viernes, 13 de marzo de 2015

Blitz, de David Trueba (la crítica)

David Trueba es un joven creador (bueno, 45 tacos; la verdad es que pensaba que era más joven hasta que lo he mirado en la wikipedia) conocido fundamentalmente por su labor como director y guionista de cine. Debo confesar que no soy mucho de cine español (le faltan explosiones y le sobra drama social, para mi gusto) pero vi Madrid, 1984 y no me pareció mal (María Valverde en bolas en un cuarto de baño durante 3/4 partes del metraje, sólo eso ya justifica su visionado, en mi opinión). Por tanto pensé que este libro había de depararme, como mínimo, una agradable lectura. Qué gran error por mi parte.


Menos conocido como su faceta de novelista, tiene publicadas cinco novelas, de las cuales una ha sido premiada con el Premio Nacional de la Crítica (Saber perder) lo que es suficiente para que leer su última novedad en el metro te haga parecer un tipo interesante con inquietudes intelectuales, lo que no está nada mal (podéis probar si queréis con Lo que más me gusta es rascarme los sobacos de Charles Bukowski y veréis como, a pesar de ser mucho más sesuda, os hace parecer mucho menos interesantes y bastante más zafios).


La novela del director es un tour de force, un ejercicio estilístico finísimo, en el que juega con el tiempo de una manera magistral. Comienza con una portada minimal y superestilosa que ya hace pensar que será algo digno de una mente superior (y no me digáis que la portada la escoge el editor porque el mismo dibujo se repite en el interior, con la excusa que lo ha dibujado el mismo protagonista como autoretrato -que no se lo cree ni él, claro, porque está dibujado de espaldas, lo que requiere un juego de espejos digno de Norman Rockwell). El título en alemán ya echa para atrás un poco, porque además no explica su significado, como esos libros supersesudos de Ortega y Gasset (sí, he leído La rebelión de las masas ¿Qué pasa?) en los que ponía un montón de citas en inglés, alemán y latín sin traducirlas como diciendo "si no sabes tantos idiomas como yo, igual no deberías estar leyendo esto*".


Bueno, como cualquiera que haya visto documentales sobre la segunda guerra mundial sabe, blitz significa relámpago (y de ahí blitzkrieg "guerra relámpago"; antes de que lo preguntéis, desconozco lo que significa blitzkrieg bop). Al principio del libro hay un poema de Emily Dickinson (en inglés original, cómo no, aunque traducido más abajo para hacernos sentir mal con nuestra escaso manejo de la lengua de Shakespeare) que menciona el relámpago tangencialmente al hablar de la Verdad (así, con mayúsculas). Esto ya nos hace ver que se trata de un libro que vamos a tener que dejar bien cuando nos pregunten por él, así nos parezca un truño (bien jugado, David).


La novela empieza con un mensaje demoledor que paso a transcribir:
"aún no le he dicho nada. me cuesta tanto. uff. tq ♥".
Así, sin mayúsculas, con un tq y un corazón. Ya solo por el valor de hacer esto, esta obra merecería estar en lo más alto de las letras hispanas. Implica una capacidad de trasgresión que ríete tú de Joyce. Pero eso no es todo. La siguiente fase sentencia "Pero el mensaje no era para mí". No había arrancado una obra con tal rotundidad desde Kafka. (Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto). A partir de ahí la obra realiza un flashback en forma de monólogo interior que explica brevemente cómo se llega a la situación presente. Beto es un joven paisajista que llega a Múnich sin ser muy consciente de que su relación sentimental con una hermosa pretendiente a actriz -fracasada- exnovia de un cantante de cierto éxito, se está derrumbando. En mi opinión hay algo de grandeza ya en la definición de los personajes: un arquitecto que ha terminado diseñando jardines en plena crisis, lo que hace de la suya una labor totalmente superflua (y sin fondos municipales para contratarle, que es lo que a él le afecta, algo no muy distinto si lo pensamos de la labor de cineasta en la época de sequía de subvenciones), una actriz muy bella pero con una carrera que no ha llegado a despegar y cuyo mayor logro fue tener una relación con un cantoautor uruguayo de éxito moderado (y pese a todo, el más exitoso de los tres) del que ya se aclara que compartió gira con Jorge Drexler (supongo que para evitar que le pongamos nombre y apellido).


(A partir de aquí temo que van a ser inevitable colar algún spoiler para un análisis medianamente solvente, por lo que recomiendo a los que pretendan leer la obra que pasen directamente al párrafo final y ya si eso decidan si volver y leer el resto la reseña o no)


Más allá de la inevitable ruptura (anunciada en la primera frase) o de las andanzas de un arquitecto español perdido en Alemania en busca de ganar un concurso de paisajismo que ya desde el principio él mismo nos anuncia que no se veía capaz de ganar ("Yo fui el primer sorprendido de que seleccionaran mi 'Jardin de los tres minutos' entre los finalistas") la novela nos habla del paso del tiempo. Y no lo hace con sutileza. Ya en la cuarta página se nos describe (¡incluso con dibujos!) el proyecto de un jardín con relojes de arena para que cuando alguien se siente en un banco pueda calcular sus tres minutos de relax. Detengámonos un segundo para apreciar la ironía que nos presenta el autor. Tres minutos de relax. Un arquitecto paisajista que más adelante se declarará admirador de otro diseñador de jardines japonés, país conocido por sus magníficos jardines zen en los que el tiempo parece detenerse y la mano del diseñador debe ser difícil de advertir salvo por la caprichosa disposición de las piedras, tiene la idea de diseñar un jardín en el que puedes medir visualmente lo breve del tiempo del que dispones para relajarte. Como el relojito de Windows, vaya. Un disparate enorme a todas luces, que nos hace ver lo absurdo de la condición humana ya desde las primeras páginas. Bravo.


Pero la genialidad del uso del tiempo no se detiene ahí. Los capítulos se dividen por meses comenzando por Enero y acabando en Diciembre, en lo que abarca un año de viaje vital de nuestro protagonista por el periplo de la vida. Pero este reparto de meses no es equitativo. El primero de ellos, Enero, en el que se nos cuenta la ruptura, requiere 114 páginas. Sin embargo los 11 restantes tan sólo necesitan apenas 26, habiendo meses que ocupan tan sólo una o dos. Y esto está obviamente justificado ¿No es cierto que para el sufriente el tiempo se ralentiza de una forma dolorosa, hasta casi parecer que se detiene? Pues así nos lo transmite el autor de la novela (que digo novela, libro de la vida, slice of life) que eterniza fragmentos de una manera que hace que a nosotros también la lectura del libro se nos antoje eterna. Y tan magistralmente lo hace que incluso los capítulos más breves resultan insufribles al extremo por la interrupción que realizan de la acción principal de la historia para detenerse en pequeños detalles carentes de interés. Un ejercicio de estilo así puede tener mérito cuando escribes una trilogía del tamaño del El señor de los anillos (cuyo tomo dos logra la maravillosidad de que lo terminas y dices ¿de verdad hacía falta escribir este tomo?) pero alcanza niveles de genialidad absoluta cuando consigue que una obra de apenas 166 páginas (muchas de ellas medio vacías o con dibujos) se haga realmente eterna. Una vez más, BRAVO.


