martes, 18 de febrero de 2014

Días de Mierda

Hoy hay un tema sobre el que no quería escribir. Y no quería hacerlo, precisamente porque recordaba perfectamente haberlo hecho ya. Pues me he puesto a buscar esa entrada en mi blog y no la he encontrado por ninguna parte1. Y eso que ya digo que recordaba perfectamente, no ya tanto la propia entrada como el hecho de haber pensado en escribir sobre este tema ¿Me ha sorprendido? Pues bien, al principio la verdad es que un poco sí, porque es muy raro que haya intentado escribir sobre algo y no lo haya hecho. Luego he pensado: seguro que intenté escribirla y se me borró toda cuando ya la tenía terminada. Y me ha parecido coherente. Porque del tema del que estoy hablando es el de los “Días de MierdaTM”.

Y me voy a explicar. Hace mucho tiempo descubrí que de vez en cuando yo sufría algo llamado “Días de MierdaTM”. Y no hablo de tener un día malo en el trabajo, discutir con tu pareja, pasarte tres horas en un embotellamiento… algo así. Todo eso entra dentro de la normalidad. Yo hablo de cuando te pasa todo eso junto.

Vale, me vais a hablar de estadística. Hacedme un favor: no lo hagáis. La estadística es lo que usan los políticos para mentir. La estadística es el primo macarra de las matemáticas, uno que fuma porros y te pide dinero prestado a la mínima ocasión. Para un estadístico, tienes la misma probabilidad de sacar cara después de haber tirado una moneda 46 veces sacando cara que una, ojo con eso (y su explicación es que la moneda no sabe cuantas veces ha salido cara, lo que como explicación ya me parece para cagarse).

Un día malo es cuando te pasan cosas malas. Sabes que es “Día de MierdaTM” cuando te dan ganas de meterte debajo de la cama en posición fetal y no salir hasta que cambie la tendencia o hasta que vengan los cuerpos especiales a sacarte, una de dos.

Es cierto que es un poco difícil distinguir un día malo de un “Día de MierdaTM”. Al principio de hecho se parecen mucho. Lo normal es que la mayoría de días sean anodinos. No pasa nada ni muy bueno ni muy malo, y todo es tirando a rutinario. Luego hay algunos días (pocos, la verdad) en que te pasan cosas buenas. A esto, por motivos de simplicidad expositiva le voy a llamar “Días Buenos” (la verdad es que he estado pensando un buen rato el nombre; lo que pasa es que no se me ha ocurrido nada). En el otro lado del espectro tendríamos los días en los que te pasan cosas malas (y a los que llamaremos… bah, da igual; confiaré en que os lo imaginéis). En esa misma dirección pero mucho más cerca del infierno estarían los “Días de MierdaTM”. A efectos puramente explicativos diré que un día malo te pueden pasar dos o tres cosas malas. Tú puedes pensar que es solo un día malo todo el tiempo que quieras. Cuando te descubras encerrado en el cuarto de las escobas rezando para que se acabe el día, es que es un “Día de MierdaTM”.

Bien, digamos que hemos identificado un “Día de MierdaTM” ¿Ahora qué hacemos?

Hay que tener clara una cosa: un “Día de MierdaTM” puede matarte (y seguramente esta sea la causa de muerte de la mayoría de gente, lo que pasa es que la ciencia no ha avanzado tanto como para diagnosticarlo a tiempo). Lamentablemente, un “Día de MierdaTM” sabe quién eres y donde vives, por lo que puede encontrarte. Hay muy pocas cosas que puedas hacer para evitarlo, esa es la verdad. En cualquier caso, aquí van algunas ideas.


