Hace un montón que quiero poner este tema pero nunca encontraba un buen momento. Creo que hoy pega.
Bueno, en realidad la que yo quería poner era la original que es un cañonazo, pero no he encontrado el vídeo (la inserto más abajo en audio; espero que funcione, porque en mi guarida secreta no la puedo probar). En cualquier caso ésta desenchufada tampoco está nada mal.
M-Clan - Un Buen Momento
viernes, 10 de diciembre de 2010
jueves, 9 de diciembre de 2010
Alarma, excepción y sitio
Hace tiempo que no hago seguimiento de la actualidad. Esto es así, en parte porque como ya he dicho un par de veces, yo la actualidad la sigo más bien poco y de lejos, y en parte porque desde que tengo twitter, veo que hay un montón de gente que la domina más que yo, así que paso. Con todo, como al final de algo tengo que hablar, y yo tengo este blog para hablar de lo que me apetece, hay un par de temitas que me apetece tocar. Ahí vamos. Ya aviso de que igual me queda el post largo, el que se canse, que pare de leer y siga el miércoles (a todo esto, ¿a qué día estamos? es que con tanto festivo ando perdidísimo...).
1. La cosa de los controladores.
Me parece que estaremos todos de acuerdo en que los controladores aéreos merecen todos la muerte por el procedimiento de estirarles de un padrastro y pelarlos completos ¿no? Lo digo porque ¿quién coño se creen que son estos putos privilegiados que cobran una pasta para venir y joderme un puente que pensaba irme con mi churri a un hotel en la Toscana a no salir de la habitación en cuatro días?* ¿Qué quieren, encima que cobran más que yo, cabrearme jodiéndome el puente?
Bueno, yo como de casi todo lo demás, de esto no tengo ni puta idea. Todo lo que sé, es que el portavoz de los controladores salió hace un tiempo en BFN** (un tal César Cabo, lo conoceréis quizás porque medio Facebook se lo quiere zumbar) y no recuerdo que hablara de que quisieran cobrar más. De hecho creo que les han reducido el sueldo por decreto. De lo que sí que creo que habló, es de que son pocos para hacer lo que hacen. Eso quiere decir, que son ellos los que no se pueden ir de vacaciones. Vamos, ni eso ni casi ni descansar porque están doblando turnos desde ni se sabe. Lo bueno que tiene este país, es que cuando tienes a la demagogia en contra, es muy difícil demostrar que tienes razón. Pues bueno, ellos hacen las huelgas como los barrenderos o los conductores de metro, cuando jode. Con la diferencia de que como a ellos no les dejan hacer huelga, tienen que ponerse malos, pero viene a ser lo mismo. Ahora, vosotros dadle la razón al gobierno, que se está colgando medallitas a base de hacer linchamiento público de esta gente. El día que uno de estos se zumbe de verdad y estrelle un 747 contra la torre de control, a ver que dice el ministro de turno...
Ahora, como yo de esto ya digo que no tengo ni puta idea, os voy a poner un par de frases de otro blog:
"(...)que cada cosa que vosotros tenéis por ley yo tengo que ganarla en los tribunales y eso si tengo suerte, que si no me jodo, porque soy controladora y no se me aplica ni de coña la misma justicia que a vosotros lo creáis o no."
"Me decís que pobrecitos vuestros parientes, que no podéis ir a verlos. Yo he tenido UN fin de semana libre en nueve putos meses. Han operado a mi madre tres veces y la he visto cinco días.
Si alguien quiere una versión más objetiva, también tengo una del blog de un guionista. Ahí se explica incluso más de las causas del conflicto.
(todo esto vía El Mundo, quienmeloibaadeciramí)
Pero vamos, que a mí me da igual, como cobran mucho merecen la muerte. Estos, Fernando Alonso y la mitad de los futbolistas. Y los Diputados, que también cobran un huevo*. He dicho.
Con todo, reconocer que el Gobierno ha manejado esto magistralmente. Solucionarlo utilizando una vía que permite la constitución y que no se había utilizado nunca me parece un golpe maestro. Ha resuelto la crisis en el menor tiempo posible (porque sustituir a los controladores aéreos civiles por militares como amenazaron con hacer, no se puede) y encima han quedado como reyes poniendo los cojones encima de la mesa, que eso es una cosa que en España gusta mucho. Si, este es el país donde el Jefe de Estado (y máximo representante de nuestra diplomacia, por cierto) le dijo a Chávez 'por qué no te callas' y todo el mundo hizo palmas con las orejas. Que Chávez puede gustar o no (y ya os digo yo que a mí, no) y se lo podría merecer o no (que se lo merecía) pero para eso no necesito a diplomáticos que cobran una pasta para que les intercepten cables (huy, que me paso de tema) y al final resuelven los problemas como si estuvieran en una tasca.
Bueno, en resumen, que no me extrañaría que el Gobierno ganara algún puntito con todo esto (claro, que igual ya les va a dar lo mismo) pero al final lo que tiene pinta que hay detrás de todo es una privatización acojonante que los del PP cuando lleguen van a fliparlo (es que no les va a quedar nada ya para vender).
2. Lo de Wikileaks.
De esto quiero hablar desde que se empezaron a ver chistes en twitter y lo tuve que buscar en la wikipedia porque no me enteraba. Luego me lo fui dejando y para cuando me quise dar cuenta el tema ha había llegado a los periodistas y a las tertulias de radio, lo que quiere decir que en calle la gente... sigue sin tener ni puta idea.
Vale, pues yo tampoco. O sea, que no voy a explicarlo (y si alguien quiere, que lo busque). Solo quiero decir sobre esto que me sorprende muchísimo que la gente flipe con lo que está saliendo. Igual yo voy muy de listo, pero hasta que no saquen lo del ovni del Área 52 (que eso sigo sin creérmelo) o las fotos de Elvis de vacaciones en Maui con Hittler, a mí creo que no me van a pillar mucho por sorpresa con nada. De todo lo que he visto por ahora (y no es que lo esté siguiendo mucho, la verdad) a mí lo único que me me ha sorprendido que los americanos piensen que Zapatero es un gran estadista y que lo mismo hasta sabe inglés pero prefiere hacerse el tonto, que es una cosa que me da risa solo de pensarla (y que da una idea de cómo están los servicios de inteligencia del mundo). ¿Que resulta que Sarkozi es un ególatra y Berlusconi putero? Po fale. ¿Que los árabes montan orgías? Pues qué bien. ¿Que la CIA y el dinero manejan el mundo? Qué sorpresa. Cuando lleguéis a cosas que no hayan salido ya en chistes de Buenafuente, me avisáis.
