabes tocar la guitarra, aquí tienes una esclava.
:-P

Blanco Humano dijo...

Abisal: Al parecer mucha gente que está probando los nuevos Nokia con Windows opina eso. A pesar de que en las reseñas los ponen de miedo. Misterios de la vida

Vanessa Gutierrez: que sepas que este comentario me dejó fatal de la conciencia. Solo te puedo decir que tengo el propósito (one more time) de volver a escribir regularmente. Y que te abras un tuiter, coño. Total, es gratis y allí si que escribo muchísimo.

To Wave: Bah, han sido 200 eurillos de nada con mi operador. Bueno, más la permanencia y nosequé de mi primogénito (no me paré mucho en leer la letra pequeña)

De lo otro no puedo decir nada, pero tú ve mandándome fotos en bolas por lo que sea ¿sabes? Nunca se sabe ;P

Fiftin: En lo de la guitarra voy con algo de retraso, por ahora me estoy centrando en la armónica de blues, pero lo tengo pendiente (y TENGO la guitarra). Por cierto, también tengo chimenea (guiño, guiño). Las fototetas al correo de costumbre, ya sabes.

sixtin dijo...

Armónica??? Has dicho ARMÓNICA???? .........

No se pueden enviar las fototetas, archivo demasiado grande dice, no sé .... :-S

Blanco Humano dijo...

Te iba a decir que me las mandes por MEGA, pero me voy a esperar no sea que tu nick sea tu edad y eso explique que hayas pasado de fiftin a sixtin. Si eso cuando seas eitin te explico como se hace...