  1. Pon una especial atención en todo lo que hagas. El “Día de MierdaTM” tiene una especial predilección por hacer que todo lo malo parezca culpa tuya, así que si te fijas mucho, al menos se lo pones más difícil. Si coges una intoxicación alimentaria que no sea por no mirar la caducidad de la mahonesa.
  2. No practiques actividades de riesgo. Bueno, en un “Día de MierdaTM” se considera actividad de riesgo cualquier cosa que no sea quedarse en la cama arropado hasta el cuello (e incluso eso: es mucho más seguro debajo de la cama, creedme) pero tratar de hacer puenting, rafting e incluso running es querer ponerle las cosas demasiado fáciles. Digamos que un “Día de MierdaTM”, subir a un autobús con bufanda es una actividad de riesgo2. ESE tiene que ser el nivel de precaución. El peligro te rodea, mucho cuidado con todo.
  3. Tampoco practiques actividades que no te parezcan de riesgo. En serio, si tener sexo un “Día de MierdaTM” te parece buena idea es que ignoras el tipo de lesiones que tal actividad puede producir (roturas de pene, la muerte; e incluso cosas más difíciles de curar como una cándida). Ten en cuenta que no es el mejor día para nada. De hecho literalmente cualquier otro día es mejor para todo, así que déjalo correr.
  4. No abras el correo, no cojas el teléfono. Si es posible ni hables con nadie ¿Conoces el experimento del Gato de Schrödinger? La realidad no se decanta hasta que alguien la observa. Si no recibes esa mala noticia hoy, es posible que no se haya producido. Por otro lado, hablar con gente está muy sobrevalorado ¿De verdad crees que cinco minutos de charla intrascendente en la máquina de café compensan el megaspoiler que te puedes comer de esa serie que te encanta y que no has visto terminar todavía? Yo creo que no
  5. No mantengas una actitud positiva. Mucha gente sostiene (hippies  rascaliras, si quieres saber mi opinión) que una actitud positiva puede afectar a las energías cósmicas que nos rodean. Vale, si quieres puedes hacer eso y luego irte un rato a abrazar un árbol. En mi opinión harías mejor en mantener la guardia alta y mirar si hay pájaros cantando en el árbol porque hoy tienes todas las papeletas para que se te caguen encima.
  6. No cantes victoria. Un “Día de MierdaTM” no termina cuando tú quieres sino cuando Él quiere. Vale que a estas alturas morir tranquilamente en la cama no parece una mala opción pero sentirte seguro en tu hogar puede hacerte bajar la guardia. Un baño relajante antes de dormir es todo lo que necesita tu “Día de MierdaTM” para conseguirte un buen accidente doméstico.
Y para finalizar, las tres leyes del “Día de MierdaTM

Primera. Si algo puede ir mal, irá mal. Y de formas que ni se te habían ocurrido.

Segunda. Si mantienes la calma es porque no te has enterado de que tienes un “Día de MierdaTM”. Pero tranquilo, ya te enterarás

Tercera. Un “Día de MierdaTM” SIEMPRE puede empeorar. Aunque tú creas que no.


Bien, con esto espero haber colaborado en algo a solucionar este grave problema que no parece preocupar a nadie más. Antes de despedirme, un último consejo:  el plástico de burbujas es nuestro amigo; si te puedes envolver con él sin morir de asfixia hasta que pase, mucho mejor.

Y ahora os dejo, que estoy escuchando unos ruidos sospechosos en el edificio. No me sorprendería nada que justo hoy se agrietara la estructura y se viniera todo aba

Sarah Walker protagonista de la serie Chuck
Foto sin ninguna relación con el texto de la entrada. Llevo un día de mierda, dejad al menos que me alegre la vista.

1Vale, al final sí la he encontrado. He tenido que mirar entrada por entrada desde la primera del blog, eso sí, pero al final ha salido. A cabezota a mí me ganan poquitas personas. Lo malo es que ahora la he leído y me va a costar mucho repetirme. Si alguien la quiere leer, está aquí). Por cierto, no la encontraba porque en los orígenes de este blog ponía los tacos con asteriscos. Así: m**rd*. Para compensar, en este post he utilizado la palabra mierda 21 veces. Bueno, ya 22. Debe ser un récord.


2Vale: al bajar la puerta te puede pillar la bufanda y morir al ser arrastrado hasta la siguiente parada ¿En serio lo tengo que explicar todo?

martes, 11 de febrero de 2014

Los Goya: una no-crónica.

