Vivo en el oeste, más bien al norte, en las montañas. Aquí el paisaje es tan grande que cuando lo miras se te encoge el corazón. El clima es duro y te hace sentir vivo. Por la noche se ven tantas estrellas que no puedes contarlas. Lo sé porque lo he intentado.
Vive conmigo una chica india. Es mi esposa por un malentendido con el jefe de su tribu al que trataba de venderle unas pieles. Al menos eso me explicó el viejo que me hacía de intérprete, aunque vi cruzarse un par de miradas cómplices que me hacen pensar que el único que no se enteró fui yo. La verdad es que no me importó demasiado. No entiendo una palabra de lo que dice, pero me gusta lo que cocina. Cuando se ríe le salen hoyuelos y sus ojos negros brillan como la luna llena en el fondo de un pozo. Su pelo negro brilla tanto que dirías que te puedes reflejar en él.
Yo me dedico a cazar para comer, y a veces voy al pueblo para vender las pieles y comprar algún vestido para mi india. Disfruto viendo sus ojos emocionados al ver lo que le traigo, aunque tiene un aspecto extraño con esas cosas tan cursis del este. Especialmente porque nunca lleva zapatos.
Por las noches le cuento historias de lo que hacía antes de conocerla y me gusta como me mira embobada aunque no entienda una palabra. A veces pienso que me entiende más que la gente que habla mi idioma. A veces pienso que en realidad entiende todo lo que le digo, y un escalofrío recorre mi espalda. No sé si quiero que sepa tanto de mí.
Pronto llegará el invierno.
sábado, 27 de marzo de 2010
jueves, 25 de marzo de 2010
Polvo y termodinámica
Asumámoslo: los tíos no vemos la suciedad. Un tío puede vivir en un piso en el que las ratas se encarguen de acabar con los restos de comida del fregadero sin que le importe. Bueno, exagero. En el piso de un soltero no hay restos de comida, son el desayuno del día siguiente. Sospecho que un tío podría vivir sin limpiar la casa si no fuera porque lo visita su madre (aunque he escuchado de casos espeluznantes en que esta visita es para limpiar), la guardia civil con una orden de sanidad, o alguna mujer con la que tenga posibilidades de intimar (al menos en el caso de encontrar una superficie lo suficientemente limpia donde apoyarse). No hay testimonios documentados de un tío que haya limpiado nunca para que vayan sus colegas a ver el fútbol o para una timba de póker.
Antes las cosas eran más sencillas. Siempre he creído que el invento del suelo fue una idea de las mujeres. Bueno, seguro que lo hizo un hombre, pero porque se le ocurrió a su mujer. A los hombres ya nos iba bien el suelo de tierra de las cavernas. Vale, no brilla mucho, pero al menos no exige mucho mantenimiento. No hay que limpiarlo. ¿Para qué? Se va a quedar igual... Además, justifica que no tengas que inventar la lavadora. ¿Qué necesidadad hay de lavar la ropa, si luego te vas a tumbar en el suelo? Si, me parece que la época ideal del hombre fue la de las cavernas. Pero en seguida se empezó a complicar todo. Me imagino a la mujer de las cavernas diciendo "¿No crees que esto quedaría mucho mejor con gres?". Y ahí la cagamos. Porque en seguida se tuvo que inventar la escoba.
Pero estoy divagando. Decía que los hombres no vemos la suciedad, y estoy convencido de ello. Puede ser algo ambiental o genético, no lo se. Somos los que cazábamos osos y buscábamos minerales para hacer herramientas. Llevamos un millón de años de evolución prerarándonos para la suciedad (bueno, o hemos evolucionado poco, no sabría decir). No se nos puede poner en un ambiente estéril y esperar que veamos motas de polvo. Es como "oye, que la casa está echa un asco". Tú miras, buscas charcos de barro y restos de cadáveres de animales y dices "No sé, yo no la veo tan mal..." (que si dijéramos algo más sería: de hecho esta es con mucho la cueva más limpia en la que he despellejado un oso).
Para las mujeres es distinto. En su caso (y ahí si que estoy seguro de que es ambiental) las han educado como princesas. "No juegues con barro, que eres una señorita" y cosas así... A ellas se las entrena para ver el polvo (a menudo se piensa que el único superpoder de la percepción visual de las mujeres es el de percibir más de los siete colores existentes en la naturaleza, pero esto es falso: son todos imaginarios) Para los chicos, el polvo es un material invisible que produce alergia en ciertas personas, como los ácaros o el compromiso. Es por eso que los chicos tenemos que esforzarnos el doble para limpiar. Es como pedirle a un sordo que toque una canción de oído...