Que igual yo es que he leído muchas novelas de espías, pero que a mí todo esto me sorprende poquito. Igual a la gente le escandaliza que desde las embajadas y consulados hablen de los políticos en cierto tono, pero si lo pensáis bien, lo único que hacen es lo que siempre han hecho los servicios secretos de todo el mundo: resumir los periódicos y mandarlos a sus jefes. Mientras tanto, toman copas en recepciones de hoteles con sus homólogos de otros bandos y como mucho, consiguen fotos comprometidas de diplomáticos rivales para tener cosas con las que negociar las fotos comprometidas que les han sacado a sus diplomáticos... pero ¿de verdad tengo que explicar todo esto? A mí lo único que me extraña es que a estas alturas, Assange no se haya caído accidentalmente 58 veces sobre un cuchillo o algo le haya entrado algo en un ojo como una bala del .38, que le impida seguir. Me dicen que está muy tranquilo porque seguramente tenga algo muy gordo guardado por ahí (que esto va a ser la receta de la Coca-Cola o el nombre del cirujano de Belén Esteban como mínimo, porque ya tiene que ser gordo si está seguro contra la CIA) pero vamos, que ya aviso yo de que en las cárceles se ahorca mucha gente, seguramente por depresión. Especialmente la gente que interesa que no hable.
Otra cosa que sí que es cierta, y que no vi hasta que me la explicó una amiga, es que igual es cierto que todo esto que ya sabíamos pero que ahora está demostrado. Bueno, pues vale. Como lo de que la tierra es redonda y que hay formas de vida que pueden sobrevivir con arsénico. O como que los balones de Nike los cosen niños en Tailandia. Ya veréis que pronto nos acostumbramos. Ahora, la movida que se está montando en internet sí que me parece de estar la gente muy aburridita. Que lo de los hackers de tumbar las webs de Visa y Mastercard es como el final de 'El club de la lucha', pero en versión 2.0 (por si alguien no se acuerda, hacen lo mismo pero de verdad). Que vamos a hacer un 'día sin twitter' como protesta, po fale. Mira, yo voy ahora mismo a hacer un grupo en facebook para protestar por las minas antipersonas. Total...
¿Mayo del 68? Ja. Yo puedo actualizar mi estado desde el móvil, chuparos esa, revolucionarios del paleolítico...
*Estoy poniendo un caso hipodérmico. Mi plan para el puente era arreglar el trastero, que lo tengo bueno. Sí, mi vida es apasionante, sé que me envidiáis...
**Una vez más, gracias Globitodechicle. La mejor manera de ver Buenafuente en internet.
***Otro día si queréis hablamos de que tenemos los políticos que tenemos, precisamente porque como en la privada pagan más, los listos se van allí. En la política se quedan los tontos que se quieren hacer ricos. Ains...
1. La cosa de los controladores.
Me parece que estaremos todos de acuerdo en que los controladores aéreos merecen todos la muerte por el procedimiento de estirarles de un padrastro y pelarlos completos ¿no? Lo digo porque ¿quién coño se creen que son estos putos privilegiados que cobran una pasta para venir y joderme un puente que pensaba irme con mi churri a un hotel en la Toscana a no salir de la habitación en cuatro días?* ¿Qué quieren, encima que cobran más que yo, cabrearme jodiéndome el puente?
Bueno, yo como de casi todo lo demás, de esto no tengo ni puta idea. Todo lo que sé, es que el portavoz de los controladores salió hace un tiempo en BFN** (un tal César Cabo, lo conoceréis quizás porque medio Facebook se lo quiere zumbar) y no recuerdo que hablara de que quisieran cobrar más. De hecho creo que les han reducido el sueldo por decreto. De lo que sí que creo que habló, es de que son pocos para hacer lo que hacen. Eso quiere decir, que son ellos los que no se pueden ir de vacaciones. Vamos, ni eso ni casi ni descansar porque están doblando turnos desde ni se sabe. Lo bueno que tiene este país, es que cuando tienes a la demagogia en contra, es muy difícil demostrar que tienes razón. Pues bueno, ellos hacen las huelgas como los barrenderos o los conductores de metro, cuando jode. Con la diferencia de que como a ellos no les dejan hacer huelga, tienen que ponerse malos, pero viene a ser lo mismo. Ahora, vosotros dadle la razón al gobierno, que se está colgando medallitas a base de hacer linchamiento público de esta gente. El día que uno de estos se zumbe de verdad y estrelle un 747 contra la torre de control, a ver que dice el ministro de turno...
Ahora, como yo de esto ya digo que no tengo ni puta idea, os voy a poner un par de frases de otro blog:
"(...)que cada cosa que vosotros tenéis por ley yo tengo que ganarla en los tribunales y eso si tengo suerte, que si no me jodo, porque soy controladora y no se me aplica ni de coña la misma justicia que a vosotros lo creáis o no."
"Me decís que pobrecitos vuestros parientes, que no podéis ir a verlos. Yo he tenido UN fin de semana libre en nueve putos meses. Han operado a mi madre tres veces y la he visto cinco días.
Y os atrevéis a decirme que vuestras familias son más importantes que la mía."
"Haceos controladores vosotros y así os curráis los puentes unos a otros y tan ricamente. Os va a encantar."
Esto está sacado del blog de una controladora a la que le han puesto dos expedientes por tener un blog, que eso son cojones. Este post en concreto, tiene 5002 comentarios, que son al menos tres o cuatro más de los que yo tengo. Pues aun así, me parece que a esta gente no les escucha nadie, porque les han caído hostias, pero bien.
"Haceos controladores vosotros y así os curráis los puentes unos a otros y tan ricamente. Os va a encantar."
Esto está sacado del blog de una controladora a la que le han puesto dos expedientes por tener un blog, que eso son cojones. Este post en concreto, tiene 5002 comentarios, que son al menos tres o cuatro más de los que yo tengo. Pues aun así, me parece que a esta gente no les escucha nadie, porque les han caído hostias, pero bien.
Si alguien quiere una versión más objetiva, también tengo una del blog de un guionista. Ahí se explica incluso más de las causas del conflicto.