Esta vez me la voy a jugar, hombre. Sí, porque hacer una crónica de una gala habiéndola visto es fácil, pero yo voy a rizar el rizo haciendo la crónica sin haber visto ni un solo minuto. Con dos cojones.

Bueno, para hacer honor a la verdad tengo que confesar que mientras veía mis tres episodios diarios de House (EJEM. Digamos que he tenido una ligera recaída en mi adicción a la vicodina) vi algún comentario en tuiter. Pero vamos, poca cosa. De todos modos, para no jugármela tanto (estoy loco pero todo tiene un límite) voy a comentar las cosas que debe tener una buena gala en España, en concreto los Goya.

En la alfombra roja (que por supuesto, no es roja)

1. Su buena actriz que nadie sabe por qué la enfocan porque hace años que nadie la contrata que se sepa, muy mamarracha con el vestuario.

2. Su buen actor que se hace el gracioso llevando algo muy estrambótico para una gala que se ve de lejos que no tiene un colega o unos padres a mano que le den una colleja y le digan "PERO VÍSTETE BIEN, COÑO, QUE TE VAN A SACAR EN LA TELE".

3. Varias chiquitas jovencísimas y jamoncísimas que no sabrías situar exactamente en una peli o serie concreta

4. Alguna actriz ya entrada en años saliendo guapísima y elegantísima que te da la sensación que en cualquier momento va a aparecer la mamarracha del punto uno tirándole de los pelos de pura envidia.

Ya en la gala.

5. El clásico vídeo de homenaje a los actores fallecidos desde la gala anterior, que básicamente se divide en tres tipos:

a) los que no sabías que habían palmado

b) los que dabas por muertos hace años

c) varios 'pero ¿ese quién coño es?'

6. Su buen momento muy de vergüencica ajena, normalmente en un número musical, intuyo que porque siempre hay un joputa que los convence con lo de que los españoles estamos muy acomplejados y que si los americanos pueden nosotros también, y nos olvidamos de que los americanos pueden porque se han preparado para cantar y bailar y les sale bien, y aquí por lo que sea, pues no.

7. Su buen momento 'porque yo lo valgo' en que alguien se pasa por el forro que la gala no la hacen solo para su familia y amigos y se alarga cosa mala con los agradecimientos. Que yo si un día deciden coger a un par de seguratas enormes para sacar de malos modos a todo el que sea así de poco respetuoso con los espectadores, puede que me plantee volver a ver estas galas.

8. Su buen momento reivindicativo con una causa muy justa. La primera vez. A la doceava vez la causa muy justa te empieza a dar dolor de tripas y para el final de la gala como que te empieza a apetecer dar dinero de tu bolsillo a alguna ONG en contra de la causa muy justa.

9. Su buen momento de chiste muy bueno de guión pero muy mal leído por alguien obviamente no preparado para hacer eso con naturalidad, lo que da pena si es director o productor, pero da bastante vergüenza si es un actor.

10. Su buen momento de chiste muy malo que el que lee trata de defender sin éxito. Esto la verdad es que pasa más o menos durante toda la gala.

11. Su buen momento "tremenda cagada" nivel "digo que le ha tocado el premio a uno y resulta que le a tocado a otro" o así. De esos que te dan ganas de que te trague la tierra y nacionalizarte de otro país sin ser gremio ni de la organización, pero que aquí luego nadie se disculpa por tamaña chapuza ni nada.

12. Su buen momento en el que alguien dice en casa "oye, y si los españoles no sabemos hacer ganas amenas, al menos por qué no las haremos más cortas". Esto suele ser cuando dan el premio al mejor asistente de iluminación en cortometraje documental de animación y salen cinco a recibirlo cada uno con sus respectivos agradecimientos. Y piensas "madre mía, pero qué largo se va a hacer esto ¿No podrían al menos dar menos premios?".

Esto me lleva al tema de las categorías. En mi opinión las categorías que se premian están bien, pero vamos, que yo añadiría alguna otra. Por ejemplo:

1. Premio Luis Tosar a Luis Tosar. Yo este se lo seguiría dando aunque un día se retire y abra una mercería. Y que se jodan los que no actúen así de bien.