Además, la limpieza está llena de sutilezas. Un hombre puede llegar a comprender el acto de barrer con mucho esfuerzo, aunque lo que de verdad pilla bien es lo de fregar (al menos sabes por dónde has pasado, más que nada porque está mojado). Para nosotros barrer exige hacer un ejercicio de topografía mental para recordar por dónde has pasado la escoba, porque no vemos diferencia entre antes y después. Como mucho vemos un montoncito de tierra en el recojedor, pero eso nos pone melancólicos ("mira, ahí un antepasado mío cazó un búfalo"). Después de pegarte una paliza barriendo y fregando ves la casa igual y dices ¿para qué he perdido el tiempo en eso? Seguro que podría haber estado haciendo algo que manchara como cambiarme el aceite del coche o jugar al fútbol con los colegas (es curioso la cantidad de hobbies masculinos que manchan). Si amigas, deberíais apreciar que la limpieza es algo que hacemos por vosotras, nosotros podríamos tirar serrín como hacían en los bares del oeste (o en algunas discotecas cutres) y estaríamos igual de cómodos. Puede que más, porque un ganchito que se cayera al suelo se convertiría mágicamente en una croqueta...
Y no digo que a un hombre no le guste tener una casa limpia. Pero es como lo de que se te marquen los abdominales. Está bien, pero no acaba de compensar el esfuerzo que requiere. Primero hay que recoger trastos. Los trastos, como el polvo, se acumulan en las superficies horizontales sin que nos demos cuenta. Bueno, es un hecho conocido que los hombres, al igual que las ranas, tienen dificultad para percibir los objetos inmóviles (lo que explica que seamos incapaces de encontrar cosas en la nevera que están claramente a la vista y que sin embargo nos atraigan hipnóticamente las mujeres cuando corren o saltan -hay mucho movimiento ahí...). Un objeto que pare más de cinco minutos en una estantería pasa a formar parte de la decoración, lo que no nos molesta, porque si hay otro concepto que no acaba de entender un hombre el de "objeto decorativo". Y aquí me vais a tener que perdonar, pero comprar cosas (o aceptar las que te regalan tus familiares, lo que es mucho peor) para que estén en las estanterías ejerciendo la única función de que haya que quitarlas para limpiar el polvo, son ganas de tocar las bolas...
Yo, que a pesar de ser de letras tengo unos ciertos conocimientos científicos, aprendí en seguida que la lucha contra el orden y la limpieza está perdida. La segunda ley de la termódinamica nos dice que el caos tiende a aumentar en el universo. Eso implica que limpiar el polvo es una tarea de magnitud cósmica ¿Qué nos creemos que somos, dioses? Es más, aumentar el orden de una parte del sistema aumenta el caos en otra invariablemente, lo que quién sabe de qué tipo de cataclismo cósmico nos haría responsables...
Claro, que hay una ley de la termodinámica mucho menos conocida que comienza con el enunciado: "¿Pero tú has visto como tienes la casa, que está hecha un asco? Venga a por la escoba ahora mismo..." (que esta no se si es de Planck, yo a quién se la he oído más es a mi madre, que se ve que estudió mucha física en las Teresianas)
Y ahora si me disculpan les dejo, que tengo la casa que da asco y voy a tener que limpiar un poquito, no se le ocurra venir a mi madre de visita...
Antes las cosas eran más sencillas. Siempre he creído que el invento del suelo fue una idea de las mujeres. Bueno, seguro que lo hizo un hombre, pero porque se le ocurrió a su mujer. A los hombres ya nos iba bien el suelo de tierra de las cavernas. Vale, no brilla mucho, pero al menos no exige mucho mantenimiento. No hay que limpiarlo. ¿Para qué? Se va a quedar igual... Además, justifica que no tengas que inventar la lavadora. ¿Qué necesidadad hay de lavar la ropa, si luego te vas a tumbar en el suelo? Si, me parece que la época ideal del hombre fue la de las cavernas. Pero en seguida se empezó a complicar todo. Me imagino a la mujer de las cavernas diciendo "¿No crees que esto quedaría mucho mejor con gres?". Y ahí la cagamos. Porque en seguida se tuvo que inventar la escoba.