Temo que parte de la crítica se quedará con el poco creíble romance de Beto con una mujer madura ignorando el hecho de que Helga es la intérprete del congreso y por tanto la única persona que nuestro protagonista conoce en Múnich. Podía haber sido un marine afroamericano o un golden retriever, tanto da. Beto es un hombre en las manos del azar que en ningún momento parece ser dueño de su propio destino, al que los dioses, quizás ofendidos por su atrevimiento de tratar de atrapar el reposo de los humanos en jardines llenos de relojes, le hacen pasar por todo tipo de situaciones vergonzantes y ridículas, como que pierda su móvil porque al día siguiente de la ruptura trate de masturbarse con él en la ducha mirando fotos de la mujer que le acaba de abandonar, o que se quede sin dinero en un arranque absurdo al adquirir un teléfono de gama alta para sustituir al bien perdido (obviamente trata de compensar con ello inconscientemente la pérdida de esas fotos de su exnovia desnuda que ya nunca podrá tener). Es por esto que Beto no elige en ningún momento enamorarse de una señora con nietos (me niego a llamarla abuela) simplemente es lo primero que tiene a mano. Ahí reside la grandeza de ello.


Vemos más muestras de que Beto es el clásico héroe griego a merced del capricho de los dioses en que otro de los invitados al congreso sea una suerte de némesis de nuestro protagonista (por motivos que no acaba de aclarar, más allá de que hayan coincido en algún otro concurso y le haya ganado un par de ellos) con el que compartirá una de esas situaciones que te hacen sentir vergüenza ajena por el protagonista más que simpatía y que por motivos igual de inexplicados lo acaba acogiendo para que trabaje con él (un deus ex machina en toda regla que volverá a repetirse más adelante).


Todo en la novela se antoja absurdo y ridículo, visto además bajo una luz cruel de tubo de neon, que lejos de edulcorarlo o suavizarlo como se suele hacer en literatura, hace parecer vulgares las situaciones más cotidianas, cuando no directamente repulsivas. David Trueba usa la voz de Beto para narrar con un estilo pueril, casi naïf, que nos hace comprender que la falta de estilización de las situaciones reflejadas pretende hacernos reflexionar sobre ellas, como los actos sexuales narrados con todo tipo de detalles, cual película pornográfica gerontófila. Todo ello sazonado con comentarios y bromas un tanto burdos que nos hacen reflexionar sobre la fatuidad de la existencia humana y en concreto de la de nuestro protagonista, que es un completo patán.


Hubiera sido muy fácil para el autor presentarnos al típico joven agobiado por la crisis en España que tiene que escapar a Alemania para subsistir, donde encuentra el amor en brazos de una mujer madura porque es capaz de ver más allá de la pérdida de su juventud en la calidez de una persona valiosa por su experiencia, más allá de sus arrugas y sus flacideces. Sin embargo David Trueba elige el camino difícil y es capaz de presentarnos a un personaje sin talento ni éxito que ha obtenido lo poco que tiene de casualidad y se sigue manejando durante todo su trayecto vital a la deriva por donde le llevan las corrientes del azar, tan sólo obsesionado con la idea de los relojes de arena (la única que parece auténticamente suya, y que finalmente le da algo de rendimiento al convertirla en una app para móviles, pero sólo porque se lo sugiere su antiguo archienemigo -de nuevo el deus ex machina) hasta tal punto que cuando finalmente decide tomar las riendas de su vida (en un desenlace que no revelaré pero que resulta obvio mucho antes de terminar el libro) no parece que lo esté haciendo en absoluto, sino más bien repitiendo el único truco que sabe hacer, en una metáfora de la generación perdida a la que pertenece, sin motivación, sin metas, sin futuro ni esperanzas.


Esta es una obra de la que me gustaría decir que es un truño insoportable, pero que no puedo por los motivos apuntados más arriba. Estoy convencido de que toda la crítica la aclamará como una pequeña gran novela y como mínimo nos granjeará la admiración y simpatía de gente con la que la comentemos como personas cultas y de sensibilidad. Podríamos haber dedicado este tiempo a leer (o incluso releer) grandes obras como A sangre fría de Capote o El americano impasible de Greene, pero nada nos hará parecer más cool como llevar este libro bajo el brazo de un sitio a otro (con la ventaja de que como es cortito, pesa poco). Realmente si has leído esta reseña ni siquiera te hará falta leer el libro, te vale para una conversación literaria de nivel medio. Un must en toda regla.


Obra mencionada -si bien es cierto que tangencialmente- de Norman Rockwell- ¿Que os esperabais, la portada del libro? Si queréis reseñas serias id a El buscalibros, coñoyá. Aquí el que elige las fotos es el mono y pone lo que le rota.


Disclaimer: esta absurdez ha sido responsabilidad de la mente enferma de Molinos por motivos que sólo ella sabrá y que espero que la hagan ir al infierno o a algún sitio peor como quizás Valladolid. Por lo demás, si alguien quiere ver otra reseña de la misma obra pero escrita en serio buena de verdad, puede encontrarla en su blog.


*En realidad el nombre del libro se explica en la última línea de tal forma que podría haberse llamado perfectamente Rompeculos o Los Muertos, PORQUE ES EL NOMBRE DE UNA CALA. Una genialidad más del autor, aunar de esa forma lo metafórico y lo mundano. BRAVO y mil veces BRAVO.

viernes, 13 de febrero de 2015

Algún día todo esto serán sensores

¿Conocéis a alguien que se haya tropezado alguna vez al pisarse los cordones de las zapatillas? ¿Alguien se ha lesionado de una manera tan tonta? Acabemos de una vez con este mito. He buscado estadísticas: nadie1. Y sin embargo, vas por ahí, y parece que estés haciendo juegos malabares con monos rabiosos armados con ballestas (podría haber puesto un ejemplo de cualquier cosa, pero quería poner uno que fuera fácil de imaginar) en cuanto te ve alguien, en seguida:

-CUIDADO, que llevas el cordón desatado. Átatelo, corre, no te lo pises y te vayas a caer de morros

-Vale, ya me lo ato luego

-Nonono, venga, átatelo ahora mismo. Eso es peligrosísimo

-¿Eh? -Y se quedan ahí mirando para asegurarse provocas la ira de los dioses con tan tremendísimo pecado.

Me fascina esta gente. Son los mismos que sales del bar y te preguntan: "¿Vas bien para conducir? ¿De verdad? Venga, nos vemos". Que no esperan ni contestación, es todo una sola frase. Si no fuera por las pausas para respirar, sería una sola palabra. Pues mira, llevo en este bar sentando desde las seis tomando cerveza, que no hemos salido ni para cenar, y nos vamos porque tienen que cerrar ¿De verdad tengo que responder? Pues me cuesta articular, pero puedes confiar en que voy bien. Y claro, tendrás creerme. Es sabido que los borrachos siempre dicen la verdad...2

Pero volvamos a lo de los cordones. Es que ¿no os parece que son una cosa muy como de la edad media? Nos han estafado con esto del futuro, no dejo de repetirlo. Yo creo que a estas alturas ya deberíamos tener algo mejor que eso. Como no sé, tiras de velcro. O cordones autoajustables, como los de Regreso al Futuro. Por cierto, este año es el de Regreso al Futuro, no sé si lo sabéis3. Pues bien, unos cordones autoajustables, eso sería el futuro. Vamos, tendría que ser el presente, pero me entendéis.

Curiosamente, donde la raza humana parece haberlo dado todo en avances tecnológicos es los baños de los bares. Este tema me fascina. Ahora mismo vas a un hospital y no tienen ni esparadrapo (a no ser que vayas a uno de pago, pero no me quiero meter en política) pero entras en un baño de un bar y son todo sensores. Entras y la luz se enciende sola. Meas y el agua del urinario corre sola cuando detecta que te apartas. Hasta grifos con sensor he visto yo. Que solo falta que la puerta se abra automáticamente cuando te acercas, como en las pelis del espacio. Y los secadores de manos. Mira, no me hagáis hablar de los secadores de manos. En serio, paremos esto.