(todo esto vía El Mundo, quienmeloibaadeciramí)
Pero vamos, que a mí me da igual, como cobran mucho merecen la muerte. Estos, Fernando Alonso y la mitad de los futbolistas. Y los Diputados, que también cobran un huevo*. He dicho.
Con todo, reconocer que el Gobierno ha manejado esto magistralmente. Solucionarlo utilizando una vía que permite la constitución y que no se había utilizado nunca me parece un golpe maestro. Ha resuelto la crisis en el menor tiempo posible (porque sustituir a los controladores aéreos civiles por militares como amenazaron con hacer, no se puede) y encima han quedado como reyes poniendo los cojones encima de la mesa, que eso es una cosa que en España gusta mucho. Si, este es el país donde el Jefe de Estado (y máximo representante de nuestra diplomacia, por cierto) le dijo a Chávez 'por qué no te callas' y todo el mundo hizo palmas con las orejas. Que Chávez puede gustar o no (y ya os digo yo que a mí, no) y se lo podría merecer o no (que se lo merecía) pero para eso no necesito a diplomáticos que cobran una pasta para que les intercepten cables (huy, que me paso de tema) y al final resuelven los problemas como si estuvieran en una tasca.
Bueno, en resumen, que no me extrañaría que el Gobierno ganara algún puntito con todo esto (claro, que igual ya les va a dar lo mismo) pero al final lo que tiene pinta que hay detrás de todo es una privatización acojonante que los del PP cuando lleguen van a fliparlo (es que no les va a quedar nada ya para vender).
2. Lo de Wikileaks.
De esto quiero hablar desde que se empezaron a ver chistes en twitter y lo tuve que buscar en la wikipedia porque no me enteraba. Luego me lo fui dejando y para cuando me quise dar cuenta el tema ha había llegado a los periodistas y a las tertulias de radio, lo que quiere decir que en calle la gente... sigue sin tener ni puta idea.
Vale, pues yo tampoco. O sea, que no voy a explicarlo (y si alguien quiere, que lo busque). Solo quiero decir sobre esto que me sorprende muchísimo que la gente flipe con lo que está saliendo. Igual yo voy muy de listo, pero hasta que no saquen lo del ovni del Área 52 (que eso sigo sin creérmelo) o las fotos de Elvis de vacaciones en Maui con Hittler, a mí creo que no me van a pillar mucho por sorpresa con nada. De todo lo que he visto por ahora (y no es que lo esté siguiendo mucho, la verdad) a mí lo único que me me ha sorprendido que los americanos piensen que Zapatero es un gran estadista y que lo mismo hasta sabe inglés pero prefiere hacerse el tonto, que es una cosa que me da risa solo de pensarla (y que da una idea de cómo están los servicios de inteligencia del mundo). ¿Que resulta que Sarkozi es un ególatra y Berlusconi putero? Po fale. ¿Que los árabes montan orgías? Pues qué bien. ¿Que la CIA y el dinero manejan el mundo? Qué sorpresa. Cuando lleguéis a cosas que no hayan salido ya en chistes de Buenafuente, me avisáis.
Que igual yo es que he leído muchas novelas de espías, pero que a mí todo esto me sorprende poquito. Igual a la gente le escandaliza que desde las embajadas y consulados hablen de los políticos en cierto tono, pero si lo pensáis bien, lo único que hacen es lo que siempre han hecho los servicios secretos de todo el mundo: resumir los periódicos y mandarlos a sus jefes. Mientras tanto, toman copas en recepciones de hoteles con sus homólogos de otros bandos y como mucho, consiguen fotos comprometidas de diplomáticos rivales para tener cosas con las que negociar las fotos comprometidas que les han sacado a sus diplomáticos... pero ¿de verdad tengo que explicar todo esto? A mí lo único que me extraña es que a estas alturas, Assange no se haya caído accidentalmente 58 veces sobre un cuchillo o algo le haya entrado algo en un ojo como una bala del .38, que le impida seguir. Me dicen que está muy tranquilo porque seguramente tenga algo muy gordo guardado por ahí (que esto va a ser la receta de la Coca-Cola o el nombre del cirujano de Belén Esteban como mínimo, porque ya tiene que ser gordo si está seguro contra la CIA) pero vamos, que ya aviso yo de que en las cárceles se ahorca mucha gente, seguramente por depresión. Especialmente la gente que interesa que no hable.
Otra cosa que sí que es cierta, y que no vi hasta que me la explicó una amiga, es que igual es cierto que todo esto que ya sabíamos pero que ahora está demostrado. Bueno, pues vale. Como lo de que la tierra es redonda y que hay formas de vida que pueden sobrevivir con arsénico. O como que los balones de Nike los cosen niños en Tailandia. Ya veréis que pronto nos acostumbramos. Ahora, la movida que se está montando en internet sí que me parece de estar la gente muy aburridita. Que lo de los hackers de tumbar las webs de Visa y Mastercard es como el final de 'El club de la lucha', pero en versión 2.0 (por si alguien no se acuerda, hacen lo mismo pero de verdad). Que vamos a hacer un 'día sin twitter' como protesta, po fale. Mira, yo voy ahora mismo a hacer un grupo en facebook para protestar por las minas antipersonas. Total...
¿Mayo del 68? Ja. Yo puedo actualizar mi estado desde el móvil, chuparos esa, revolucionarios del paleolítico...
*Estoy poniendo un caso hipodérmico. Mi plan para el puente era arreglar el trastero, que lo tengo bueno. Sí, mi vida es apasionante, sé que me envidiáis...
**Una vez más, gracias Globitodechicle. La mejor manera de ver Buenafuente en internet.
***Otro día si queréis hablamos de que tenemos los políticos que tenemos, precisamente porque como en la privada pagan más, los listos se van allí. En la política se quedan los tontos que se quieren hacer ricos. Ains...
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martes, 7 de diciembre de 2010
Último minuto
Se supone que cuando vas a morir, ves pasar toda tu vida ante ti. Creo que eso no debe ser del todo cierto. Cuando descubro que mi vida va a terminar, lo único que veo pasar ante mí es una carretera, dando vueltas alrededor de mi coche, y un guardarraíl cada vez más cerca. Al principio pienso que me voy a estampar contra un árbol y ahí acabará todo. Luego veo que voy a pasar justo por un hueco entre dos árboles. "Mucho mejor" pienso "voy a caer por el terraplén, fantástico; al menos va a ser espectacular". No puedo dejar de pensar en si el coche explotará como hacen en las películas, o simplemente se quedará boca abajo, echando humo, con las ruedas en movimiento hasta que finalmente se detengan. A mí me dará igual, claro, porque asumo que habré muerto antes de eso por el impacto y no me enteraré.