Pero estoy divagando. Decía que los hombres no vemos la suciedad, y estoy convencido de ello. Puede ser algo ambiental o genético, no lo se. Somos los que cazábamos osos y buscábamos minerales para hacer herramientas. Llevamos un millón de años de evolución prerarándonos para la suciedad (bueno, o hemos evolucionado poco, no sabría decir). No se nos puede poner en un ambiente estéril y esperar que veamos motas de polvo. Es como "oye, que la casa está echa un asco". Tú miras, buscas charcos de barro y restos de cadáveres de animales y dices "No sé, yo no la veo tan mal..." (que si dijéramos algo más sería: de hecho esta es con mucho la cueva más limpia en la que he despellejado un oso).
Para las mujeres es distinto. En su caso (y ahí si que estoy seguro de que es ambiental) las han educado como princesas. "No juegues con barro, que eres una señorita" y cosas así... A ellas se las entrena para ver el polvo (a menudo se piensa que el único superpoder de la percepción visual de las mujeres es el de percibir más de los siete colores existentes en la naturaleza, pero esto es falso: son todos imaginarios) Para los chicos, el polvo es un material invisible que produce alergia en ciertas personas, como los ácaros o el compromiso. Es por eso que los chicos tenemos que esforzarnos el doble para limpiar. Es como pedirle a un sordo que toque una canción de oído...
Además, la limpieza está llena de sutilezas. Un hombre puede llegar a comprender el acto de barrer con mucho esfuerzo, aunque lo que de verdad pilla bien es lo de fregar (al menos sabes por dónde has pasado, más que nada porque está mojado). Para nosotros barrer exige hacer un ejercicio de topografía mental para recordar por dónde has pasado la escoba, porque no vemos diferencia entre antes y después. Como mucho vemos un montoncito de tierra en el recojedor, pero eso nos pone melancólicos ("mira, ahí un antepasado mío cazó un búfalo"). Después de pegarte una paliza barriendo y fregando ves la casa igual y dices ¿para qué he perdido el tiempo en eso? Seguro que podría haber estado haciendo algo que manchara como cambiarme el aceite del coche o jugar al fútbol con los colegas (es curioso la cantidad de hobbies masculinos que manchan). Si amigas, deberíais apreciar que la limpieza es algo que hacemos por vosotras, nosotros podríamos tirar serrín como hacían en los bares del oeste (o en algunas discotecas cutres) y estaríamos igual de cómodos. Puede que más, porque un ganchito que se cayera al suelo se convertiría mágicamente en una croqueta...
Y no digo que a un hombre no le guste tener una casa limpia. Pero es como lo de que se te marquen los abdominales. Está bien, pero no acaba de compensar el esfuerzo que requiere. Primero hay que recoger trastos. Los trastos, como el polvo, se acumulan en las superficies horizontales sin que nos demos cuenta. Bueno, es un hecho conocido que los hombres, al igual que las ranas, tienen dificultad para percibir los objetos inmóviles (lo que explica que seamos incapaces de encontrar cosas en la nevera que están claramente a la vista y que sin embargo nos atraigan hipnóticamente las mujeres cuando corren o saltan -hay mucho movimiento ahí...). Un objeto que pare más de cinco minutos en una estantería pasa a formar parte de la decoración, lo que no nos molesta, porque si hay otro concepto que no acaba de entender un hombre el de "objeto decorativo". Y aquí me vais a tener que perdonar, pero comprar cosas (o aceptar las que te regalan tus familiares, lo que es mucho peor) para que estén en las estanterías ejerciendo la única función de que haya que quitarlas para limpiar el polvo, son ganas de tocar las bolas...
Yo, que a pesar de ser de letras tengo unos ciertos conocimientos científicos, aprendí en seguida que la lucha contra el orden y la limpieza está perdida. La segunda ley de la termódinamica nos dice que el caos tiende a aumentar en el universo. Eso implica que limpiar el polvo es una tarea de magnitud cósmica ¿Qué nos creemos que somos, dioses? Es más, aumentar el orden de una parte del sistema aumenta el caos en otra invariablemente, lo que quién sabe de qué tipo de cataclismo cósmico nos haría responsables...
Claro, que hay una ley de la termodinámica mucho menos conocida que comienza con el enunciado: "¿Pero tú has visto como tienes la casa, que está hecha un asco? Venga a por la escoba ahora mismo..." (que esta no se si es de Planck, yo a quién se la he oído más es a mi madre, que se ve que estudió mucha física en las Teresianas)
Y ahora si me disculpan les dejo, que tengo la casa que da asco y voy a tener que limpiar un poquito, no se le ocurra venir a mi madre de visita...
lunes, 22 de marzo de 2010
Valencia's Failures 2010
Me temo que tengo que disculparme por una larga ausencia inesperada. La cosa es que tenía unos días libres y se me presentó la oportunidad de visitar las fallas. Porque han sido las fallas, supongo que os habéis enterado ¿no? La verdad es que no pensaba hacer crónica, porque tampoco creo que de para un post, pero teniendo en cuenta que hace más de una semana que no cuelgo nada, no voy a tener más remedio...