2. Premio al actor que lo está petando fuera. Este también se podría hacer vitalicio a Javier Bardem. O a Penélope CruJAJAJA... No, a Bardem solo.

3. Premio Paz Vega a la actriz que lo está petando en publicidad sin que se sepa muy bien por qué, porque en pantalla hace años que no se la ve. Y hasta que salga alguien más merecedor se lo podemos ir dando a Paz Vega todos los años.

4. Premio a la mejor película sobre la guerra civil. Eso sí, a cambio las nominadas en esta categoría no pueden recibir ningún otro premio. No hombre, es que ya está bien.

5. Premio a la mejor película 'no somos americanos pero también podemos hacer lo que hacen ellos, pero que al final no'. No voy a dar ejemplos, todos hemos visto alguna peli de estas.

6. Premio a la película 'Joder, qué pena no haber tenido pasta para hacer esto con actores buenos y/o que se les entienda y con pasta, porque hubiera salido una peli cojonuda'.

7. Premio a la peli al mejor director "soy guay y quiero que se note y el que quiera divertirse que vea pelis americanas".

8. Por último un premio honorífico a la película menos vista en las salas con magníficas críticas de críticos supersesudos y otro a la menos descargada ilegalmente de internet. Es posible que ambos coincidan en la misma película y que además la haya dirigido uno de estos directores con mucho prestigio que dicen que lo que se cargó el cine español es Megaupload.

Y con esto yo creo que ya, que para no haber visto la gala, ya he hablado bastante del tema.



jueves, 30 de enero de 2014

El cuñadismo

Hay un tema al que me parece que se está prestando poca atención, y me parece un grave error porque es realmente serio. Y es el del cuñadismo. No el de los cuñados, ojo. Un cuñado es una persona que ocupa una posición en la familia -familia política, ojo, que ya de por sí es un hándicap- y que como todo el mundo puede ser bueno, regular o malo. Yo de lo que hablo es del cuñadismo. El cuñadismo es una forma de vida practicada originalmente por cuñados y que se ha generalizado a gran parte de la sociedad. Si bien es cierto que los que más lo suelen sufrir son los que conocen a esta gente desde su posición de cuñados porque, por lo que sea -llámale respeto tu pareja o a tu hermana según por parte de qué sea cuñado, llámale no querer meterte en un conflicto diplomático familiar- no te ves capaz de mandarle a la mierda o más aún, darle un par de buenas hostias (que es que lo están pidiendo a gritos).

Un ‘cuñado’ (y entiéndase este término genérico como referido a aquella persona animal o cosa que practica el cuñadismo) lo sabe todo, lo hace todo bien, y lo que es peor, se empeña en restregártelo constantemente por los morros. El tema de conversación favorito de un cuñado es él mismo y es capaz de ejercer un campo gravitatorio sobre cualquier conversación tan grande que es capaz de hacer que ésta termine girando sin fin a su alrededor (éste fenómeno es conocido como ‘agujero de Hawking’ por el cuñado del conocido físico).

Un cuñado, en tanto en cuanto lo es, no entiende que la conversación es el arte de intercambiar ideas. Los cuñados se entrenan en el arte de la dialéctica frente a un muro de hormigón. De hecho ellos solo necesitan una frase, o a veces ni tan siquiera eso, les basta con una palabra, para tener una puerta de entrada a su propio discurso. De repente te preguntas ‘Pero ¿cómo he terminado en medio de una conferencia sobre el ataque de la 101 aerotransportada al Nido del Águila, si yo lo que estaba comentando es lo de este bultito que me ha salido?’. Eso amigos, es una conversación con un cuñado.