Entonces me doy cuenta de que todo pasa muy despacio. Quiero decir realmente muy despacio. Todavía no he alcanzado el guardarraíl y parezco llevar aquí una hora pensando en mis cosas. Voy tan despacio que parece que cuando vaya a chocar contra él, el coche simplemente se detendrá sin hacer ruido. Y sin embargo esto no sucede. Cuando finalmente lo alcanza, éste se deshace como si fuera de mantequilla, apartándose mansamente a su paso. Sin hacer ningún ruido, eso sí. Es curioso lo silencioso que está todo.
Trato de recordar como he llegado hasta aquí, pero no soy capaz de hacerlo. Como si de un sueño se tratara, no soy capaz de recordar el principio. Eso me hace pensar que quizás sí que sea un sueño, pero descarto en seguida la idea porque todo es muy real. De hecho, demasiado real. Soy capaz de oler los pinos a los que me acerco como si estuvieran debajo de mi nariz. Incluso puedo oler un fondo de goma quemada -de los neumáticos, supongo- que por lógica debería estar demasiado detrás de mí como para poder olerlo. Puedo contar las gotas de agua que hay en el cristal delantero, e incluso las que brillan en las agujas de los pinos. Sus cortezas tienen grietas que parecen tener metros de profundidad, y en ellas puedo ver hormigas, paradas, expectantes ante mi suerte. Si fijo mi mirada en el horizonte veo las nubes como si estuvieran a un metro de mí. La realidad parece mucho más definida de lo normal, como si mi cerebro supiera que va a ser la última imagen que va a captar y tratara de aprehenderla hasta el último detalle. Es divertido que perciba el mundo mucho más real que nunca justo antes de dejar de percibirlo para siempre.
Trato de distraerme moviéndome hacia atrás en el tiempo para ver si así soy capaz de descubrir cómo ha pasado esto. Recuerdo haber perdido el control del coche, aunque no sé cómo, y que noté como las ruedas dejaban seguir la trayectoria de la carretera justo antes de que el coche comenzara a girar como una peonza. Recuerdo haber pensado que menuda suerte que no hubiera nadie en el otro carril, hasta que me doy cuenta de que si sigo dando vueltas ese será el menor de mis problemas, porque la carretera presenta una curva unos metros más adelante y mi coche sigue girando sobre sí mismo mientras se dirige a ella en línea recta. Me llama la atención no marearme, aunque supongo que todo pasa demasiado deprisa para eso.
Antes de eso, recuerdo haber conducido como un loco. Los vehículos pasaban a mi lado como si estuvieran parados mientras los adelantaba. Los que iban en el sentido contrario casi ni los veía. No recuerdo haber tenido tanta prisa, al parecer estaba furioso. ¿Qué puede haberme puesto tan furioso? ¿Importa ya? Lo dudo. En estos momentos abandono la carretera entre los árboles y paso a gravedad cero. Pienso que el impacto va a ser inminente, aunque diría que el tiempo pasa cada vez más despacio. ¿Es así la muerte? ¿Quizás sea esto el purgatorio? Aparentemente voy a pasar los próximos años de mi vida (¿siglos, tal vez?) viendo cada vez más lentamente como me estrello contra el suelo por mi propia idiotez. Tiene sentido, claro.
Me pregunto qué dejo detrás de mí. ¿Tenía familia, amigos? ¿Un buen trabajo? ¿Algún secreto que me hubiera gustado que no se supiera y que se descubrirá inevitablemente en cuanto alguien se ponga a mirar en mis cosas? Lo desconozco. Solo existe aquí y ahora. Como siempre debería haber sido, supongo.
Ahora me arrepiento de haber sido tan imbécil. ¿Deseaba mi propia muerte? Supongo que sí ¿Qué sentido tiene eso? Ahora que mi mente se aferra a cada nanosegundo entiendo el valor de la vida. Sé que no volveré a ver un amanecer, o una puesta de sol, estar en una playa, o escuchar un pájaro. Y me alegro de poder oler estos pinos, esta carretera mojada. Me gustaría poder estar aquí siempre, a falta de algo mejor. ¿Por qué siempre nos damos cuenta de las cosas tarde? Tendríais que ver esta vista...
Entonces me doy cuenta de que todo pasa muy despacio. Quiero decir realmente muy despacio. Todavía no he alcanzado el guardarraíl y parezco llevar aquí una hora pensando en mis cosas. Voy tan despacio que parece que cuando vaya a chocar contra él, el coche simplemente se detendrá sin hacer ruido. Y sin embargo esto no sucede. Cuando finalmente lo alcanza, éste se deshace como si fuera de mantequilla, apartándose mansamente a su paso. Sin hacer ningún ruido, eso sí. Es curioso lo silencioso que está todo.
Trato de recordar como he llegado hasta aquí, pero no soy capaz de hacerlo. Como si de un sueño se tratara, no soy capaz de recordar el principio. Eso me hace pensar que quizás sí que sea un sueño, pero descarto en seguida la idea porque todo es muy real. De hecho, demasiado real. Soy capaz de oler los pinos a los que me acerco como si estuvieran debajo de mi nariz. Incluso puedo oler un fondo de goma quemada -de los neumáticos, supongo- que por lógica debería estar demasiado detrás de mí como para poder olerlo. Puedo contar las gotas de agua que hay en el cristal delantero, e incluso las que brillan en las agujas de los pinos. Sus cortezas tienen grietas que parecen tener metros de profundidad, y en ellas puedo ver hormigas, paradas, expectantes ante mi suerte. Si fijo mi mirada en el horizonte veo las nubes como si estuvieran a un metro de mí. La realidad parece mucho más definida de lo normal, como si mi cerebro supiera que va a ser la última imagen que va a captar y tratara de aprehenderla hasta el último detalle. Es divertido que perciba el mundo mucho más real que nunca justo antes de dejar de percibirlo para siempre.