Las fallas con una fiesta que conmemora el primer ataque de los vikingos a la ciudad de Valencia. Por este motivo se celebran quemando cosas, bebiendo alcohol en grandes cantidades y tirando petardos (los vikingos eran muy de tirar petardos, esto lo sabe poca gente). Documentándome para este post he visto que en la wikipedia dicen que se celebran en honor a San José, patrón de los carpinteros. Si claro, vamos a recordar al patrón de los carpinteros quemando muñecos de cartón ¿estamos locos o qué?
Hacedme caso, es por lo de los vikingos.
Bueno, supongo que habréis oído hablar todos de Valencia, ¿verdad? Lo digo porque se han gastado un montón de pasta montando carreras de barcos y de fórmulas unos en la ciudad para que salga en los mapas y sería una pena. Bueno, yo juraría que tengo un atlas que me regalaron de pequeñito en el que creo que ya salía, pero se ve que la borraron luego por algo. Pero vamos, que la alcaldesa dice que gracias a ella ya vuelve a estar en todos los mapas, así que con lo que ha costado ya estáis comprando todos mapas nuevos para amortizarlo. Espero que al menos lo hayan puesto en letras gordas...
Lo primero que llama la atención cuando llegas a Valencia es el ruido. En cualquier momento del día explotan una media de 1,5 petardos por segundo (en ciertas horas incluso más). Un escolta destinado al País Vasco puede tener una crisis nerviosa a los cinco minutos de pasear por cualquier calle (se han dado casos). Otra cosa es la cantidad de gente. Hay mucha gente. Pero mucha, mucha. Especialmente en las calles, claro. No se me ocurrió visitar ningún museo, seguro que allí no había nadie.
Ambas características se dan cita simultáneamente en lo que se denomina 'mascletà'. Para los que no la conozcan, se trata de una ceremonia en la que toda la población de la provincia más los turistas que la visitan por fallas se dan cita en la plaza del ayuntamiento (llamada así en honor del acto físico del amor) para escuchar juntos como se tiran unos petardos, que se ve que el resto del día no se escuchan bastantes. Una advertencia para los turistas: es una broma típica de los locales decir que hay que abrir la boca para que no revienten los tímpanos por la onda expansiva. Es mentira. Hasta donde yo sé, a nadie le han reventado nunca los tímpanos por asistir a una mascletà. Eso sí, ver turistas con la boca abierta es gracioso... Otra advertencia: las carteras vuelan, como en cualquier aglomeración, así que mucho ojito. No, estoy hay que avisarlo, que luego pasa lo que pasa.
La cosa funciona más o menos así. Llegas entre 30 minutos y una hora antes (según el día que sea, las del 18 y el 19 son las que más gente acumulan, y conviene ir antes) para coger sitio. Te tiras todo ese tiempo allí plantado esperando mientras llega más gente que trata de ocupar el mismo espacio físico que tú. Al principio no parece posible, pero yo juraría que en la que vi yo, una familia de Ciudad Real y varios japoneses compartimos mi cuerpo (sí, se producen muchas cópulas durante las mascletàs; de ahí el nombre de la plaza). Bueno, al final empieza, se tiran una cantidad indeterminada de petardos (que van entre muchos y muchísimos según lo que se quiera pasar el pirotécnico el límite de pólvora por el forro fallero) y al final la gente aplaude. Después se da una situación muy divertida que a mi me recordó una ocasión que estuve en una estampida de búfalos. Lo que podríamos denominar 'toda esta gente que ha tardado horas en juntarse aquí va a tratar de irse lo más rápidamente posible y en todas direcciones'. Hay varios estudios sobre cómo es posible que no muera nadie en la estampida, aunque mi teoría es que sí que mueren, lo que pasa es que no se encuentran los cadáveres.
Después de la mascletà es costumbre ir a tomar una caña en un bar cercano. Como solo un setenta y cinco por ciento o así de los asistentes suelen tener la misma idea, esta actividad puede requerir alejarse un poco del centro y hacer algo de cola. Para que os hagáis una idea, a la altura de Cuenca hay que esperar una media hora por una caña y unas bravas, pero esto aumenta a medida que nos acercamos al centro (se han dado casos de gente que este año estaba esperando la tapa del año pasado).