Un cuñado es más rápido que una bala y más fuerte que un tren. Si Chuck Norris existiera*, sería un cuñado. El cuñado sabe encontrar el fallo en todos tus argumentos y darles la vuelta de forma que se vea bien claro que eres gilipollas. De hecho la frase favorita de un cuñado es 'si es que no tienes ni puta idea'. Si Dios hubiera tenido cuñado, hubiera estado ahí para decirle 'Pero ¿dónde vas con los dinosaurios, si eso se ve que no pega nada con el resto? Anda, quita eso que es una mierda'.

Un cuñado sabe más que nadie de bricolaje, mecánica, fútbol, historia antigua y hasta de física cuántica si hace falta. Y si un cuñado no sabe algo, es que es una mierda que no tiene la menor importancia, así que no trates de apabullarle con tus conocimientos sobre cine polaco de la postguerra porque eso ya se sabe que no le interesa a nadie. Ahora, lo suyo por lo que sea, sí.

Yo me he visto en una conversación con amigos teniéndole que decir a un cuñado "¿PERO QUIERES DEJAR DE LLEVARME LA CONTRARIA, GILIPOLLAS? AHORA TE ESTABA DANDO LA RAZÓN A TI" (quizás os suene la frase porque ya lo conté)

El cuñadismo, no obstante ser una lacra para la sociedad, tiene sus cosas buenas. Porque después de una buena conversación con un cuñado, un mes de aislamiento en una prisión Turca no parece tan malo. Ya no digo quedarte en casa el fin de semana con una buena peli o un buen libro.

De todos modos, no quiero terminar este post con una nota optimista. Es obvio que estamos perdidos ante el cuñadismo. Es imposible hacer una búsqueda en Google sin que esta herramienta de satán te diga "Quizás quiso decir...

Es cuestión de tiempo que cualquier búsqueda en Google dé como resultado: "¿Te he contado ya cómo la 101 aerotransportada tomó el Nido del Águila... ?"

En la imagen, el cuñado del mono de la documentación. Le iba a decir que esto no tiene nada que ver con el tema de la entrada, pero es cierto que he conocido a cuñados parecidos. Y la verdad es que tiene pinta de ser un sabelotodo. Mira, yo no le conozco de nada y ya me cae mal...

*Todo el mundo sabe que Chuck Norris es un personaje inventado por internet para hacer chistes, lo mismo que Murcia.

jueves, 23 de enero de 2014

Sobre los paquetes y los envíos

Me ha llegado la noticia recientemente de que ha aparecido un comparador de empresas de paquetería para envío de paquetes (envios internacionales y también nacionales) y se me ha ocurrido que el tema de las empresas de paquetería es algo que merece de mi aguda mirada y profundo análisis

Las empresas de paquetería es lo que antes llamábamos con el engañoso nombre de mensajeros. Pues bien, no mandaban mensajes (que para eso están los móviles, y antes de eso las palomas) lo que han mandado siempre son paquetes. Que quizás haya costado acostumbrarnos al nombre porque lo de paquete suena raro en castellano (y ya me entendéis, guiño-guiño) pero vamos, un poco de rigor con las denominaciones no está de más.

Estas empresas surgen como tales en Italia durante el renacimiento (igual que la imprenta, el telescopio y el crimen organizado) cuando se establece por primera vez un canal institucionalizado para el envío de paquetes y mercancías*. Si bien es cierto que en aquel momento los que movían el cotarro eran los Borgia y gente similar, por lo que la mayoría de envíos consistían en dedos cortados o frascos pequeñitos de veneno acompañados de una breve nota (“Oye mira a ver qué te parece esta salsa para el aliño del cordero, anda. Besis”). Antes de esto ya se enviaban cosas, pero se le llamaba más bien ‘mandar a un recao’ y se solía encargar el pequeño de la casa. Luego había otra modalidad de envíos, pero en este caso se parecía más a lo que hacen las agencias de noticias (tengamos en cuenta que en aquellos tiempos los medios de comunicación estaban muy en sus comienzos e incluso twitter todavía iba por su primera versión, esa que solo permitía hacer retuits manuales) para el envío de comunicados. Aquí ya, dependiendo del tipo de comunicado se podía esperar que hubiera respuesta o no, por lo que se solía mandar al más pringado que hubiera a mano. Los mensajes típicos eran del tipo ‘Hemos luchado denodadamente pero nos están dando pal pelo. Rogamos envío de más tropas o en su defecto, de un par de helicópteros Apache si es que se han inventado ya, porque vaya tela con los Turcos’ o ‘Querido primo, aprovechando que te encuentras en las cruzadas he matado a toda tu familia y echado sal a tus campos; no te molestes en volver, que ya te llevo ahora yo esto’, por lo que no es de extrañar que se originara aquí un bonito deporte llamado ‘matar al mensajero’ que por lo que sea se ha perdido bastante (con lo bien que quedaría esto en unas olimpiadas).