En primer lugar, si el futuro fuera como las series de Star Trek, que todo funciona siempre, y si no funciona es porque lo ha boicoteado alguna raza alienígena rara (valga la redundancia) vale. Pero esto es aquí y ahora, y las cosas parecen más de Star Wars, que las naves son como Seats 124 con alerones. Entras a un baño y está todo a oscuras. Cuando te cansas de esperar y te pones a buscar el interruptor, el sensor dice "hágase la luz" y la luz se hace. Pero un ratito solo, no te vayas a creer. En serio, ¿a quién le pareció que el mejor sitio para poner sensores de movimiento es la estancia en la que el movimiento es más limitado por definición. Algún día yo quiero que pongan cámaras también para que graben todos esos momentos de gente sentada a la que se le apaga la luz y se tiene que poner a bracear como si fuera un náufrago tratando de llamar la atención del barco de rescate.

Y luego está lo de los secadores de manos, que eso ya merece una mención aparte. Porque antes, te lavabas las manos, con jabón si había suerte (que normalmente no) te secabas con un trozo de papel, y si te apetecía hasta te podías sonar. O tener un plan B para cuando no había papel higiénico, que normalmente tampoco había. Ahora tenemos Los Secadores De ManosTM, que son algo que se empezó a hacer al terminar la segunda guerra mundial para aprovechar el excedente de turboreactores y se sigue haciendo igual por no tocar el diseño. El secador de manos es un aparato muy parecido a un Vespino (de gran simplicidad estructural, pero de muy complicado manejo) que tiene la característica de convertir la energía directamente en ruido sin ningún otro tipo de beneficio añadido. De todos modos, en estos aparatos encontramos varias opciones. Están los que tienen botón para ponerlos en marcha, que te das cuenta al rato de tener las manos debajo como un imbécil porque esperas que, como todo lo demás, funcione con sensor. De todas maneras da igual, porque el botón en el 90% de los casos no funciona, así que terminas secándote con papel higiénico, si es que hay, o te vas con las manos mojadas la mayoría de las veces. Luego está el modelo con sensor. Comentar que estos sensores son tan eficaces como los de la luz de entrada, es decir que no sabes a dónde apuntan y tardan un ratito en decidir que si estás ahí es que lo mismo quieres que se encienda. O sea, que tu vas moviendo las manos al azar debajo del cachivache y para cuando un enorme ruido de turbina indica que el sensor ha detectado tu presencia, tus manos ya no están ahí, por lo que el cacharro se vuelve a parar. Y vuelta a empezar. Para cuando finalmente coinciden en el mismo contexto espacio temporal tus manos y el sensor, pueden pasar una de las siguientes: a) que te hayas cansado y te vayas con las manos goteando, b) que salga un chorro de aire helado porque la resistencia se ha roto, o c) que salga un chorro de aire abrasador que parece surgido de las mismas entrañas del infierno y decidas que hubiera sido mejor cualquiera de las anteriores.

De verdad ¿es todo esto necesario? Yo creo que en el diseño de baños deberíamos seguir una sencilla norma que debería ser la misma que para el diseño de las ciudades, es decir, primero garantizamos los servicios esenciales y ya si nos sobra dinero nos planteamos hacer enormes megaconstrucciones de vanguardia artística y diseño carísimo para hacer cualquier modernez que se nos ocurra o para que se queden vacías (lo que suceda primero). Es decir: primero luz, agua (a ser posible templada en invierno), papel en el inodoro y sobre todo jabón (y no una modernísima jabonera con un sensor que hace "sfhs" cuando pones la mano pero no tira nada porque nadie se ha acordado de rellenarla, o incluso mejor, al lado una jabonera de hacendado porque el sensor se ha jodido y pasan de arreglarlo) y al final de todo POR FAVOR, PAPEL PARA SECARSE LAS MANOS ¿ES QUE ES TAN DIFÍCIL?

Y ya si alguien quisiera pasar regularmente una fregona para no chapotear al entrar y que no huela todo como una letrina, pues oye, miel sobre hojuelas. Pero vamos, que tampoco quiero pedir demasiadas cosas para empezar.

Y hasta aquí mi disertación sobre los cordones de las zapatillas. Yo creo que con esto ya estaría.

(Dedico este post con mucho cariño a @molinos1282 que dice que cumple4 nosequé años pero que yo no me lo creo porque se la ve estupenda. Si queréis os pasáis por allí y la felicitáis y ya de paso le dais las gracias porque me de siempre la brasa con que debería volver a escribir en mi blog)

Dice el mono de la documentación (en su versión "hoy te voy a tocar las bolas porque me apetece") que han inventado esto que es supereficaz para secar las manos. La verdad es que lo he visto pero no lo he usado nunca, porque entre la forma y el nombre, me parecía que era una guillotina para manos. Pero solo voy a comentar una cosa: suénate los mocos con esto, si tienes cojones.


1Este dato podría ser inventado o manipulado para el interés de este artículo. Como todos los de la prensa, menuda novedad.

2Según un estudio, la creencia de que los niños y los borrachos dicen siempre la verdad es falso. Lo he hecho yo, el estudio. Pero podéis creerme, en el momento de escribir esto estoy totalmente borracho. Y soy un niño. O sea, que digo doblemente la verdad. ¿O se anulan? La verdad es que esto no lo sé...

3Esta pregunta es para saber si habéis estados metidos en una cueva los últimos tres meses. Es parte de un programa de la CIA para descubrir terroristas ocultos de Al Qaeda. Vosotros, ni caso.

4Vale, fue ayer. Hago una entrada al mes con suerte, tampoco me pidáis que sea el día que toca...

lunes, 19 de enero de 2015

Toda la verdad sobre Quitter.

Esta entrada es en primer lugar para disculparme un poco por la brasa que he podido dar durante estos dos últimos días en twitter sobre todo eso de quitter. En mi defensa debo decir que me dejé llevar un poco por el entusiasmo. En cualquier caso, ¿qué pasa con vosotros? ¿habéis visto la mayoría de mis tuits? No es como si mi cuenta fuera el canal de noticias de la CNN...

Para aquellos que no se han enterado todavía (es decir, el 99% de los medios de comunicación y toda la gente que no duerme y se levanta con twitter) todo empezó cuando banearon la cuenta de twitter de Barbijaputa (como ya ha explicado ella misma en su blog). Esto al parecer pasó en la madrugada del 14 de enero. Al menos yo recibí un tuit ya de madrugada preguntándome sobre el tema. De todo esto me enteré ya por la mañana.

Durante esa misma mañana Barbijaputa colgó el comunicado en el que dejaba claro que no pensaba dar marcha atrás ni volver a twitter. Ninguna de las dos cosas creo que sorprendiera demasiado a ninguno de los que la conocemos. Además, cualquier persona con dos dedos de frente le daría la razón a ella en el fondo de la cuestión. Otra cosa es que merezca la pena ponerse en plan Juana de Arco contra una gran empresa de internet. Pero en fin, su blog se llama "Zona de desahogo y combustiones espontáneas" ¿Qué esperabais?

Lo cierto es que desde el primer momento me solidaricé con la causa porque yo mismo sufrí algo parecido en Blogger hace un tiempo. Durante un verano, al parecer por error, alguien (quizás un bot) decidió que mi blog hacía spam y había que cerrarlo. Y lo cerraron. Nadie me preguntó, no me dieron opción a defenderme o a pedir al menos una explicación. De un día para otro, mi blog simplemente no estaba.

Tengo que decir que a la larga esto me permitió relativizar la importancia de lo que se escribe en internet, pero aquella noche no se la deseo a nadie. Es como si de repente el Papa decidiera que todo lo que has escrito es herético y mandara a La Santa Inquisición a quemar tus obras. En ese momento ni siquiera piensas en si a ti te van a encarcelar (es decir, creo que por ahora las empresas de internet, no tienen ese poder en este país; es posible que Google ya sí, pero seguramente solo en Estados Unidos) sólo te preguntas qué pasa con todo el tiempo que has dedicado a escribir cosas que no son más que humo.

