Bien. Esto que parece tan sencillo, plantea un problema (lo de los abdominales, digo, no el Mercedes SLK; eso, con tener pasta, suficiente). Y es que claro, nos gustan las croquetas y la cerveza. Y sé que hay gente que sostiene que la cerveza no engorda. Lo que pasa es que toda esa gente tiene barriga cervecera, lo que es cuanto menos, sospechoso. De hecho todo el tema de la dietética esté rodeado de misterios. Parece que es muy sencillo hacer dieta, pero si esto fuera así, no se escribirían libros de dietas todas las semanas. Que si la dieta Atkins, que si la dieta Dukan, que si la dieta del cucurucho2.... Que si el aceite crudo no engorda, que si no se puede mezclar la pasta con arroz, que si la fruta nosequé... (sospecho que si juntas a tres nutricionistas en una habitación terminan pegándose). Para que veáis lo majo que soy, voy a contaros el secreto para adelgazar. Y en un post, que no os cuesta un duro.
Pero antes, una pequeña introducción. Yo, a pesar de que actualmente disfruto de un cuerpo apolíneo (que quiere decir con forma de Apolo, que creo que era un cucurucho de helado que había antes, como los de la dieta del cucurucho3) una vez en el pasado tuve una forma que podríamos denominar como más de botijo. Por este motivo empecé a decir a mi madre cuando me decía lo que había para cenar "esto no, que engorda". A lo que ella respondía con una sabiduría muy de madre "hijo, todo engorda". A lo que si yo hubiera sido el hombre sabio que soy ahora, le hubiera dicho "no, todo no; la sacarina por ejemplo no aporta ningún tipo de nutriente, por lo que no engorda; y la fibra ni siquiera se digiere. Chupar piedras no engorda nada ¡no todo engorda! En cualquier caso, incluso admitiendo que casi cualquier tipo de alimento supone un aporte de calorías, estarás de acuerdo conmigo en que la ración de torreznos con patatas y huevos fritos que estás preparando seguramente engordará más que unas verduritas a la plancha ¿no?". Mi madre es que el tipo de cocina mediterránea que cultivaba era bajo la técnica del 'baño de aceite', que tiene la ventaja que consigue que cualquier alimento engorde (incluso la verdura más asquerosa). Por otro lado, con esta técnica cualquier cosa es comestible (se han hecho experimentos con zapatos).
A lo largo de los años he aprendido mucho de dietética y he llegado a una conclusión: lo que engorda no son las grasas, ni los carbohidratos ni las napolitanas con crema (parece fácil pensar que sí, pero si fuera eso, con eliminarlas de la dieta, punto). Lo que engorda es el sabor. Pero el sabor agradable. Lo que podríamos llamar la deliciosidad (una propiedad de cualquier tipo de cocina exceptuando quizás, la inglesa4) La norma básica de cualquier dieta decente, es que sepa a corcho. Si puede estar asqueroso, mucho mejor.
Esto es así, fundamentalmente por dos motivos. El primero es el que denominaremos 'la naturaleza será muy sana pero un poco hijadeputa', que consiste en que las cosas que están buenas engordan más que que están malas. Esto es una constante universal, como la velocidad de la luz y que tu madre te llame siempre en los momentos más inoportunos. Por otro lado, si alguien va a decirme que prefiere las acelgas a una tortilla de patatas, no pienso discutírselo. Eso sí, que haga el favor de irse a cerrar la puerta por fuera, gracias, que aquí gente rara no queremos.
El otro motivo es que obviamente, cuando algo está bueno, comes más. Tengo la teoría de que me podría hacer rico publicando un libro de dietas tipo 'adelgace todo lo que quiera comiendo lo que le apetezca' solo con poner en letra pequeñita 'echando dos kilos de sal a cada comida'. Lo que pasa es que me da pereza luego escribir el libro de dentro.
Hay gente que sostiene que hay otra manera de adelgazar, que es haciendo ejercicio. La teoría de esto es quemar más calorías de las que se consumen. Hay por ahí tablas de calorías para que sepas lo que se consume con cada actividad diaria (incluso mensuales, porque también pone lo que consume el sexo5. Que si me vas a preguntar si follando se queman calorías, te diré: "Nacho Vidal, sí, un montón; ahora tú, con tus cinco minutos de misionero no quemas ni el yoghurt de la merienda, machote". El problema de la vida actual es que es tirando a sedentaria. Antes igual no, porque la gente hacía cosas como cortar árboles y cazar osos, pero como no quedan ya (al menos en mi oficina no, no sé en las vuestras), ahora mismo el trabajo más físico de una oficina es entrar en Facebook. Que ya os lo digo yo, cambiar tu estado doscientas veces, no consume calorías. Ni aunque riegues los tomates de tu granja cada vez.
Y la naturaleza, que como ya he dicho antes, será muy sabia, pero es un poco hijadeputa, hace una cosa que mola mucho, que es que aunque no quemes una caloría ni en respirar, el cuerpo te pida religiosamente todas sus comidas, e incluso si te aburres, alguna más (léase síndrome del domingo por la tarde). Es por esto que para compensar que la natural sedentosidad del ser humano actual (creo que me acabo de inventar una palabra, pero vosotros disimulad) sería necesario hacer aproximadamente hora y media de ejercicio intenso al día, que ya te digo yo que no apetece. Y ni tengo claro que fuera suficiente, la verdad.
Así que, amigos, hacedme caso. Si de verdad queréis adelgazar, eliminar cualquier cosa sabrosa o apetecible de vuestra vida. La sal (que no engorda, pero retiene líquidos), el azúcar (que sí que engorda), el café (que también retiene líquidos), la cerveza (que como todos los alcoholes, engorda)... y así, cualquier cosa que os pueda apetecer. Si tenéis una duda antes de comer algo ('¿esto engordará?') la respuesta es sencilla: si te apetece, engorda (vamos, que los nutricionistas no han prohibido todavía las tetas porque no se les ha ocurrido un motivo, pero solo por eso).
Quizás os parezca una dieta dura, pero pensad que esto solo hay que hacerlo durante toda la vida. ¿Qué? Ya no apetece tanto lo que marcar abdominales ¿verdad? Ya me parecía a mí. Ahora entenderéis por qué las modelos tienen todas esa cara de estreñidas...
Ya está el mono de la documentación tocando los huevos. No podía poner una foto de un brócoli, no. Menudo mamón. Ahora, él dice que no le pone nada esto. Claro, como es vegetariano...
1Todo esto se refiere, por supuesto a una mujer estándar. Las lectoras de este blog son mucho más sensibles a la inteligencia y al ingenio. Que si no, de qué iba a recibir yo tantas proposiciones indecentes...
2Eeer... no, creo que no voy a explicarla.
3QUE NO. He dicho que no la explico, y no la explico. Coñoyá...
4Si la comida inglesa es mala, las mujeres feas y el clima un asco ¿alguien me puede explicar por qué se pusieron a vivir allí los ingleses? Es que no lo entiendo...
5este chiste es para los que no tienen twitter. Si tienes, lee 'anuales', en su caso. Y NO, NO PIENSO EXPLICAR LA DIETA DEL CUCURUCHO, COPÓN YA.