Trato de distraerme moviéndome hacia atrás en el tiempo para ver si así soy capaz de descubrir cómo ha pasado esto. Recuerdo haber perdido el control del coche, aunque no sé cómo, y que noté como las ruedas dejaban seguir la trayectoria de la carretera justo antes de que el coche comenzara a girar como una peonza. Recuerdo haber pensado que menuda suerte que no hubiera nadie en el otro carril, hasta que me doy cuenta de que si sigo dando vueltas ese será el menor de mis problemas, porque la carretera presenta una curva unos metros más adelante y mi coche sigue girando sobre sí mismo mientras se dirige a ella en línea recta. Me llama la atención no marearme, aunque supongo que todo pasa demasiado deprisa para eso.
Antes de eso, recuerdo haber conducido como un loco. Los vehículos pasaban a mi lado como si estuvieran parados mientras los adelantaba. Los que iban en el sentido contrario casi ni los veía. No recuerdo haber tenido tanta prisa, al parecer estaba furioso. ¿Qué puede haberme puesto tan furioso? ¿Importa ya? Lo dudo. En estos momentos abandono la carretera entre los árboles y paso a gravedad cero. Pienso que el impacto va a ser inminente, aunque diría que el tiempo pasa cada vez más despacio. ¿Es así la muerte? ¿Quizás sea esto el purgatorio? Aparentemente voy a pasar los próximos años de mi vida (¿siglos, tal vez?) viendo cada vez más lentamente como me estrello contra el suelo por mi propia idiotez. Tiene sentido, claro.
Me pregunto qué dejo detrás de mí. ¿Tenía familia, amigos? ¿Un buen trabajo? ¿Algún secreto que me hubiera gustado que no se supiera y que se descubrirá inevitablemente en cuanto alguien se ponga a mirar en mis cosas? Lo desconozco. Solo existe aquí y ahora. Como siempre debería haber sido, supongo.
Ahora me arrepiento de haber sido tan imbécil. ¿Deseaba mi propia muerte? Supongo que sí ¿Qué sentido tiene eso? Ahora que mi mente se aferra a cada nanosegundo entiendo el valor de la vida. Sé que no volveré a ver un amanecer, o una puesta de sol, estar en una playa, o escuchar un pájaro. Y me alegro de poder oler estos pinos, esta carretera mojada. Me gustaría poder estar aquí siempre, a falta de algo mejor. ¿Por qué siempre nos damos cuenta de las cosas tarde? Tendríais que ver esta vista...
jueves, 2 de diciembre de 2010
Cherokee
Cuando la conocí, yo acababa de salir de una relación larga -la cuarta de mi vida- y no estaba buscando a nadie. Mi definición de relación larga en aquel momento era toda aquella que pasaba de los tres años y no llegaba a los cuatro. El hecho de que pusiera el corte en los tres no es tan significativo como el de que no tuviera un nombre para una relación que pasara de los cuatro. Probablemente no veía necesario tener un nombre para ello, teniendo en cuenta que seguramente nunca la alcanzaría. Lo cierto es que empezaba a plantearme que quizás el problema sí que fuera yo de verdad -como siempre les decía- y no ellas -como realmente pensaba.
Cuando llegó a la oficina destacó en seguida. Al parecer se dedicaba a algo relacionado con el diseño gráfico, motivo por el cual, tanto la jefa de recursos humanos como el director pasaron por alto lo excéntrico de su imagen. Sospecho que incluso pensaron que le daba un toque 'cool' a la empresa. Para mí no era 'cool' en absoluto. Más bien parecía que salía un bar de motoristas. De darles una paliza, probablemente. Aquí supongo que tendría que matizar que a mis compañeros les pareció en seguida una chica muy guapa. Bueno, así es como lo voy a expresar yo. Ellos utilizaban otro tipo de expresiones acompañadas a menudo con gestos bastante gráficos. Digamos que lo primero que supimos de ella es que la chica era llamativa. Lo segundo fue que no le agradaban demasiado los elogios de su belleza. Al menos no en los términos en los que acostumbraban a realizarse en mi oficina -un antro casi exclusivamente masculino más cargado de testosterona que la sala de pesas de un gimnasio. Y que no le importaba utilizar el lenguaje de una manera creativa para cortar aquel tipo de conducta. Por lo que me comentaron, sus respuestas fueron de lo ingenioso a lo cruel, pasando por algunas expresiones que habrían hecho enrojecer al portero de un club de carretera. Supongo que eso desanimó a la mayoría de mis compañeros, aunque un par de ellos siguieron haciéndolo no sé ya si por seguir intentando o por la emoción de aprender nuevas expresiones que poder utilizar luego en el bar.
Se ganó casi inmediatamente el sobrenombre de Cherokee, que yo inocentemente achaqué a su aspecto. Tiempo después alguien empezó a decir que era porque si le parecía que la habías mirado mal era capaz de arrancarte la cabellera, aunque yo sospecho más bien que siendo vasca y borde, a alguien le pareció apropiado ponerle el apodo de un Etarra. La gente es así de simple.
Por lo demás, a pesar de que no era mucho de mi estilo, tengo que reconocer que la chica cuando estaba callada -es decir, cuando no estaba soltando veneno por la boca- era bastante guapa. Supongo que tendría que decir más bien muy guapa, teniendo en cuenta que lo era de un modo totalmente natural -y casi se diría que a su pesar- ya que no se molestaba lo más mínimo en resaltar su belleza. Llevaba una larga melena que le llegaba casi hasta el final de la espalda -creo que su única concesión a la estética- de un cabello castaño casi negro, que parecía liso natural -era difícil imaginarse a esa chica levantándose antes de lo normal para alisárselo solo para tener mejor aspecto. Sus ojos eran color miel y era bastante alta. Su piel tenía un bonito color bronce y un tatuaje bastante grande que comenzaba en el hombro y se perdía debajo de la camiseta. No voy a hablar de sus curvas porque me parece que sería incorrecto. Me limitaré a mencionar que estaban ahí, y en las localizaciones adecuadas. Nunca se maquillaba y su modo normal de vestir eran unos tejanos negros desgastados y rotos, camiseta negra sin mangas, botas de montar y chupa de cuero. En alguna ocasión le vi cambiar los tejanos negros por otros azul claro y la camiseta por otra igual pero blanca y reconozco que a pesar de la ausencia de alardes estilísticos, era difícil resistirse a seguirla con la mirada.