No sé si fue por esa época cuando empecé a centrarme más en twitter (más que nada porque no recuerdo cuándo pasó aquello) pero sí que es cierto que desde el primer momento fui consciente de que nada de lo que escribía allí era mío realmente, y ni uno solo de esos tuits valían el papel en el que los imprimís para conservarlos (PORQUE SUPONGO QUE TODOS HACÉIS ESO ¿NO?). Sí que es cierto que desde el primer momento me dio miedo lo fácil que resultaba reportar a alguien. Es decir, mi cuenta no es polémica (no lo pretende, al menos) pero ¿qué impide a alguien molesto por uno de mis tuits sobre cualquier cosa (digamos, por poner un ejemplo, no sé, tetas) reportarme por spam? ¿Realmente alguien se molesta en revisar esos reportes de alguna forma? Bien, el caso Barbijaputa demostró definitivamente que era mucho más fácil reportar a alguien que demostrar la inocencia (por si alguien no lo sabe y quiere un resumen rápido, el reportador la acusó de publicar una foto suya sin su permiso, en lo que le dieron la razón incluso a pesar de que la foto era de su avatar, es decir, más pública imposible).

Vuelvo a la narración de los acontecimientos. Ya ese mismo día apareció una nueva cuenta "@Barbijaputa_" que los que la conocemos un poco dimos en seguida como falsa, pero que en vista de lo rápido que aumentó de followers (unos 600 en ocho horas) mucha gente tomó como real. Este dato tendrá importancia más adelante, como se verá. Ya al día siguiente siguiente, la cuenta de Barbijaputa volvió a la vida pero en un principio se limitó a poner retuits y links desde otra red social. Finalmente lanzó un comunicado que declaraba que abandonaba twitter en favor de quitter. Esto consiguió rápidamente lo que solo alguien con más de 150 mil seguidores puede conseguir: tumbar la nueva red.

Esa mañana la dediqué a informarme un poco sobre todo lo de quitter y el GNUsocial (que es como realmente se llama). Al parecer es un tema que tiene que ver básicamente con el software libre. Aquí voy a detenerme un segundo. Yo personalmente a los frikies del software libre los he visto siempre como a los frikies de cualquier otra cosa. Es decir, son fanáticos de algo y eso me parece bien, pero a veces pierden un tanto de vista que el resto de la humanidad puede no ser fanático de lo mismo. Cada vez que alguien grita CÓDIGO ABIERTO me dan ganas de darle un destornillador y decirle "venga majo, ahí tienes un coche de código abierto: mejóralo". Yo realmente no necesito programas con código abierto, porque no sabría ni que hacer con ellos. Quiero programas que funcionen bien y sean a prueba de tontos (por si accidentalmente borro la linea final ">3.214.130: RUN" y la lío, más que nada).  Además, los frikies (y no estos, hablo en general de todos) tienden a tener serios problemas de comunicación con la población que no sea frikie de lo suyo (iba a decir "normales", pero cada vez estoy más convencido de que todo el mundo es frikie de algo) por lo que a veces les cuesta un poco hacerse entender (y si alguna vez has hablado con un informático sabes de lo que te hablo.

Por otro lado, a menudo me da la sensación de que tienden a creer demasiado en la bondad de la humanidad. Son un poco la versión informática de los hippies, creen que los malos son las corporaciones y que lo necesita la gente es libertad, y quizás margaritas en el pelo*. Pues bien, yo llevo tiempo en internet y puedo asegurar que todo lo que necesita cualquier red para llenarse de trolls, es que puedan. Y si algo tiene de sobra este mundo son niños de 13 años (o su equivalente en edad mental) con mucho tiempo libre y conocimientos informáticos.

Dicho todo esto, durante aquella mañana de documentación encontré sitios que hablaban de las ventajas de las redes distribuidas (alguno incluso en cómic) sobre las descentralizadas y especialmente sobre las centralizadas. Bien, no quiero extenderme sobre el tema de las topologías de red y que me vuelva a crecer la virginidad. Solo diré que parece que la ventaja está en que si hay una guerra nuclear y cae una bomba en una red centralizada, tienes un problema. Personalmente creo que si realmente hay una guerra nuclear, no poder acceder a tuiter será el menor de mis problemas, pero da igual. Tengo un mensaje para los que defienden esto como un punto a favor de quitter: mentís y lo sabéis. Y un poco más adelante lo explico.

Para cuando terminé de informarme sobre todo esto descubrí que quitter.se había cancelado los registros debido a lo que denominaremos "Huracán Barbijaputa" (y que creo que incluso ella coincidirá en esto, es un nombre que le pega bastante) pero se nos ofrecía como alternativa registrarnos en quitter.no o quitter.is. Luego descubrí aquí que estas direcciones correspondían concretamente a las sedes de quitter en Suecia, Noruega e Islandia (respectivamente). Me gusta imaginarme a un montón de informáticos frikies de allí pensando "qué coño pasa en España y porqué vienen todos de repente a registrarse aquí" (de hecho luego estuve hablando con Abjectio, uno de los administradores de quitter.no que nos daba la bienvenida y agradecía la información sobre el suceso). Esto me hizo sugerir la idea de abrir un quitter.es para facilitar las cosas e incluso llegué a entrar en un foro que me recomendaron para comentarlo. La verdad es que no sé si fue a raíz de mi sugerencia (tampoco es que fuera una idea muy original) pero al final se abrió dicho nodo también.

Ah, lo de los nodos. Vale, todavía no he explicado eso. La gente que viene de twitter no era todavía consciente (o al menos yo no lo era) del problema de los nodos. Quitter tiene la ventaja (ya señalada más arriba) de ser una red distribuida en lugar de centralizada como twitter. Esto se materializa en dos subventajas fundamentalmente. En primer lugar, no te tienes que registrar en un nodo para leer los tuits. Es decir, puedes entrar en quitter.com y leer todos los tuits (¿quits?) que se publican (al menos en teoría; y ya llegaré a ello). La segunda ventaja es que si cae una bomba atómica sobre los servidores de quitter.no, no te quedas sin servicio como pasaría si cae sobre twitter.com, porque en el primer paso te limitas a entrar en otro servidor (como por ejemplo, quitter.se) mientras que en el segundo, tendrías que ir a quejarte sobre la radiación y el invierno nuclear a otra red (digamos facebook o badoo, eso ya como tú veas). Pues bien, esto no funciona.

El problema radica en que cuando tú te registras en un nodo, ocupas tu nick solo para ese nodo. Eso puede estar bien para los hippies rascaliras apóstoles del software libre que había en GNUsocial hasta que llegamos nosotros, y que no tienen problema en llamarse @h4t3r2578 o @h4t3r2579, pero hey, yo vengo de tuiter, tengo un ego formado a base de favs, RTs y followers, no quiero que haya tantos blancoshumanos como servidores. YO, soy Blanco Humano. Y el mundo tiene bastante con un sólo @blancohumano (y a veces me parece que incluso demasiado).

Quizás haya gente a la que este problema le parezca trivial, pero soy un creyente de la identidad 2.0 (es decir, virtual). Opino que mi yo virtual es tan real (si no más) como el 1.0; pero por desgracia, mi yo virtual sólo puede demostrar su autenticidad con un nick y un correo electrónico. No puedo obligar a mis followers a recordar en qué nodo de quitter me registré (y por si no habéis estado atentos, fue en el nodo quitter.no, porque el nodo quitter.se había cerrado los registros). Y no quiero que aparezca en algún nodo un @blancohumano que empieza a recomendar a la gente que adore a satán o incluso alguna cosa peor como votar al PP ¿Sabéis lo que vino luego? Efectivamente, me empecé a registrar en todos los nodos a medida que tenía conocimiento de ellos.