Las empresas de paquetería han sufrido una evolución importante desde su creación hasta ahora con la invención de los vehículos automóviles (que quiere decir que se mueven a sí mismos, o sea todos los que no van tirados por animales o empujados por el viento). Las etapas por las que han pasado son:

-Tracción animal-persona – Utilizada como alternativa barata (puesto que los animales ya existían, no es que hubiera que inventarlos, pero claro, salían más caros) o para recorridos cortos, salvo en el caso de los griegos que en una de estas inventaron el maratón, que ya hay que ser bestia (y un día tenemos que hablar de ese afán de inventar de los griegos, especialmente en cosas de sexo, porque madremía).

-Tracción animal-caballo – Muy importante desde los orígenes de la mensajería hasta la creación del motor de explosión. Si bien era bastante práctico lo dejaba todo lleno de boñigas.

-Locomotora de vapor – Pareció una buena alternativa al caballo hasta que se dieron cuenta de que costaba una pasta poner y quitar las vías para llegar a la puerta del destinatario, por lo que cayó rápidamente en desuso y volvieron al caballo mientras que se les ocurría otra cosa.

-Vehículo automóvil denominado vulgarmente fragoneta – Mucho más práctico para el transporte de paquetes, tiene la capacidad de aparcar prácticamente en cualquier sitio estorbando en todos lados.

-Vehículo automóvil de desplazamiento unipersonal del tipo vespino trucao – Momento de auge del transporte de paquetes en vías urbanas. Este tipo de vehículos tienen la capacidad de ir a altas velocidades a pesar de sus pequeños motores, lo que los hace magníficos para convertir el tráfico urbano en un caos total (se han dado casos de coches que han sido adelantados por uno de estos vehículos por los dos lados a la vez). La mayoría de estos pilotos siguieron ascendiendo en su carrera profesional hasta alcanzar las categorías superiores del mundial de motociclismo (los que no murieron jóvenes, quiero decir). Con posterioridad el vehículo evolucionó en una suerte de váter con ruedas llamado scooter con el que siguen yendo como locos pero como que suena menos y parece que no te enteras tanto.

-Vehículo automóvil de gran tonelaje denominado vulgarmente camión – su invención permitió el auge del transporte por carretera y paralelamente (EJEM) de los bares de carretera, sin que se sepa con exactitud la razón (ejem, ejem). Dice la cultura popular que si en un bar de carretera hay muchos camiones aparcados es que se come bien (ejem, ejem, ejem). O algo así.

-Vehículo automóvil volante denominado vulgarmente avión – Gracias a su llegada se consiguió el gran desarrollo del transporte internacional si bien no es menos cierto que por su culpa nos tuvimos que tragar Naufrago (y lo siento Zemeckis, te pongas como te pongas, 143 minutos de Tom Hanks hablando con un balón, no es admisible) y seis temporadas de Perdidos con un final regulero, que no sé si al final ha compensado la cosa o hubiera sido mejor seguir viajando en autobús.

Portada del álbum Sticky Fingers de los Rolling Stones
Total que voy y le digo al mono de la documentación ‘oye, mira a ver si me puedes buscar una foto de un paquete para el post. Y eso. Pues todavía doy gracias, que visto lo visto podía haber sido mucho peor ¿sabes?


Y con esto yo creo que ya estaría todo. Que no digo que el tema este agotado con esto, ojo. El que estoy agotado soy yo, que oye, hay que ver lo que cansa inventarse mierdas. Venga, a cascarla.