Otra cosa muy conocida de las fallas son las propias fallas, también llamadas monumentos por los entendidos. Son una cosa grande de cartón piedra rodeada de gente. Se sabe la importancia por estos dos parámetros, precisamente. A más gente y más grande, mejor es el monumento. Esto dificulta ligeramente la tarea de verlos de cerca, por cierto. Pero bueno, con paciencia y un poco de buena voluntad, uno se puede acercar lo suficiente para darle la vuelta a alguno (a paso de procesión y empujado por el resto de la multitud, eso sí). A estas alturas yo ya empezaba a ver que la actividad principal de las fallas no era tirar petardos, sino frotarse con desconocidos.
Sobre esto hay que comentar otra cosa, como se puede pagar para ver los monumentos de cerca, hay una valla que impide que los que no pagan se acerquen lo bastante como para leer los carteles. Bueno, esto tiene lógica, pero le resta algo de sentido popular a la fiesta. Dar la vuelta a la falla mirando los muñecos alegóricos pero sin leer los carteles en los que explican por qué están ahí pierde algo de gracia. Yo al final me dediqué a buscar tetas. Por algún motivo que desconozco en todas las fallas hay tetas. Se ve que los valencianos son más de tetas que de culos...
Luego está la música. En fallas, Valencia está tomada por bandas de música. Es bien sabido que el pueblo valenciano está entre los mayores amantes de la música del mundo. En fallas esto alcanza su máxima expresión. Es casi imposible recorrer la ciudad sin escuchar grandes obras inmortales de la música popular como 'La cabra', 'Si te ha pillao la vaca, jódete', 'El tractor amarillo' y otras. Eso sí, tocadas por músicos que normalmente no parece que hayan dormido lo suficiente y que igual llevan alguna cerveza de más. Pero bueno, al menos tocan fuerte...
Los músicos habitualmente van detrás de las comisiones falleras, que no se a dónde van, pero está Valencia de comisiones falleras que das una patada y salen tres. Estas comisiones no van en ropa cómoda que sería lo normal para recorrer grandes distancias andando: van en el traje regional. Este traje regional merece un comentario a parte. Concretamente el traje de fallera, que me parece que realza muchísimo la belleza de las mujeres. De las que no lo llevan, al menos. Uno ve falleras y piensa 'hay que ver que guapas están las mujeres cuando no llevan eso'. Hay teorías que dicen que los valencianos no descubrieron la reproducción sexual hasta a mediados del siglo XIX, cuando las mujeres empezaron a vestir otro tipo de ropa. Esto, por supuesto es falso. Durante las aglomeraciones de las fallas es imposible encontrar un servicio libre, así que es habitual que la gente tenga que aliviarse en cualquier callejón entre dos coches. Ahí se descubrió el sexo (esto nos llevaría a otro tema que es 'a qué huele la ciudad de las flores' en el que no pienso entrar).
Otra cosa curiosa de las fallas es que no hay una o dos. Hay como un millón. Cada calle tiene la suya. Esto produce un cierto efecto sobre el tráfico. Es lo que los expertos en circulación llaman infarto masivo. En fallas la única manera eficaz de desplazarse es en moto. De hecho hay gente que compra motos solo para fallas, luego las vende. Bueno, también se puede andar, pero entonces hay que ir con cuidado de no morir atropellado por las hordas de motoristas. Además, cansa muchísimo más.
Por lo demás, las fallas son como cualquier otra fiesta popular. Beber mucho, dormir poco, comer cochinadas a horas indecentes... si, estoy hecho un asco, la verdad. Menos mal que la semana que viene tengo vacaciones para descansar, que si no...
Las fallas con una fiesta que conmemora el primer ataque de los vikingos a la ciudad de Valencia. Por este motivo se celebran quemando cosas, bebiendo alcohol en grandes cantidades y tirando petardos (los vikingos eran muy de tirar petardos, esto lo sabe poca gente). Documentándome para este post he visto que en la wikipedia dicen que se celebran en honor a San José, patrón de los carpinteros. Si claro, vamos a recordar al patrón de los carpinteros quemando muñecos de cartón ¿estamos locos o qué?
Hacedme caso, es por lo de los vikingos.
Bueno, supongo que habréis oído hablar todos de Valencia, ¿verdad? Lo digo porque se han gastado un montón de pasta montando carreras de barcos y de fórmulas unos en la ciudad para que salga en los mapas y sería una pena. Bueno, yo juraría que tengo un atlas que me regalaron de pequeñito en el que creo que ya salía, pero se ve que la borraron luego por algo. Pero vamos, que la alcaldesa dice que gracias a ella ya vuelve a estar en todos los mapas, así que con lo que ha costado ya estáis comprando todos mapas nuevos para amortizarlo. Espero que al menos lo hayan puesto en letras gordas...