Y vale, sé que soy paranoico y probablemente no hay nadie interesado en suplantar mi nick en ningún sitio de internet (salvo en youtube quizás-EH, BLANCOHUMANO FAKE, ABANDONA MI NICK AHORA MISMO) pero ¿recordáis a @Barbijaputa_ el fake de Barbijaputa? La gente -alguna, al menos- parecía creer que era su cuenta real (la prueba es que los más de 600 followers en ocho horas se quedaron en 13 en cuanto la twitter le devolvió la cuenta a la original. Pues bueno, ahora mismo tiene 67 followers engañados. Siempre habrá alguien en internet a quién se pueda engañar, supongo (esto los americanos lo definen muy bien con la frase "cada día nace un primo" atribuida erróneamente a Barnum) .

Otra cosa sobre la red distribuida de la que dije que hablaría más adelante. Durante los siguientes días la gente iba tratando de registrarse en masa de uno a otro nodo. Una mañana completa me fue imposible ingresar en el mío (quitter.no) por lo que traté de entrar a través de otro. Pues bien, ahí me dí cuenta del fallo del sistema. Es decir, si se cae mi nodo, claro que puedo ir a otro. Y si tengo suerte, quizás pueda hasta registrarme con mi nick (es decir, si no me lo ha quitado antes un desaprensivo) porque si no, mi identificación no me sirve para entrar ¿En serio esta es la ventaja de la red distribuida? ¿Si no funciona mi nodo puedo entrar en otro y registrarme o quedarme viendo pasar los tuits (perdón, quits) sin poder intervenir? GRACIAS, GNUSOCIAL, NO SOMOS DIGNOS.

Otro de los temas es eso de que desde un nodo teóricamente se pueden ver todos los tuits. Pues bien, hice la prueba de logarme en todas las direcciones que tenía en quitter y comparar los timelines y puedo asegurar que no se parecían en nada. Es cierto que twitter ni siquiera tiene esa opción (tienes que seguir a alguien para poder ver sus tuits, hasta que no sigues ninguna cuenta literalmente no hay un timeline que ver; actualización: obviamente puedes ver tuits de alguien sin seguirle en tuiter entrando en su timeline. Lo que realmente quería decir es que tuiter no tiene una opción "ver toda la red" -obviamente en una red con el tamaño actual sería una locura, claro -gracias por señalarme el error) pero de algún modo este punto me generaba ansiedad ¿Cuántas cosas más pueden fallar en este sistema y no sabemos todavía?

En mi opinión, es cierto que Twitter tiene fallos, en especial en lo tocante a la censura y a la indefensión que genera a la hora de cerrar cuentas, pero creo que a GNUsocial le falta bastante todavía para estar listo. Las supuestas ventajas todavía no me parece que compensen los inconvenientes de una red centralizada.


Nota: documentándome para esta entrada he tratado de averiguar quien era un tal Erkan Yılmaz -@erkan@fediverse.com- con quién hablé también. Pues bien, tratando de logarme en su nodo -fediverse- para ver su perfil** me he encontrado con el captcha más maligno que me he visto nunca:

We got these codes: bxSpVgkZWe, YP06buzj14, BUEFN8Cfr0. Enter 9, 9 and 7 symbols of each code.

(Tenemos estos códigos bxSpVgkZWe, YP06buzj14, BUEFN8Cfr0. Introduzca los símbolos 9, 9 y 7 de cada uno)

Después de tres costosísimos intentos he desistido. ESTE es el tipo de gente que lleva GNUsocial. En serio, tíos ¿qué pasa con vosotros?

"Es la cosa más maligna que puedo imaginar".


*Soy consciente que no conozco tanto a esta tribu urbana como para no estar seguro de no estar caricaturizando a todo un sector de la opinión pública. Mis disculpas a los que se puedan sentir insultados. Paz, hermanos.

**Por si alguien está todavía interesado, es este: "if you need help with setting up your own statusnet / gnusocial instance, ping me".

Aquí la opinión de Barbijaputa sobre el tema, que desconocía que la hubiera publicado en un sitio distinto de su blog.




lunes, 24 de noviembre de 2014

Lo de los móviles.

Lo que sigue a continuación viene a ser -más o menos- una llamada real a mi operadora de móvil. Salvo algunas cosas.

-Bienvenido al servicio de atención al cliente de Vodastar para clientes que pagan cantidades absurdas por servicios ridículos, mi nombre es inventar nombre fals... digo, huy, jiji... esto, Jessica ¿en que puedo ayudarle?

-Hola, Esto Jessica. Soy Blanco Humano y quizás me conozcas de otras cosas que hago como mi blog o mi tuiter y...

-En Movifone no nos importa su vida caballero, solo que pague puntualmente sus facturas ¿me puede indicar su cuál es su incidencia?

-Vale. Pues mira, sí. Resulta que hace un tiempo puse una reclamación porque no dispongo de cobertura en mi vivienda de un tiempo a esta parte

-¿Ha probado ya a realizar una prueba cruzada? Consiste en que saca la tarjeta SIM de su teléfono y la introduce...

-Mira, eso ya me lo dijo la chica con la que hablé la primera vez. Y que apagara y encendiera el router. Y que me asegurara de que la impresora está conectada. Resulta que mi teléfono funciona perfectamente cuando estoy en otras partes ¿Os pensáis que soy imbécil? No respondas a esto, sé la respuesta. A lo que me refiero es a que es precisamente cuando estoy aquí en mi casa...

-AJÁ. Aquí en Pepetel pillamos antes a un mentiroso que a un cojo. Si no tiene cobertura ¿cómo es que me está llamando desde allí en este momento?

-Bueno, obviamente no dispongo de cobertura dentro de la vivienda. Es una antigua base de misiles nucleares soviética abandonada en la Antártida, sería largo de explicar. Resulta que si me encaramo a la punta de la antena de radar tengo la cobertura justa como para pod...

-Disculpe, le pierdo un poco ¿Podría moverse un poco para mejorar la cobertura?

-Bien, son 30 metros de caída. Podría, pero no creo que eso mejorara en mucho la conversación. Por mi parte, al menos

-Ya le escucho. Continúe, por favor.

-Pues el caso es que a los pocos días, es decir, la siguiente vez que me subí a la antena para hacer una llamada, me entró un sms indicando que les había sido imposible comunicar conmigo para confirmar unos datos.

-Efectivamente, nos consta que los compañeros trataron de ponerse en contacto con usted en repetidas ocasiones. Concretamente en DOS repetidas ocasiones separadas por un intervalo de diez minutos. Y claro, al no ser posible contactar, cerraron la reclamación

-Con el resultado de...

-"Imposible solución por fallo achacable al usuario"

-Fabuloso

-Aquí en Amenavisión nos enorgullecemos de no cerrar una incidencia hasta que se han tratado todas las vías de solución posibles

-Ya veo, ya veo. En fin ¿y podría saber qué datos querían confirmar concretamente?

-A ver un momentito... -siguen diez minutos de música publicitaria a un volumen insoportable que satura bastante. No sabría decir si era un tema de The Proclaimers, de Coldplay o de The Coors. Algo muy irritante en cualquier caso- sí, aquí lo tengo, disculpe por la espera. Querían saber su dirección

-Pero si mi dirección ya se la dí cuando hice la reclamación.

-Bueno, pero tendrán que confirmarla ¿no?

-Claro, y como no pueden confirmarla, cierran la reclamación.

-Precisamente, cierran la reclamación. Veo que es usted un cliente especialmente despierto, me extraña que se encuentre en el tramo de tarifa que está con el pastón que le cobramos.