Yo la verdad es que siempre mantuve las distancias con ella. Su trabajo no tenía nada que ver con el mío, así que era difícil que nos cruzáramos más allá de alguna vez en la fotocopiadora o en la máquina de café. No tenía ningún interés en jugar al mismo juego que mis compañeros y la verdad es que mi trabajo me absorbía bastante en aquel momento -o yo quería que fuera así. Un día, coincidimos en la máquina de café. Pensé que nos limitaríamos al típico 'hola' de cortesía.
-¿Se puede saber por qué tú no has intentado nada conmigo?
-¿Yo? Pues, no sé, la verdad. Supongo que no eres mucho mi tipo -me estudió detenidamente como si no supiera como tomarse aquello.
-¿En serio? -pareció dudar.
-Creo que no. Demasiado agresiva. He visto como tratas a mis compañeros.
-Tus compañeros son idiotas -no pude evitar reírme.
-En eso te doy la razón. Yo al menos no tengo que aguantar que me acosen- Esta vez fue ella la que se rió.
-¿Entonces tú no vas a intentarlo?
-No, quédate tranquila, en serio. Creo que con ellos tienes bastante -me estudió de nuevo como si no supiera en que especie clasificarme y se fue con su café.
Durante los siguientes días cuando nos cruzamos empezamos a hablar algo. A menudo comentarios intrascendentes. A veces bromas tontas. Finalmente otro día se plantó ante mi mesa.
-¿Tienes algo que hacer el viernes?
-Bueno... -dudé un poco- Tenía un par de películas para ver. ¿Por qué lo dices?
-Te vienes conmigo. Te recojo a la salida del curro. Y no hace falta que cojas coche, conduzco yo -y se fue sin darme tiempo a decirle que de todos modos, no tenía.
El viernes cuando apareció, me dio algo parecido a un orinal pero en color negro mate y con una cruz gris estampada que me sonaba vagamente haber visto en alguna película antigua de guerra.
-¿Qué es esto?
-Tu casco. Espero que te venga bien.
-¿Vamos a ir en moto?
-Claro. No me dirás que te dan miedo...
-Vale, no te lo digo.
Al acabar la jornada, me llevó al parking de la empresa.
-¿Tienes plaza de garaje? Pero si eres la última que ha llegado...
-No, lo que tengo es una tarjeta de aparcamiento que nadie reclama. Bueno, ¿estás listo?
-Creo que no -dije al ver aparcada una moto algo más grande de lo que esperaba. Bueno, ya había supuesto que no manejaría un ciclomotor, pero no estaba seguro de que una chica de su peso fuera capaz de manejar aquello, y menos conmigo encima. No se lo dije, claro.
-Vale. Pero no corras mucho, no tengo tanta confianza contigo como que me escuches gritar como una niña -aquella idea pareció hacerle mucha gracia.
Me llevó a un bar ante cuya puerta había un completo muestrario de motos, donde todo el mundo parecía conocerla y muchos de los parroquianos la saludaban chocando el puño con ella como hacen los jugadores de rugby en las películas americanas. Noté como varios de ellos me miraban con desconfianza. Al llegar a la mesa, vino una camarera rubia de grandes pechos a tomarnos el pedido.
-A mí ponme un tanque y un tequila. ¿Tú que vas a tomar?
-Coca cola, gracias -las dos me miraron con cara de sorpresa. -Bueno, no soy mucho de beber ¿pasa algo?
La camarera se dirigió a ella y le dijo: "tía, cada vez te traes a gente más rara".
-Ya te digo...
Bueno, al final sí que me tomé un par de cervezas. Y creo que un par de tequilas, también. No lo recuerdo todo de aquella noche, la verdad. Solo sé que cuando nos levantamos para irnos a casa me dijo:
-¿Hay alguien a quien tengas que avisar de que no vas a dormir a casa?
-No, vivo sol... ¿no voy a dormir en casa?
-No. A menos que eso suponga un problema.
-Tienes una manera rarísima de decir las cosas. ¿Ya no es costumbre preguntar antes si tengo novia o algo así?
-Me importa una mierda si estás casado o vives con tu madre. Es tarde y he bebido bastante, así que no me apetece llevarte a tu casa. Lo único que no quiero es que alguien llame a la policía porque no has aparecido en toda la noche... Eso sí, no te hagas ilusiones. Que duermas en mi casa no te garantiza que me vaya a acostar conmigo.
-¿No me garantiza? -pregunté yo, cada vez menos seguro de nada.
Podría contar que cuando llegamos a su casa le arranqué toda la ropa y le hice el amor violentamente, pero seguramente no me creeríais. Supongo que os lo creeríais mucho más si os digo que fue al revés. Da igual, porque yo soy un caballero y no voy a hablar de eso. Solo digamos que... estuvo bien.
Durante las siguientes semanas nos vimos más veces. A menudo el plan era parecido. A veces me recogía el sábado y entonces era imposible saber lo que iba a pasar. Podía acabar en una barbacoa rodeado de 40 moteros o haciendo puenting. Tengo que decir que durante ese tiempo no me aburrí demasiado. Yo no le preguntaba que hacía cuando no estaba conmigo y ella no lo hacía conmigo. Supongo que era bastante obvio para los dos que su manteníamos una relación (si es que se le podía aplicar ese nombre) abierta. Aunque probablemente su parte fuera más abierta que la mía.
Un día que saqué el tema me confesó que había dejado de ver a nadie más.
-¿En serio? -dije sinceramente sorprendido.
-Si -pareció ligeramente incómoda- Al parecer, tengo suficiente contigo. ¿Para qué complicar las cosas?
-Y entonces ¿por qué no nos vemos más? -pregunté yo.
-Bueno... no soy una chica acostumbrada a que me monopolicen. Supongo que he estado evitando meterme en una relación demasiado tiempo.
Creo que durante todo ese tiempo cada día que no la veía trataba de no pensar -pero pensaba- que cuando no estaba conmigo estaba por ahí de bares acostándose aleatoriamente con el tío que le apeteciera esa noche. A veces es curioso ver la imagen que nos construimos de la gente. A menudo malinterpretamos a la gente por no preguntar las cosas.
-Estás sonriendo -dijo.
-Perdón.
-No, me gusta. Me da un poco de miedo, pero me gusta.
-No estás muy acostumbrada a abrirte a los hombres.
-Bueno, eso...
-Quería decir a sincerarte, idiota -se rió. Me encantaba su forma de reír. Y de tomarme el pelo.
-No, supongo que no. No antes de ti.
-¿Es pronto para dejar un cepillo de dientes en tu casa, o que tú dejes uno en la mía?