Lo primero que llama la atención cuando llegas a Valencia es el ruido. En cualquier momento del día explotan una media de 1,5 petardos por segundo (en ciertas horas incluso más). Un escolta destinado al País Vasco puede tener una crisis nerviosa a los cinco minutos de pasear por cualquier calle (se han dado casos). Otra cosa es la cantidad de gente. Hay mucha gente. Pero mucha, mucha. Especialmente en las calles, claro. No se me ocurrió visitar ningún museo, seguro que allí no había nadie.
Ambas características se dan cita simultáneamente en lo que se denomina 'mascletà'. Para los que no la conozcan, se trata de una ceremonia en la que toda la población de la provincia más los turistas que la visitan por fallas se dan cita en la plaza del ayuntamiento (llamada así en honor del acto físico del amor) para escuchar juntos como se tiran unos petardos, que se ve que el resto del día no se escuchan bastantes. Una advertencia para los turistas: es una broma típica de los locales decir que hay que abrir la boca para que no revienten los tímpanos por la onda expansiva. Es mentira. Hasta donde yo sé, a nadie le han reventado nunca los tímpanos por asistir a una mascletà. Eso sí, ver turistas con la boca abierta es gracioso... Otra advertencia: las carteras vuelan, como en cualquier aglomeración, así que mucho ojito. No, estoy hay que avisarlo, que luego pasa lo que pasa.
La cosa funciona más o menos así. Llegas entre 30 minutos y una hora antes (según el día que sea, las del 18 y el 19 son las que más gente acumulan, y conviene ir antes) para coger sitio. Te tiras todo ese tiempo allí plantado esperando mientras llega más gente que trata de ocupar el mismo espacio físico que tú. Al principio no parece posible, pero yo juraría que en la que vi yo, una familia de Ciudad Real y varios japoneses compartimos mi cuerpo (sí, se producen muchas cópulas durante las mascletàs; de ahí el nombre de la plaza). Bueno, al final empieza, se tiran una cantidad indeterminada de petardos (que van entre muchos y muchísimos según lo que se quiera pasar el pirotécnico el límite de pólvora por el forro fallero) y al final la gente aplaude. Después se da una situación muy divertida que a mi me recordó una ocasión que estuve en una estampida de búfalos. Lo que podríamos denominar 'toda esta gente que ha tardado horas en juntarse aquí va a tratar de irse lo más rápidamente posible y en todas direcciones'. Hay varios estudios sobre cómo es posible que no muera nadie en la estampida, aunque mi teoría es que sí que mueren, lo que pasa es que no se encuentran los cadáveres.
En la imagen, la mascletà. Igual no es muy inteligente hacer fotos de un evento fundamentalmente sonoro. Estos son los que llegaron antes que yo (por eso están delante).
Estos son los que llegaron después, aunque la foto es de antes. Luego la gente se apretó un poquito más. Las fallas son ideales para la gente con agorafobia.
Después de la mascletà es costumbre ir a tomar una caña en un bar cercano. Como solo un setenta y cinco por ciento o así de los asistentes suelen tener la misma idea, esta actividad puede requerir alejarse un poco del centro y hacer algo de cola. Para que os hagáis una idea, a la altura de Cuenca hay que esperar una media hora por una caña y unas bravas, pero esto aumenta a medida que nos acercamos al centro (se han dado casos de gente que este año estaba esperando la tapa del año pasado).
Eso del fondo es una falla. Lo de alrededor es gente. No hay mucha porque es la hora de comer.
Otra cosa muy conocida de las fallas son las propias fallas, también llamadas monumentos por los entendidos. Son una cosa grande de cartón piedra rodeada de gente. Se sabe la importancia por estos dos parámetros, precisamente. A más gente y más grande, mejor es el monumento. Esto dificulta ligeramente la tarea de verlos de cerca, por cierto. Pero bueno, con paciencia y un poco de buena voluntad, uno se puede acercar lo suficiente para darle la vuelta a alguno (a paso de procesión y empujado por el resto de la multitud, eso sí). A estas alturas yo ya empezaba a ver que la actividad principal de las fallas no era tirar petardos, sino frotarse con desconocidos.
Detalle de falla. Creo que es una alegoría de carácter satírico sobre un tema de actualidad. No tengo ni idea sobre cual, no pregunté tanto.