-Nada, una tontería, que me encapriché de un teléfono con tostadora. Bueno, eso y que en el tramo que estaba antes de clientes pringados estaba harto de que me atendiera las reclamaciones R2D2.

-Usted se refiere a nuestro avanzadísimo sistema automatizado de gestión de llamadas.

-¿Ese que dice todo el rato "no le he comprendido bien ¿puede repetir la pregunta?"? Fíjate, y yo pensando que era una grabación...

-Pues debería saber que esa graba.... sistema automatizado de gestión de reclamaciones, quiero decir, ha ganado premios.

-¿En serio?

-Concretamente dos. Mejor actor de reparto en "Los ewoks 2: el musical" y récord de reclamaciones no solucionadas en un mes. De hecho lleva 236 meses consecutivos ganando ese premio

-No me extraña. En fin. ¿Y sería posible abrir de nuevo mi reclamación indicando que les juro por mi madre que la dirección que les dí es la correcta? Es más, si quieren les puedo dar el número de mi madre para que se la confirme ella en persona si no se fían.

-Buff... es que abrir de nuevo una reclamación cerrada con las uñas como las tengo... un momento por favor -diez minutos de más música publicitaria a volumen insoportable saturando bastante, interrumpida a intervalos regulares de 30 segundos por una grabación que dice 'no se retire, por favor, su llamada es muy importante para nosotros. Su tiempo no, pero su llamada nos importa un montón'. -Disculpe por la espera. Me indican que sí, que es posible ¿Desea que la reabra?

-Mujer, si no es mucha molestia...

-La verdad es que no, porque ahora me iba a pintar las de la mano izquierda... un momento por favor -Más música saturada a volumen insoportable, en este caso está interpretada por monos con platillos haciendo una versión bastante buena de La cabalgata de las Valkirias -Gracias por su espera. Procedo a informarle que he reabierto su reclamación y en breve le llamarán...

-Y quizás no puedan contactar conmigo porque no sé si le he comentado que tengo un ligero problema de cobertura...

-A VER SI A TODO LE VAMOS A PONER PEGAS ¿EH? MIRE QUE LE CUELGO...

-Mire señorita, vamos a tratar de conservar los nervios. Digamos, no sé, por imaginar algo a lo loco, que tratamos de que la comunicación sea por un medio alternativo ¿Conocen ustedes el correo electrónico? Creo que en algunos países occidentales lo están utilizando para comunicarse con muy buenos resultados

-Aquí en Reteyoygo somos más de burofax, y eso solo para comunicar bajas. La verdad es que hace que no ponemos papel en el fax desde...

-Bueno, no sé. Y si me avisan de a que hora me van a llamar para que me suba a la antena para recibir la llamada? -digo yo en plena desesperación

-Bueno, indico en la nota que si es posible le llamen por la mañana

-Ajá. Supongo que es consciente de que está refrescando un poquito y me está pidiendo que me pase mañana toda la mañana subido a una antena en plena Antártida...

-¿MAÑANA? JAJAJAJAJAJ... pero qué ocurrencias tiene usted. No mire: el periodo de cerrar una reclamación es de un día si la cerramos nosotros por causa achacable al usuario. Ahora, el plazo que nos da la ley a nosotros para tramitar una solicitud es de 17 días. De hecho como a efectos fiscales hemos emplazado las oficinas de Moviguay en Venus, donde los días duran 243 díastiene que calcular que serían unos... a ver...

-Unos once años y pico. Perdona una cosita ¿Te estás inventando el nombre de la compañía todo el rato a lo loco?

-Huy perdón. Es que el servicio de atención al cliente está centralizado todo aquí y a veces me confundo al decir el nombre da la compañía que corresponde a cada cliente.

-O sea, que todas las compañías vienen a ser lo mismo.

-DE NINGUNA DE LAS MANERAS. Que sepa que usted, como cliente de... mmm... espere que mire. Ah, pues sí. Su compañía es exactamente igual que las demás en todo. Un poco más cara, si acaso.

-Fantástico. Pues nada, ya me quedo esperando que me llaméis...

-Espere sentado. Por cierto ¿me permite que le ofrezca nuestro nuevo servicio de emoticonos para mandar por SMS? Por unos económicos 18€ al mes puede disponer usted de... -CLONK- ¿Oiga? ¿Me escucha? PERO SERÁ CERDO... ¿PUES NO ME HA COLGADO?

-Déjalo estar Mari Pili. Los clientes son unos desagradecidos. Con la de empeño que ponemos en arreglar sus problemas

-Pues a este lo pongo el primero en la lista de "llamar a la hora de la siesta" de los machupichus. Se va a cagar...

-Ya te digo.

PD: Esta situación es totalmente imaginaria. Pues bien, mañana termina el plazo de cierre de la reclamación y no he recibido comunicación alguna. Salvo SPAM, ojo. Eso lo estoy recibiendo desde el día que les di mi correo para que me pudieran localizar ¿NO ES MARAVILLOSO*?

En la imagen, una modelo monísima haciendo de teleoperadora. Podéis creerme, he trabajado en el sector y puedo asegurar que la mayoría no son así. Alguna que otra sí, no te voy a decir que no. Incluso algunas son chicos. Pero vamos, que la mayoría de chicas que tienen este aspecto suelen trabajar como modelo. Hay mucha demanda de modelos que posen para fotos haciendo de teleoperadoras, no sé si lo sabéis.

*No


jueves, 17 de julio de 2014

Lo de las bicicletas

Debo de hacer una confesión: yo he hecho bicicleta. Sí, ya sé lo que dije sobre el ciclismo. Pero bueno, yo es que soy muy mayor, he hecho muchísimas tonterías. De todas maneras el ciclismo que hacía yo no era de bicicleta de carreras, yo hacía mountain bike, que es como más de machotes y no hace falta llevar licra ajustada (hay unos pantalones cortos holgaditos llenos de bolsillos cantidad de chulos para esto). Bueno, pero yo tampoco hacía mountain de la de machotes que se suben una bicicleta a una montaña y luego se tiran por ella la cuesta abajo (las más de las veces rodando). Yo soy machote pero de los que no entienden de mecánica ni hacen bricolaje (lo que vendría siendo un macho beta) así que lo que hacía era cogerme la bici de montaña que es como la de carretera pero con ruedas de tacos y pesando diez veces más y meterme por caminos asfaltados (es que las bicis de antes no tenían suspensión y lo de ir por caminos de piedras no sabes como te deja los riñones, oye). Eso sí, sin meterme nunca por nacionales como hacen los ciclistas de carretera, porque uno será poco machote pero idiota no es, y lo de meterme por sitios por donde van coches a toda hostia no lo he acabado nunca de ver claro.

El caso es que en algún momento del pasado (no diré cuando, pero creo que Nirvana lo estaba petando) dejé la bicicleta por motivos que no vienen al caso (es que me di cuenta de que cansaba mucho). Lo que pasa es que hace poco se me ocurrió ir al gimnasio al que me apunté cuando dejé la bicicleta y resulta que la estática también cansa (vivir para ver ¿dónde está el avance si no le ponen motor a eso?). Y con la desventaja de que como la estática no se mueve (quien lo hubiera dicho por el nombre, también ¿no?) el paisaje es bastante más aburrido (bueno, a no ser que se te ponga delante la rubia que se me puso a mi que porque se fue a casa, que si no, todavía sigo ahí dándole a los pedales; pero creo que me estoy desviando). Así que me borré del gimnasio (y mira que ellos trataron de convencerme con argumentos en plan "venga, que aquí lo que hace falta es gente como tú, que paga religiosamente sin hacer uso de las instalaciones, que como no generas gastos nos sales baratísimo... " pero nada, que no lo consiguieron; yo cuando me decido a algo, no hay quien me pare).