-Mmm... espero que no estés pensando en presentarme a tu madre...
-No entres en pánico todavía. Solo he dicho lo que he dicho.
Supongo que es difícil hacer que dos personas que no creen en las relaciones establezcan una, así que nos limitamos a ir viendo que pasa. No sabemos realmente lo que somos. Cuando hablamos el uno del otro lo hacemos por nuestro nombre, puesto que no estamos seguros de que ninguno de los apelativos de 'pareja' existentes nos sienten bien. Bueno, tengo que reconocer que cuando hablo de ella con amigos suelo decir 'mi india', pero espero que no se entere nunca o me dará una paliza.
Reconozco que nunca tuve muchas esperanzas de que no me diera la patada en cuanto descubriera que estaba con alguien, pero la cosa es que seguimos adelante. Y cada vez me gusta más.
Al final sí que averigüé como se llamaba un periodo de más de tres años con un alguien. Se llamaba Ainara. Y no sé cuánto tiempo dura, pero espero que dure más de eso...
Cuando llegó a la oficina destacó en seguida. Al parecer se dedicaba a algo relacionado con el diseño gráfico, motivo por el cual, tanto la jefa de recursos humanos como el director pasaron por alto lo excéntrico de su imagen. Sospecho que incluso pensaron que le daba un toque 'cool' a la empresa. Para mí no era 'cool' en absoluto. Más bien parecía que salía un bar de motoristas. De darles una paliza, probablemente. Aquí supongo que tendría que matizar que a mis compañeros les pareció en seguida una chica muy guapa. Bueno, así es como lo voy a expresar yo. Ellos utilizaban otro tipo de expresiones acompañadas a menudo con gestos bastante gráficos. Digamos que lo primero que supimos de ella es que la chica era llamativa. Lo segundo fue que no le agradaban demasiado los elogios de su belleza. Al menos no en los términos en los que acostumbraban a realizarse en mi oficina -un antro casi exclusivamente masculino más cargado de testosterona que la sala de pesas de un gimnasio. Y que no le importaba utilizar el lenguaje de una manera creativa para cortar aquel tipo de conducta. Por lo que me comentaron, sus respuestas fueron de lo ingenioso a lo cruel, pasando por algunas expresiones que habrían hecho enrojecer al portero de un club de carretera. Supongo que eso desanimó a la mayoría de mis compañeros, aunque un par de ellos siguieron haciéndolo no sé ya si por seguir intentando o por la emoción de aprender nuevas expresiones que poder utilizar luego en el bar.
Se ganó casi inmediatamente el sobrenombre de Cherokee, que yo inocentemente achaqué a su aspecto. Tiempo después alguien empezó a decir que era porque si le parecía que la habías mirado mal era capaz de arrancarte la cabellera, aunque yo sospecho más bien que siendo vasca y borde, a alguien le pareció apropiado ponerle el apodo de un Etarra. La gente es así de simple.
Por lo demás, a pesar de que no era mucho de mi estilo, tengo que reconocer que la chica cuando estaba callada -es decir, cuando no estaba soltando veneno por la boca- era bastante guapa. Supongo que tendría que decir más bien muy guapa, teniendo en cuenta que lo era de un modo totalmente natural -y casi se diría que a su pesar- ya que no se molestaba lo más mínimo en resaltar su belleza. Llevaba una larga melena que le llegaba casi hasta el final de la espalda -creo que su única concesión a la estética- de un cabello castaño casi negro, que parecía liso natural -era difícil imaginarse a esa chica levantándose antes de lo normal para alisárselo solo para tener mejor aspecto. Sus ojos eran color miel y era bastante alta. Su piel tenía un bonito color bronce y un tatuaje bastante grande que comenzaba en el hombro y se perdía debajo de la camiseta. No voy a hablar de sus curvas porque me parece que sería incorrecto. Me limitaré a mencionar que estaban ahí, y en las localizaciones adecuadas. Nunca se maquillaba y su modo normal de vestir eran unos tejanos negros desgastados y rotos, camiseta negra sin mangas, botas de montar y chupa de cuero. En alguna ocasión le vi cambiar los tejanos negros por otros azul claro y la camiseta por otra igual pero blanca y reconozco que a pesar de la ausencia de alardes estilísticos, era difícil resistirse a seguirla con la mirada.
Yo la verdad es que siempre mantuve las distancias con ella. Su trabajo no tenía nada que ver con el mío, así que era difícil que nos cruzáramos más allá de alguna vez en la fotocopiadora o en la máquina de café. No tenía ningún interés en jugar al mismo juego que mis compañeros y la verdad es que mi trabajo me absorbía bastante en aquel momento -o yo quería que fuera así. Un día, coincidimos en la máquina de café. Pensé que nos limitaríamos al típico 'hola' de cortesía.
-¿Se puede saber por qué tú no has intentado nada conmigo?
-¿Yo? Pues, no sé, la verdad. Supongo que no eres mucho mi tipo -me estudió detenidamente como si no supiera como tomarse aquello.
-¿En serio? -pareció dudar.
-Creo que no. Demasiado agresiva. He visto como tratas a mis compañeros.
-Tus compañeros son idiotas -no pude evitar reírme.
-En eso te doy la razón. Yo al menos no tengo que aguantar que me acosen- Esta vez fue ella la que se rió.
-¿Entonces tú no vas a intentarlo?
-No, quédate tranquila, en serio. Creo que con ellos tienes bastante -me estudió de nuevo como si no supiera en que especie clasificarme y se fue con su café.
Durante los siguientes días cuando nos cruzamos empezamos a hablar algo. A menudo comentarios intrascendentes. A veces bromas tontas. Finalmente otro día se plantó ante mi mesa.
-¿Tienes algo que hacer el viernes?
-Bueno... -dudé un poco- Tenía un par de películas para ver. ¿Por qué lo dices?
-Te vienes conmigo. Te recojo a la salida del curro. Y no hace falta que cojas coche, conduzco yo -y se fue sin darme tiempo a decirle que de todos modos, no tenía.
El viernes cuando apareció, me dio algo parecido a un orinal pero en color negro mate y con una cruz gris estampada que me sonaba vagamente haber visto en alguna película antigua de guerra.
-¿Qué es esto?
-Tu casco. Espero que te venga bien.
-¿Vamos a ir en moto?
-Claro. No me dirás que te dan miedo...
-Vale, no te lo digo.