Sobre esto hay que comentar otra cosa, como se puede pagar para ver los monumentos de cerca, hay una valla que impide que los que no pagan se acerquen lo bastante como para leer los carteles. Bueno, esto tiene lógica, pero le resta algo de sentido popular a la fiesta. Dar la vuelta a la falla mirando los muñecos alegóricos pero sin leer los carteles en los que explican por qué están ahí pierde algo de gracia. Yo al final me dediqué a buscar tetas. Por algún motivo que desconozco en todas las fallas hay tetas. Se ve que los valencianos son más de tetas que de culos...
¡Tetas! Digo... obsérvese el laborioso trabajo de las medias. Tenía otra foto en la que se vería mejor, pero entonces no salían las tetas.
Luego está la música. En fallas, Valencia está tomada por bandas de música. Es bien sabido que el pueblo valenciano está entre los mayores amantes de la música del mundo. En fallas esto alcanza su máxima expresión. Es casi imposible recorrer la ciudad sin escuchar grandes obras inmortales de la música popular como 'La cabra', 'Si te ha pillao la vaca, jódete', 'El tractor amarillo' y otras. Eso sí, tocadas por músicos que normalmente no parece que hayan dormido lo suficiente y que igual llevan alguna cerveza de más. Pero bueno, al menos tocan fuerte...
Los músicos habitualmente van detrás de las comisiones falleras, que no se a dónde van, pero está Valencia de comisiones falleras que das una patada y salen tres. Estas comisiones no van en ropa cómoda que sería lo normal para recorrer grandes distancias andando: van en el traje regional. Este traje regional merece un comentario a parte. Concretamente el traje de fallera, que me parece que realza muchísimo la belleza de las mujeres. De las que no lo llevan, al menos. Uno ve falleras y piensa 'hay que ver que guapas están las mujeres cuando no llevan eso'. Hay teorías que dicen que los valencianos no descubrieron la reproducción sexual hasta a mediados del siglo XIX, cuando las mujeres empezaron a vestir otro tipo de ropa. Esto, por supuesto es falso. Durante las aglomeraciones de las fallas es imposible encontrar un servicio libre, así que es habitual que la gente tenga que aliviarse en cualquier callejón entre dos coches. Ahí se descubrió el sexo (esto nos llevaría a otro tema que es 'a qué huele la ciudad de las flores' en el que no pienso entrar).
Bonito efecto artístico logrado utilizando conjuntamente las técnicas 'luz deficiente' y 'pulso para robar panderetas'. Las falleras, en el acto más emblemático de la fiesta, se dirigen a Zara para mirarse algún trapito. Bueno, a mi de lo explicaron así.
Otra cosa curiosa de las fallas es que no hay una o dos. Hay como un millón. Cada calle tiene la suya. Esto produce un cierto efecto sobre el tráfico. Es lo que los expertos en circulación llaman infarto masivo. En fallas la única manera eficaz de desplazarse es en moto. De hecho hay gente que compra motos solo para fallas, luego las vende. Bueno, también se puede andar, pero entonces hay que ir con cuidado de no morir atropellado por las hordas de motoristas. Además, cansa muchísimo más.
Por lo demás, las fallas son como cualquier otra fiesta popular. Beber mucho, dormir poco, comer cochinadas a horas indecentes... si, estoy hecho un asco, la verdad. Menos mal que la semana que viene tengo vacaciones para descansar, que si no...
viernes, 12 de marzo de 2010
Tema del viernes: Dogs d'Amour
Aunque a veces lo parezca, no todo está en internet. Mi ballena blanca personal es una versión del 'Billy Two Rivers' de los Dogs d'Amour tocado en directo. Lo tengo grabado en una cinta hace mil años y no sé de que disco la grabé ni quién me dejó. Prácticamente desde que se inventó internet estoy tratando de encontrar ese tema, pero solo lo encuentro en versión acústica (ésta se puede encontrar en Liquid Cemetary Demos y en In The Dynamite Jet Saloon; curiosamente no está en Dogs Hits & Bootleg Album que es de donde pensaba que lo había sacado). Sé que buscaré este tema hasta que tenga bastante dinero para conseguir que la banda se reúna y lo toque de nuevo...
Para quienes no los conozcan, los Dogs d'Amour son una banda que encarna a la perfección la estética romántica de los perdedores en su versión más molona: poetas alcohólicos con aire de western. Una gran banda a la que, como a otras muchas de aquella época, no benefició aparecer en una de las peores épocas de la música: los ochenta (ardan en el infierno todos aquellos productores y sus terribles producciones). Éstos eran buenos, pero se confundieron en la ola de lo que después se llamó 'hair metal' y pasaron un tanto desapercibidos para la mayoría.