Así las cosas, he decidido recuperar mi vieja afición a la bicicleta. Lo que pasa es que me he dado cuenta de que claro, en este impasse la que yo tenía se ha quedado un pelín vieja y por otro lado hay una serie de avances tecnológicos que quizás no sería del todo inteligente desdeñar (para empezar creo que las bicis actuales tienen las dos ruedas del mismo tamaño, en lugar de una muy grande sobre la que te sientas y una chiquitita detrás para dirigir como la mía) por lo cual quizás sería necesario renovar mi montura.

Pero, ay, esto ahora es un drama. Porque antes, cuando decidías comprar algo, hacías algo que se ha perdido en la niebla de los tiempos, que era ir a la tienda y comprarlo. Como mucho te lo pensabas un rato entre el modelo más caro y el más barato, le preguntabas al dependiente, él te recomendaba uno y te quedabas ese (normalmente el modelo intermedio). Pero ahora no. Porque ahora existe internet (que ya expliqué una vez que es un invento de satán). Y claro, con todo el conocimiento humano al alcance de tus dedos (es decir, en el periodo refractario, porque claro, también hay un montón de porno y eso distrae lo suyo) no te vas a limitar a hacer caso de un empleado mal pagado de unos grandes almacenes al que seguramente le acaban de explicar en cinco minutos todo el material deportivo de su sección e incluso puede que tenga interés en endilgarte material de baja calidad para quitárselo de encima y llenar las estanterías con material de más calidad para clientes mejor informados (sí, yo desconfiando soy premium; un día os tengo que contar lo que creo que hacen los camareros con vuestra comida cuando van a la cocina a por ella). De hecho, el sábado casualmente me pasé por una tienda que venden bicicletas y cosas (a la que por motivos de que no me pagan llamaremos "Centro-comercial-con-nombre-de-deporte-que-rima-con-tolón") y se me ocurrió entrar a mirar antes de realizar una investigación exhaustiva en la red. Este fue el resultado.

-Hola ¿le puedo ayudar en algo?

-Bien, veo que eres un chico despierto. Me has visto mirando fíjamente una bicicleta y te has dicho "este hombre no ha visto en su vida una bicicleta y trata de adivinar para qué sirven, le voy a ayudar".

-¿Perdón?

-Que sí, que quería una bicicleta.

-Muy bien ¿para qué la quiere?

-Para practicar sexo con ella.

-¿Eh?

-Para montarla, quería decir ¿no es lo mismo? Era por no ser tan vulgar. Claro que si se pueden hacer más cosas con ella, quizás me interesaría que me informaran ¿Tiene alguna que haga declaraciones de hacienda? Eso también me podría interesar.

-No, me refiero a qué tipo de uso le pensaba dar. Ocio, deporte ocasional, entrenamiento...

-Bueno, lo que yo piense y lo que yo haga no son necesariamente lo mismo. Es decir, una vez me compré unas zapatillas de correr con la intención de correr con ellas y actualmente las uso para sacar la basura, no sé si me entiendes. Pero vamos, que ahora mismo me parece que la voy a usar todos los días entre dos o tres horas y luego puede que el fin de semana para salir por ahí todo el día. Ya te digo yo que no será tanto, que me conozco.

-Ya veo ¿Y sobre qué tipo de superficie? -y antes de qué me de tiempo a responder "preferentemente mayonesa" el tipo decide estropearme la diversión añadiendo: -asfalto, pistas de tierra, campo abierto...

-Bueno, no nos pasemos de optimistas. Seguramente asfalto y alguna pista de tierra. Nada muy extremo. No le veo ningún interés a despeñarme por un barranco.

-Bien, pues tenemos ésta -señala una bicicleta... con aspecto de bicicleta.

-Ajá ¿Cuánto vale?.

-Trescientos euros. Es bastante buena.

-Ya veo -la miro un rato. Me resisto a la tentación de preguntar "¿y qué hace?". En lugar de eso pregunto: -¿Y tenéis algo más?

-Bueno, ahí tenemos otra de cuatrocientos euros -dice mostrándome otra bicicleta con aspecto de bicicleta.

-Ajá. ¿Y en qué se diferencian?

El dependiente pone cara de pensar un rato.

-En cien euros -dice.

-Ya veo -ahora soy yo el que se queda un rato con cara de pensar -¿Y aquella de allí? -digo señalando una tercera.

-Aquella son quinientos.

-¿Y se diferencia en... ?

-Cien más.

-Vale, creo que ya lo he cogido.

Miro el resto del pasillo y veo que al parecer hay bicicletas con aspecto de bicicleta hasta lo que calculo yo, serán unos mil cuatrocientos euros más. Le doy las gracias y le digo que me lo pensaré.

Aquí es donde vi claramente que había cometido un error. No había consultado en internet, así que no me había preparado convenientemente para acudir a una tienda. Decidí subsanar mi error.

En internet hay tres tipos de información: a) los medios de comunicación (inútiles para informar del tema que nos ocupa; y bueno, para todos en general); b) la wikipedia (eficaz pero excesivamente neutra; digamos que valdría para que una raza alienígena se hiciera una idea de las cosas -y seguramente esa sea su función principal- pero no como para formarse opiniones); y c) los foros. Los foros son los cuñados de internet. Todo el que sepa de algo está en un foro encargándose de que todo el mundo sepa lo muchísimo que sabe (y que todos los demás no tienen ni puta idea).

Pues bien, te metes en internet y miras en unos cuantos foros para informarte. Pero vamos, lo normal, dos o trescientos (bueno, quizás vosotros no tengáis TOC. No pasa nada, vosotros os lo perdéis). Sólo cosas de ciclistas, claro. Si entras en forocoches es que te has perdido (y mucho, además*).

Al final de la investigación tienes una serie de informaciones diversas del tipo "cualquier cosa que valga menos de mil euros es una mierda" o "no te compres la XT56, mejor píllate la XT55 que tiene mejor intercambiador y por 50 pavos le puedes cambiar los bujes de lercios por unos de gurruño que son mucho mejores". Lo que viene siendo una información sesgada e inconexa de fuentes probablemente de escasa fiabilidad. He llegado a ver posts en los que un tío preguntaba por una bici de 300€ de la marca "Centro-comercial-con-nombre-de-deporte-que-rima-con-tolón" y lo primero que le decían era "esa es que es muy normalita" (que es para responder "NO JODAS. Yo pensaba que ésta era la que los astronautas usaban para hacer paseos por la luna...") y un par de comentarios más allá "¿Por qué no te miras la Xkalator Xtreme 3500 Pro Deluxe Reloaded 10.0?" (No sé ¿porque vale MIL DOSCIENTOS EUROS MÁS?).

La gente en los foros eleva el cuñadismo a la categoría de arte. Pero claro, te plantan la semillita de la duda. Es decir, vale, esos que han dicho "por ese precio no vas a encontrar nada mejor" ¿tienen opiniones más válidas, o me fío más de ellos porque dicen lo que me sale más barato escuchar? O ¿una bicicleta de 300€ me saciará totalmente mis expectativas o a los dos días descubriré que es una mierda y dejaré de usarla porque no es una experiencia orgásmica como -intuyo que es- llevar una Xkalator Xtreme 3500? Y todavía más: si palmo 500€ -o más-  ¿quién me garantiza que seguiré usando la bici y no habré invertido una pasta en ocupar espacio caro en el trastero, nada más? Tantas preguntas y tan pocas respuestas...