Al acabar la jornada, me llevó al parking de la empresa.
-¿Tienes plaza de garaje? Pero si eres la última que ha llegado...
-No, lo que tengo es una tarjeta de aparcamiento que nadie reclama. Bueno, ¿estás listo?
-Creo que no -dije al ver aparcada una moto algo más grande de lo que esperaba. Bueno, ya había supuesto que no manejaría un ciclomotor, pero no estaba seguro de que una chica de su peso fuera capaz de manejar aquello, y menos conmigo encima. No se lo dije, claro.
-Vale. Pero no corras mucho, no tengo tanta confianza contigo como que me escuches gritar como una niña -aquella idea pareció hacerle mucha gracia.
Me llevó a un bar ante cuya puerta había un completo muestrario de motos, donde todo el mundo parecía conocerla y muchos de los parroquianos la saludaban chocando el puño con ella como hacen los jugadores de rugby en las películas americanas. Noté como varios de ellos me miraban con desconfianza. Al llegar a la mesa, vino una camarera rubia de grandes pechos a tomarnos el pedido.
-A mí ponme un tanque y un tequila. ¿Tú que vas a tomar?
-Coca cola, gracias -las dos me miraron con cara de sorpresa. -Bueno, no soy mucho de beber ¿pasa algo?
La camarera se dirigió a ella y le dijo: "tía, cada vez te traes a gente más rara".
-Ya te digo...
Bueno, al final sí que me tomé un par de cervezas. Y creo que un par de tequilas, también. No lo recuerdo todo de aquella noche, la verdad. Solo sé que cuando nos levantamos para irnos a casa me dijo:
-¿Hay alguien a quien tengas que avisar de que no vas a dormir a casa?
-No, vivo sol... ¿no voy a dormir en casa?
-No. A menos que eso suponga un problema.
-Tienes una manera rarísima de decir las cosas. ¿Ya no es costumbre preguntar antes si tengo novia o algo así?
-Me importa una mierda si estás casado o vives con tu madre. Es tarde y he bebido bastante, así que no me apetece llevarte a tu casa. Lo único que no quiero es que alguien llame a la policía porque no has aparecido en toda la noche... Eso sí, no te hagas ilusiones. Que duermas en mi casa no te garantiza que me vaya a acostar conmigo.
-¿No me garantiza? -pregunté yo, cada vez menos seguro de nada.
Podría contar que cuando llegamos a su casa le arranqué toda la ropa y le hice el amor violentamente, pero seguramente no me creeríais. Supongo que os lo creeríais mucho más si os digo que fue al revés. Da igual, porque yo soy un caballero y no voy a hablar de eso. Solo digamos que... estuvo bien.
Durante las siguientes semanas nos vimos más veces. A menudo el plan era parecido. A veces me recogía el sábado y entonces era imposible saber lo que iba a pasar. Podía acabar en una barbacoa rodeado de 40 moteros o haciendo puenting. Tengo que decir que durante ese tiempo no me aburrí demasiado. Yo no le preguntaba que hacía cuando no estaba conmigo y ella no lo hacía conmigo. Supongo que era bastante obvio para los dos que su manteníamos una relación (si es que se le podía aplicar ese nombre) abierta. Aunque probablemente su parte fuera más abierta que la mía.
Un día que saqué el tema me confesó que había dejado de ver a nadie más.
-¿En serio? -dije sinceramente sorprendido.
-Si -pareció ligeramente incómoda- Al parecer, tengo suficiente contigo. ¿Para qué complicar las cosas?
-Y entonces ¿por qué no nos vemos más? -pregunté yo.
-Bueno... no soy una chica acostumbrada a que me monopolicen. Supongo que he estado evitando meterme en una relación demasiado tiempo.
Creo que durante todo ese tiempo cada día que no la veía trataba de no pensar -pero pensaba- que cuando no estaba conmigo estaba por ahí de bares acostándose aleatoriamente con el tío que le apeteciera esa noche. A veces es curioso ver la imagen que nos construimos de la gente. A menudo malinterpretamos a la gente por no preguntar las cosas.
-Estás sonriendo -dijo.
-Perdón.
-No, me gusta. Me da un poco de miedo, pero me gusta.
-No estás muy acostumbrada a abrirte a los hombres.
-Bueno, eso...
-Quería decir a sincerarte, idiota -se rió. Me encantaba su forma de reír. Y de tomarme el pelo.
-No, supongo que no. No antes de ti.
-¿Es pronto para dejar un cepillo de dientes en tu casa, o que tú dejes uno en la mía?
-Mmm... espero que no estés pensando en presentarme a tu madre...
-No entres en pánico todavía. Solo he dicho lo que he dicho.
Supongo que es difícil hacer que dos personas que no creen en las relaciones establezcan una, así que nos limitamos a ir viendo que pasa. No sabemos realmente lo que somos. Cuando hablamos el uno del otro lo hacemos por nuestro nombre, puesto que no estamos seguros de que ninguno de los apelativos de 'pareja' existentes nos sienten bien. Bueno, tengo que reconocer que cuando hablo de ella con amigos suelo decir 'mi india', pero espero que no se entere nunca o me dará una paliza.
Reconozco que nunca tuve muchas esperanzas de que no me diera la patada en cuanto descubriera que estaba con alguien, pero la cosa es que seguimos adelante. Y cada vez me gusta más.
Al final sí que averigüé como se llamaba un periodo de más de tres años con un alguien. Se llamaba Ainara. Y no sé cuánto tiempo dura, pero espero que dure más de eso...
Tema del viernes: Love will tear us appart
Joy Division- Love will tear us apart.
Iba a buscar la letra para traducirla, pero he encontrado un blog genial que lo hace por mí. Os lo recomiendo vivamente.
También iba a explicar algo sobre el grupo, pero está todo en la wikipedia. Tan solo comentar que para cuando este tema se convirtió en el mayor éxito de Joy Division, el autor llevaba dos meses muerto, ahorcado en su propia cocina, al parecer debido a una depresión provocada por su divorcio y por unos ataques de epilepsia que cada vez le hacían más difícil tocar en directo. Después de eso se convirtieron en un grupo de culto. De las cenizas de este grupo surgiría New Order.
El tema de Los Planetas 'Desorden' hace referencia al suicidio de Ian Curtis.
(Por cierto, por si alguien no lo sabe, en este blog es viernes cuando a mí me da la gana)
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