*Dato completamente inventado. Si alguien quiere rigor, que vaya a la Wikipedia.

viernes, 17 de enero de 2014

Sobre los sitios (para... eso)

Hay un tema que  ha preocupado a las gentes desde los tiempos más remotos de la humanidad. Una duda que ha atormentado a prácticamente todos los seres humanos en algún momento de su vida. Una pesadilla que nos reconcome y nos hace despertarnos con sudores fríos en las noches más oscuras. Y es: ‘venga, ya he pillado ¿Ahora qué?’.

Sí amigos, el problema del ayuntamiento carnal se plantea complejo en múltiples y sorprendentes facetas y una de ellas -y no la menos importante- es buscar un lugar para realizarlo. Porque claro, siempre que una relación no sea puramente platónica (dios bendiga a los tuiteros y esa tasa de relaciones sexuales que nos hace estar al resto por encima de la media) cualquier encuentro -digamos... amoroso- requiere de unas circunstancias espacio temporales que lo faciliten. Y eso presenta una serie de complicaciones de tipo práctico que paso a detallar.


La Casa.

La verdad es que salvo que las circunstancias del cortejo se hayan dado debajo de un puente o en un banco del parque, lo habitual es suponer que todo el mundo tiene casa. El tema está en que, dada situación actual, esa casa puede estar ocupada por:

  1. El cónyuge o pareja de hecho: en este caso recomiendo encarecidamente evitarlo para la cópula con terceras personas salvo que la posibilidad de añadir gente a las relaciones ya esté previamente contemplada y entonces oye, miel sobre hojuelas.
  2. El ex-cónyuge o ex-pareja de hecho: algo que se da en la actualidad más veces de las que pensamos debido a la imposibilidad de venta del domicilio conyugal, y que si bien puede tener el aliciente del recochineo puede acabar como Puerto Urraco. Y eso como mínimo.
  3. El padre, la madre o el tutor legal, incluso varios de ellos juntos: que si bien pueden ser titulares legales de la vivienda y en tanto en cuanto nos han dado la vida merecen un respeto, pero cortan el rollo en el momento de la cópula que da gusto.
  4. Una familia Albano-kosovar que no sabes muy bien cómo ha llegado aquí pero colabora en la hipoteca y oye, no están los tiempos para despreciar una ayuda: en este caso recomiendo extremar las precauciones, sería muy penoso provocar un conflicto diplomático por ofender quizás sus cultura y perder de esta forma una ayuda económica que nos venía muy bien.
  5. Varios: compañeros de piso, animales de granja, una tribu de bosquimanos, un procurador de Cuenca… en fin, lo que vienen siendo varios.

Esto se puede subsanar siempre que haya buena voluntad por todas las partes, con algo de planificación. Por desgracia, las más de las veces las ocasiones no se pueden planificar y a menudo se dan en un horario más dado a que la casa esté llena de gente durmiendo que a otra cosa. Por otro lado, tampoco se recomienda aprovechar que los ocupantes de la casa se han ido a visitar a la tía Enriqueta, no sea cosa que la tía Enriqueta se haya ido al cine y tengamos una escenita al volver dichos ocupantes antes de lo previsto (que esto tiene mucha gracia en las comedias pero en la vida real tiene la justa, ya os lo digo yo).
Vistos los inconvenientes que puede acarrear el desalojo del domicilio lo mejor será optar por un espacio alternativo. Veamos las opciones.


El coche.

En este punto voy a ser muy claro: ya no se hacen coches como los de antes. En un Seat 124 de los de antes no es que se pudiera realizar una cópula con total comodidad, es que se podía practicar  una orgía con la selección danesa de futbol femenino (la de veces que habré hecho yo esto…). Pero con un coche actual, no. Los coches de ahora mucho GPS, mucho ESP y mucho CDS (no, este creo que me lo he inventado) pero a la hora de permitir el movimiento interior, ponen más bien poco de su parte. Actualmente los diseñadores de coches parecen más interesados en colocar posavasos y huecos portaobjetos en los lugares más insospechados que en permitir el libre tránsito de personas o mercancías por el interior. Si a esto añadimos que las dificultades de aparcamiento y la propia crisis premian la búsqueda de vehículos utilitarios, mucho peor (un saludo afectuoso a todos los que disfrutan de enormes todoterrenos con cristales oscuros, así se os pinche el preservativo y se os llene el coche de niños, mamones).