Pfff... vale, me rindo. Ni siquiera encuentro la letra de la puñetera canción... Os dejo un par de estrofas y el estribillo, pero ya aviso que todavía no estoy capacitado para hacer traducciones de oído...
Hey nena
Deja entrar al diablo
Tienes buen aspecto
Pero quizás demasiado delgada
Oh, por qué no echas un vistazo al cielo?
Hay un tío ahí arriba a punto de morir
Y mientras cae
Cae en desgracia
Hay un silencio de un billón de dolares
Y alguien ocupa su lugar
...
Nena, ¿te encontrarás conmigo en el Desert Inn?
Billy Two Rivers está alli
Y parece bastante delgado.
Para quienes no los conozcan, los Dogs d'Amour son una banda que encarna a la perfección la estética romántica de los perdedores en su versión más molona: poetas alcohólicos con aire de western. Una gran banda a la que, como a otras muchas de aquella época, no benefició aparecer en una de las peores épocas de la música: los ochenta (ardan en el infierno todos aquellos productores y sus terribles producciones). Éstos eran buenos, pero se confundieron en la ola de lo que después se llamó 'hair metal' y pasaron un tanto desapercibidos para la mayoría.
Pfff... vale, me rindo. Ni siquiera encuentro la letra de la puñetera canción... Os dejo un par de estrofas y el estribillo, pero ya aviso que todavía no estoy capacitado para hacer traducciones de oído...
Hey nena
Deja entrar al diablo
Tienes buen aspecto
Pero quizás demasiado delgada
Oh, por qué no echas un vistazo al cielo?
Hay un tío ahí arriba a punto de morir
Y mientras cae
Cae en desgracia
Hay un silencio de un billón de dolares
Y alguien ocupa su lugar
...
Nena, ¿te encontrarás conmigo en el Desert Inn?
Billy Two Rivers está alli
Y parece bastante delgado.
jueves, 11 de marzo de 2010
Conversaciones de messenger
(Esto es un extracto de la conversación de messenger de ayer con tres amigas anónimas)
-yo quiero votar al partido de roleros del mundo
-¡¡¡que la seguridad social regale dados, ya!!!
-X es fachistoide
-bueno, de derechas
-no son de derechas. son de centro
-son como 'no puedo creer que no sea de derechas'
(...)
-son como la sacarina. un sucedáneo
-en cuanto sepan de qué, ganan unas elecciones...
---
-jajajjajaja jez es roja y republicana
-es del partido de Thulu, pero creo que no se presenta aquí...
---
-bueno, desde lo de 'y por qué no te callas' lo de ser campechano ya no me parece tan guay...
-está a diez minutos de ser John Cobra...
-jajajajajajajajajajajaj
-es cierto, deberíamos tomar notas
---
-dios mio, huid! su ego está a punto de deborarnos...!!
-es que él se refiere a Débora...
-al menos su ego se tomó la molestia de aprender a escribir ¬¬+
(Y así todo el rato)
Y el que me dio la idea para el post:
-muy buenos los dos últimos comentarios
(...)
-no, me refería al de jez y al de bh en esta conversación. No a mi blog
-es cierto, desperdicio mi talento haciendo los mejores comentarios aquí. Alguien debería tomar notas...
-jajajajajajajaja
(Al parecer alguien lo hizo)
-¡¡¡que la seguridad social regale dados, ya!!!
-dados para votar? se puede ganar unas elecciones por un crítico? --- |
-bueno, de derechas
-no son de derechas. son de centro
-son como 'no puedo creer que no sea de derechas'
(...)
-son como la sacarina. un sucedáneo
-en cuanto sepan de qué, ganan unas elecciones...
| -JAJAJAJAJAJAJAJAJAJ |
---
-jajajjajaja jez es roja y republicana
-es del partido de Thulu, pero creo que no se presenta aquí...
---
| -el Rey mola |
-está a diez minutos de ser John Cobra...
-jajajajajajajajajajajaj
-es cierto, deberíamos tomar notas
---
-dios mio, huid! su ego está a punto de deborarnos...!!
| -deVorarnos |
-al menos su ego se tomó la molestia de aprender a escribir ¬¬+
| -JAJAJAJAJAJAJJAAJ -me vais a comer las dos la ortografía... |
Y el que me dio la idea para el post:
-muy buenos los dos últimos comentarios
(...)
-no, me refería al de jez y al de bh en esta conversación. No a mi blog
-es cierto, desperdicio mi talento haciendo los mejores comentarios aquí. Alguien debería tomar notas...
-jajajajajajajaja
(Al parecer alguien lo hizo)
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