Con ya un mareo considerable de datos en la cabeza decido hacer caso de uno de los consejos más repetidos de los foros (junto con el de "no te compres una bici en 'Centro-comercial-con-nombre-de-deporte-que-rima-con-tolón'") e ir a una tienda especializada en el sector. Ahora bien, como ya había visto el rango de precios que se manejaba en los foros (es decir, 1.000€ si no quieres que te digan que llevas una mierda, a partir de 3.000 si quieres poder presumir de tener la polla más gorda del reino) decido entrar ya dando un presupuesto. Digamos 400 (por poner una cantidad que me parece razonable).

Entro en Tienda-pequeña-pero-superespecializada abarrotada de bicis preciosas hasta el techo. Ninguna con precio. Prefiero no preguntar por una espectacular en gris mate y naranja, no sea que cueste 6.000€ y quede de paleto.

-Hola, quería una mountain bike por unos 400.

-Oh, estupendo. Tenemos esta de aquí que está muy bien. Son 420. Con el descuento se te queda en 400 -me enseña una cosa horrenda en color verde pistacho. Se queda parado como esperando que cierre la transacción allí mismo. Asumo que no tiene nada más que enseñarme. Observo que no tiene pedales, pero no quiero señalarlo por no parecer impertinente.

-Ah, vale. Pues me lo pienso y te digo algo.

Obviamente mi estrategia ha fallado. Al darle un precio al vendedor me he quedado sin margen de libertad. Además de que me sigo quedando con la duda de si eso es lo que me tengo que gastar o no. Decido usar la estrategia inversa en otra tienda: le voy a decir para lo que quiero usar la bici y que me diga él el precio

Acudo a Tienda-pequeña-pero-superespecializada II. Curioseo un poco, pero en esta sí que hay precios y me asusto. Decido no mirar más hasta que me orienten, y sobre todo no tocar nada, no vaya a romperlo, porque es todo carísimo. Tardan un  poquito porque al parecer en la tienda solo hay dos dependientes que entiendan de bicicletas y están ocupados. El resto al parecer están allí para orientar sobre el tipo de corte de pelo adecuado para cada tipo de bicicleta.

-¿Sí?

-Ah, hola. Quería una bicicleta de montaña. Pero algo normalito, no voy a hacer descenso de barrancos. Simplemente llanear y alguna pista de tierra. Como mucho algún ascenso poco técnico -navegar por internet al menos me ha dado algo de léxico especializado.

-Bien, te enseño. Tenemos desde esta [bicicleta con aspecto de bicicleta] por 500€ hasta aquella [bicicleta con aspecto de bicicleta por 1.400]. Luego ya están las de alto rendimiento. Depende un poco de lo que te quieras gastar.

-Ajá -respondo pensando que algo falla en mi estrategia perfecta, todavía no sé cuánto me tengo que gastar.

-Todas las entregamos con botellero y bueno, te pondríamos unos pedales normales que supongo que es lo que usarás -respiro aliviado por lo de los pedales (¿por qué venden las bicicletas sin pedales? Es que no lo entiendo) y renuncio a preguntar lo que llevan los que no usan pedales normales (¿Aletas? ¿pezuñas de oso? ¿tarima flotante? Me corroe la duda).

-¿Y no hay nada más económico?

-Bueno, también tenemos esta, pero yo directamente ni me la plantearía porque lleva rueda de 26. Está bien para críos y tal, pero nada más.

Ah sí, lo de las ruedas. Permitidme que me detenga en este punto un momento. Digamos que en algún punto de la conversación en "Centro-comercial-con nombre-de-deporte-que-rima-con-tolón" me preguntaron por eso (aunque realmente no fue así).


-¿Ha pensado qué ruedas quiere?

-Pues llámame atrevido, pero yo había pensado en redondas.

-No, digo: de 26, de 29, de 27 y medio...

-Ah, eso. No sé ¿cuáles son más redondas?

Vale, yo ya sabía que había ruedas de distintos tamaños. Al parecer el estándar era 26 y cuando alguien tenía más nivel, se pasaba a una de 29. Esto lo descubrí en los foros. De lo que no tenía ni idea (y me enteré en Tienda-pequeña-pero-superespecializada I y me lo volvieron a confirmar en Tienda-pequeña-pero-superespecializada II, al parecer las ruedas de 26 son un crimen contra la humanidad mayor que poner pimiento en la paella (es decir, se admite en algunos lugares como Murcia, pero bueno, al fin y al cabo son murcianos ¿qué puedes esperar de ellos?) y el nuevo estándar es 27 y medio. Esto es curioso, porque al parecer en "Centro-comercial-con-nombre-de-deporte-que-rima-con-tolón" esto no lo saben y siguen vendiendo las de 26 con total impunidad (a mí al menos no me enseñaron otra cosa). Supongo que en cuanto se enteren los americanos entrarán a saco con sus tropas para restablecer lo antes posible la normalidad, porque vamos, esto clama al cielo.

Al volver de Tienda-pequeña-pero-superespecializada II, cautivo y desarmado atrapado en un mar de dudas, decido volver a internet (que como el alcohol, es a la vez causa y solución de todos los males) para al menos ver si hay opiniones sobre los modelos que me han recomendado en cada una. No puedo decir que los resultados sean concluyentes porque cada vez que alguien pregunta por una de ellas, cinco o seis foreros le recomiendan que compre bicicletas el doble de caras.

Finalmente llego a un post donde uno de los comentarios que me hace ver la luz.

"Cómprate la que te guste más, ya que la tienes que ver todos los días y no hay cosa peor que llevar un traje feo. Por lo demás, si vienes de una tan vieja, todas te van a parecer bien".

Esto me ha hecho llegar a una conclusión que probablemente vale con casi cualquier cosa que se pueda comprar, desde un coche a un reloj. Supongo que al final uno se compra, dentro de su presupuesto, lo que más le gusta. Y luego racionaliza su respuesta. Es decir, la opción que has tomado es la más inteligente por 'x' paquete de motivos y todos los que no toman la misma decisión que tú es: o bien por a) no tienen las mismas necesidades, o bien por (y mucho más probablemente) b) son idiotas. En este estado de cosas, todavía no he tomado una decisión final, pero me la imagino más o menos así, según opte por el presupuesto o por el aspecto.

Caso A (presupuesto)


-Señor ¿le puedo ayudar en algo?

-Ah, sí. Mira estaba pensando en comprarme una bicicleta. He estado informándome en internet y creo que estoy entre estas.

-Son buenas bicicletas las tres.

-Ya pero ¿cual es la mejor?

-Pues veamos... esta es la mejor de 300, esa es la mejor de 400 y aquella...

-Vale, vale. Lo he cogido. Coge mi pasta y dame la de quinientos.

-¿Seguro que no quiere ver la de 600?

-Como me enseñes una más, te parto las piernas.

Caso B (estética)


-Dame aquella bici tan mona en naranja y gris

-¿La de 26? ¿Está seguro? Porque acabamos de recibir esta de 27.5 que además tiene un cambiador Chigrinsky XTC...

-Coge mi dinero y cierra la puta boca.


Eso claro, siempre que no caigas en las garras de un vendedor bueno (tema del que hablaré otro día) que te termine vendiendo lo que a él le apetezca y salgas de la tienda con 300 euros menos de lo que esperabas y con la una vaga sensación de euforia y confusión como si te hubieran drogado.

En fin, mañana voy a la tienda de bicis. Deseadme suerte.

No, por mucho que el mono de la documentación diga "pues a mí esta me parece bonita" lo que voy a comprar no se parece en nada a esto. Ahora, tengo que reconocer que el cambio de marchas me tiene seducido. Bueno, y que ya tiene mis iniciales, lo que es todo un punto.



*Hay una regla no escrita de internet que dice que si buscando información sobre algo llegas a Yahoo Respuestas o a forocoches, estás realmente desesperado y ha llegado el momento de dejarlo.