El apartamento/chalet de los padres.

Hay un caso especial de abuso de vivienda familiar que es el de la segunda vivienda. Salvo que ésta esté a más de 300 kilómetros (y en algún caso incluso así) puede parecer una opción a tener en cuenta en caso de tener un calentón de difícil solución). Error. El ser humano hay dos situaciones en las que está poco preparado para atender a detalles rutinarios y estas son ANTES de tener un contacto sexual y justo DESPUÉS. Si no quieres que la siguiente vez que acudas (y esta vez ya con tu familia) encuentres que a) te dejaste TODAS las luces encendidas b) hay un preservativo USADO encima de la mesita, o c) el calefactor se quedó encendido provocando un cortocircuito que redujo la vivienda a cenizas, mucho mejor abandona esta idea.

La calle

Puede parecer desesperado pero ¿quién no se ha visto obligado a hacer uso de un parque público, un callejón poco iluminado o un portal oportunamente abierto? Solo un par de recomendaciones. Primera: nunca hacer esto en invierno. En la calle hace frío en invierno. Segunda: nunca hacer esto en Burgos. En Burgos es invierno siempre.
Eso sí, en cualquier caso se recomienda utilizar esta opción DE NOCHE. No, que parece muy de cajón pero lo mismo hace falta aclararlo para los más despistados.


La playa

Esta opción plantea un inconveniente y es que no sé si habéis mirado un mapa de últimamente pero no todos los sitios disponen de playa (un error de organización clarísimo, si queréis saber mi opinión). Digamos que al menos en los sitios que tienen playa hay una posibilidad de practicar un encuentro fortuito con la ventaja de que lo romántico del decorado facilita mucho las cosas. Una vez más, tengo que señalar un par de inconvenientes. El primero es que en la playa hay ARENA. Y la arena es una sustancia molesta en ciertos sitios. El segundo es ¿quién no ha practicado un encuentro amoroso en la intimidad de una noche sin luna y ha descubierto al terminar que unos desaprensivos le han robado la ropa, la cartera, el reloj y el móvil? ¿Eh? (ESE RELOJ ERA UN REGALO, MAMONES). Ejem. A mí no me ha pasado personalmente, claro, pero tengo entendido que hay casos. Mucho ojo con eso.


El campo

Esta parece, y digo parece, una buena opción a priori, porque más o menos todos los sitios tienen campo (gracias a que llegó la crisis, porque si no llega, a estas alturas hay adosados hasta en los parques nacionales). Y digo parece porque ¿vosotros habéis ido al campo? TIENE BICHOS. Está pero llenísimo de bichos. Un asco todo, vaya. Pero no solo bichos ¿Habéis visto Viernes 13? TIENE PSICÓPATAS. Pero vamos, está llenito de psicópatas que no se puede ni andar por el campo sin encontrarte con uno. Y que claro, a los primero que se cargan es a los que se están dando el filete (llámale envidia, llámale moral católica mal entendida). En fin.

Todo esto viene a cuento de que me ha llegado la noticia de que una empresa (LVR Group, en concreto) ha montado un negocio de alquiler de habitaciones para estancias cortas para escorts (que creo que es un modelo de Ford antiguo, pero no me hagáis mucho caso) y parejas. Y ojo, que se lo han tomado en serio, porque se han sacado una ISO 9001 y todo (que no sabía yo que había una ISO para estas cosas, la verdad). Pues qué queréis, la verdad es que me parece una idea estupenda que ya era hora de que se le ocurriera a alguien.



Pues nada, con esto me despido hasta la semana que viene en la que espero estar aquí de nuevo para comentar cosas.